CAUTIVOS DEL MAL

CAUTIVOS DEL MAL
Anton Merikaetxebarria
ANTON MERIKAETXEBARRIA

Érase una vez en... Hollywood

EE UU. 2019. 165 m. (16). 'Thriller'.
Director:
Quentin Tarantino.
Intérpretes:
Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Al Pacino, Kurt Russell, Timothy Olyphant.

Calificación:

'Érase una vez en... Hollywood' es una declaración de amor al cine, que pone el foco en los excelentes Leonardo DiCaprio y Brad Pitt, convertidos en las dos caras de una misma moneda. El argumento describe un mundo de ilusión y belleza, pero también de crueldad y horror. No olvidemos que los miembros de la secta Manson dieron un sesgo satánico a la canción de los Beatles, compuesta por Paul McCartney, 'Helter Skelter' ('Descontrol'), cuando asesinaron a la actriz Sharon Tate (esposa de Roman Polanski) y a otras cuatro personas más, en el glamuroso barrio de Beverly Hills.

A esta última situación Quentin Tarantino aporta una sorprendente vuelta de tuerca, con la que estoy absolutamente de acuerdo. A partir de ahí, el espectador asiste a una monumental reconstrucción histórica, repleta de homenajes cinéfilos, personajes legendarios y caóticos rodajes, en la que tal vez se echa en falta la vertiente crítica formulada por el dramaturgo alemán Bertolt Bretch ('La ópera de tres peniques'), durante su breve estancia en la meca del cine: «Para ganarme el pan, cada mañana voy al mercado donde se compran mentiras. Lleno de esperanza, me pongo a la cola de los vendedores».

Sazonada con una sofisticada banda sonora, un humor a ras de suelo y brillantes movimientos de cámara, siempre en pos de los escurridizos personajes, en la película se dan cita de forma natural comedia negra y tragedia. Puesta en escena con ese brío tan característico que constituye la marca de fábrica del hiperactivo autor de 'Pulp Fiction' (1994). Robusta y espectacular, sin sutilezas y con pegada, 'Érase una vez en... Hollywood' rinde tributo a los filmes de serie B, a los seriales televisivos de los años 60 y a los 'spaghetti-western'. Al mismo tiempo, hace suyo este comentario de Marilyn Monroe: «En Hollywood te pagan mil dólares por un beso y 50 centavos por tu alma».