El bestiario de 'El jardín de las delicias', un recorrido interactivo por el mítico cuadro del Bosco

Animales reales, mitológicos y monstruos llenan la obra maestra del Bosco, recreada en una videoinstalación expuesta en el Museo de Bellas Artes de Bilbao

Luis Alfonso Gámez
LUIS ALFONSO GÁMEZ

Fuentes: Museo del Prado, Pilar Silva, Eduardo Angulo y Álvaro Perdices.

Es la obra más famosa de Jheronimus Bosch (1450-1516). La conocemos como 'El jardín de las delicias', pero esa es una denominación del siglo XIX. «No sabemos cómo la llamó el Bosco. La primera vez que se le da un nombre es cuando en 1593 entra a formar parte de la colección de Felipe II en El Escorial, donde se la cita como 'La pintura del madroño'», explica Pilar Silva, jefa retirada del Departamento de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte (1400-1600) y Pintura Española (1100-1500) del Museo del Prado.

La «más compleja y enigmática» creación del Bosco fue un encargo del conde Engelberto II de Nassau. La pintó entre 1490 y 1500 en 's-Hertogenbosch (Brabante Septentrional, Holanda). El trípico está colgado en la pinacoteca madrileña desde 1939 y ahora cualquiera puede sumergirse en él gracias a la videoinstalación 'Jardín infinito', en el Museo de Bellas Artes de Bilbao hasta el 17 de septiembre. «Es impactante, apabullante. Una experiencia muy interesante», afirma Silva, que siguió de cerca su gestación. El montaje del artista Álvaro Perdices y el cineasta Andrés Sanz permite ver de otra manera una pintura que parece inabarcable y de la que ellos aprovechan hasta el mínimo detalle.

Noticias relacionadas

Cerrado, el exterior de la obra alude al tercer día de la Creación, cuando se retiraron las aguas y aparecieron las tierras emergidas. Abierto, el cuadro –de 220 x 389 centímetros– está dividido en tres escenas que corresponden a 'El Paraíso', 'El jardín de las delicias' y 'El Infierno'. Y poblado por humanos, animales –reales, mitológicos e imaginados por el Bosco– y monstruos de pesadilla. «Solo de aves hay entre 85 y 102 especies, según quien las cuente», apunta el biólogo Eduardo Angulo. Estamos ante un impresionante bestiario en el que, además, muchos animales simbolizan virtudes y defectos (pecados), desde la pureza del unicornio hasta, por ejemplo, la gula de los cerdos y jabalíes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos