Los detectives del bosque

Los detectives del bosque
Josu Eguren
JOSU EGUREN

Calificación:

Gordon y Paddy

Suecia. 2017. 62 m. (TP). Animación.
Directora:
Linda Hambäck.
Intérpretes:
Natalia de Molina, Alberto Jo Lee, Miguel Borges, Manolo Solo, Maya Murofushi.

Si nos permitiésemos soñar con una versión corregida y aumentada de 'El viento en los sauces', en la que se incluyesen spin-offs, estudios en clave de género y subtramas paralelas en torno al carismático bestiario protagonista de la obra maestra de Kenneth Grahame, casi con toda seguridad que en algún momento coincidiríamos en la idea de una aventura donde Topo, Sr. Sapo, Ratito, Sr. Tejón y Los hermanos Comadreja se verían atrapados en una ficción detectivesca deudora del Sherlock Holmes trasladado al anime por Hayao Miyazaki.

Ése es el ánimo que rodea la adaptación cinematográfica de los tres primeros casos del 'Inspector Gordon' (Ulf Nilsson, 2015), un viejo jefe de policía, al borde del retiro, que antes de su jubilación debe resolver un misterio en compañía de una ratoncita novata cuya ingenuidad y profundo sentido del olfato le ayudarán a poner en orden una ecuación envuelta en prejuicios. Sin el músculo financiero de las producciones hollywoodienses, el primer largometraje de Linda Hambäck debe sacrificar una hipotética ambición técnica para poner sus recursos al servicio de la descripción de dos personajes entre los que se establece una relación que inevitablemente nos recuerda a la de 'Ernest & Celestine', aunque el equipo de animadores que coordina Linda Hambäck produce trazos mucho más rígidos que los que Benjamin Renner, Stéphane Aubier y Vincent Patar utilizaron para rimar en imágenes las historias creadas por la escritora e ilustradora de cuentos infantiles Gabrielle Vincent.

En los dominios del inspector Gordon, donde cualquier asomo delictivo apunta hacia la autoría de una zorra sobre la que pesa el recuerdo de la fábula de 'El escorpión y la rana', de Esopo, la directora sueca teje una urdimbre compuesta de pequeños secretos que poco a poco se van desvelando gracias a la colaboración cómplice de su público.