GUERRA DE EMBRIONES

GUERRA DE EMBRIONES
Anton Merikaetxebarria
ANTON MERIKAETXEBARRIA

La noche de las dos lunas

Venezuela. 2018. 117 m. (12). Drama.
Director:
Miguel Ferrari.
Intérpretes:
Prakriti Maduro, Mariaca Semprún, María Barranco.

Calificación:

Es chévere que a pesar de la tremenda situación política, social y vital por la que atraviesa Venezuela en estos mismos momentos, cineastas como Miguel Ferrari continúen, erre que erre, realizando películas al estilo de 'La noche de las dos lunas'. El argumento, basado en hechos reales, se centra en el cruce de embriones que tiene lugar en una clínica de fertilidad de Caracas. Este anómalo error, cometido por un médico incompetente, es el quid de la cuestión en una dramática reflexión sobre la maternidad en los tiempos que corren.

Así pues, la reproducción asistida, o sea, el conjunto de técnicas y tratamientos médicos destinados a favorecer el embarazo en caso de problemas de fertilidad, es examinado en esta ocasión de manera honesta por el concienciado autor de 'Azul y no tan rosa' (2012), conforme introduce una variante importante en el desarrollo de la película. En el sentido de que es un amigo homosexual de la protagonista el encargado de inseminarla de forma artificial. Al mismo tiempo, el embrión es implantado por error en otra mujer deseosa de ser madre, con lo cual la cosa se complica hasta provocar acciones legales.

La película plantea temas de rabiosa actualidad en un mundo sujeto a profundas transformaciones. Tengamos en cuenta que la biología ha demostrado que los seres humanos somos algoritmos, conjuntos de operaciones matemáticas, de sistemas de datos. Algunos pensadores opinan que los seres humanos somos simples animales, igual de valiosos o de admirables que cualquier otro animal. Incluso aseguran que cuando las máquinas superinteligentes tomen el control del mundo, los humanos seremos esclavos, o bien nos extinguiremos. Por no hablar del genoma humano: a pesar de estar prohibida por la Unesco la clonación humana con efectos reproductivos, nunca se sabe cómo podría acabar.