La edad de la inocencia

La edad de la inocencia
Josu Eguren
JOSU EGUREN

Chicos buenos: La edad de la inocencia

EE UU. 2019. 95 m. (16). Comedia.
Directores:
Lee Eisenberg y Gene Stupnitsky. Intérpretes: Jacob Tremblay, Keith L. Williams, Brady Noon.

Calificación:

Sobre el escenario de un pequeño teatro infantil, un grupo de críos de primaria representa una versión escolar de la comedia musical 'La era del rock' en la que el protagonista se desmelena al ritmo de temas de Judas Priest mientras esnifa rayas de cocaína para significar en clave cómica un decadente y lujurioso descenso a los infiernos. Entre bambalinas, el director de la función no duda en proclamar «es mi obra maestra» en contraste con los padres y madres que desde la platea asisten escandalizados a una celebración del primer paso hacia la madurez de lo que hasta ayer eran niños y ahora son preadolescentes que tratan de definir su identidad.

En ese juego de reacciones ambivalentes se mueve una película que explota la distancia entre el objeto representado y su interpretación para ir mucho más allá de la dinámica de las dobles lecturas e intentar rastrear ese momento exacto en el que los espectadores adultos perdimos el sentido del humor. En cierta manera, lo que Lee Eisenberg y Gene Stupnitsky nos están proponiendo es un reanálisis del concepto de corrección política formulado a modo de declinación prepúber de un clásico como 'Supersalidos' que al mismo tiempo encierra un documental encubierto sobre lo que significa ser un niño de doce años, una edad en la que el mundo conocido se reduce al colegio y el vecindario, y se vive con una intensidad desbordante la proximidad del primer beso.

En esa edad de la inocencia habitan Max, Thor y Lucas, un trío de seres extraños que no encajan en los estereotipos forjados en las comedias de instituto de los años 80 como casi ninguno de los personajes que atraviesan una película que bromea con temas capitales como el bullying y el respeto hacia las mujeres reforzándolos con argumentos inatacables y sin que asome el menor indicio de parodia.