La recóndita belleza de las plantas

'Cotula coronopifolia', fotografía realizada por Karl Blossfeltd en 1928 /R. C.
'Cotula coronopifolia', fotografía realizada por Karl Blossfeltd en 1928 / R. C.

El Thyssen abre temporada con las seductoras 'fotoesculturas' del alemán Karl Blossfeltd, pionero en casar arte y naturaleza

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

«Un clásico extraño, imprevisible y secreto». Así se refiere Guillermo Solana, director artístico del museo Thyssen-Bornemisza, al fotógrafo alemán Karl Blossfeldt (Schielo, 1865–Berlín, 1932). Blossfeldt revolucionó el lenguaje fotográfico hace un siglo captando semillas y plantas, revelando su belleza oculta. Con un inédito y vanguardista punto de vista, dotó a sus imágenes de una innovadora textura escultórica y destacó la cualidad arquitectónica de las estructuras aumentado a menudo el tamaño de sus modelos.

El museo rescata 40 imágenes de 'Formas originarias del arte', un fotolibro crucial que abrió nuevas sendas para el lenguaje fotográficos del siglo XX

Sus seductoras y clásicas instantáneas, que la marca Loewe ha recuperado para empaquetar y promocionar sus fragancias, son el objeto de la exposición con la que el Thyssen y la firma de lujo abren temporada. Son apenas 40 fotografías, todas en blanco y negro, de un pionero en casar arte naturaleza y emoción. Las ha seleccionado Juan Naranjo, comisario de una muestra que estará en cartel hasta el 5 de octubre y que destaca como Blossfeldt «consiguió que su trabajo se convirtiera en vanguardia pese a su gran simplicidad». Naranjo reivindica a Blossfeldt como «uno de los fotógrafos más originales del siglo XX» y destaca también como ganó prestigio y fama internacional gracias a 'Urformen der Kunst' (Formas originarias del arte), «uno de los fotolibros más importantes del género», que además es el que da título a la muestra del Thyssen.

Autorretrato de Karl Blossfeldt
Autorretrato de Karl Blossfeldt / R. C.

Publicado en 1928, incluía 120 imágenes y apareció después de que el galerista alemán Karl Nierendorf descubriera las fotos de Blossfeldt en los últimos años de su vida. El libro fue la catapulta que situó a Blossfeldt a la cima de la esfera artística del momento. La excelente calidad del papel y la impresión «acentúa la belleza de esas potentes imágenes que, a través de la iluminación y el encuadre, resaltan los valores escultóricos y gráficos de las plantas en un libro que es todo un manifiesto de la conexión entre arte y naturaleza», asegura Naranjo. «Blossfeldt logró captar con su cámara la belleza oculta de la naturaleza y su nueva mirada revelada en el libro hicieron de él uno de los primeros fotógrafos recocido y respetado universalmente», agrega el comisario.

Herbario fotográfico

Blossfeldt empezó a estudiar escultura en 1881. Poco después, entró en la Escuela de Artes Aplicadas de Berlín donde completó su formación artística. En ese periodo empezó a utilizar la fotografía para registrar los especímenes de plantas que encontraba y recolectaba en sus excursiones y trabajos de campo. Este particular y singular 'herbarium' fotográfico, que realizó durante más de treinta años y su innovadora visión y sus 'fotoesculturas' botánicas, le convirtieron en uno de los fotógrafos más importantes de la Nueva Objetividad y uno de los referentes de la fotografía modernista.

'Aconitum anthora', imagen de 1928
'Aconitum anthora', imagen de 1928 / R. C.

Durante toda su vida se dedicó a fotografiar plantas y flores con las cámaras que él mismo diseñaba. Unos ingenios capaces de aumentar entre tres y treinta veces el tamaño del objeto fotografiado. El resultado son las imágenes de plantas y semillas que expone el Thyssen, las que Blossfeldt usaba para dar sus clases de escultura en Berlín y con las que «muestra una nueva percepción de la naturaleza». «Austeras y objetivas, a la vez provocan una gran emoción en el espectador», asegura el comisario.

Las fotografías de Blossfeldt se asociaron desde el principio a esculturas africanas y sirvieron pronto como fuente de inspiración a diseñadores industriales y creadores de la Bauhaus. Merecieron el aprecio y el elogio de pensadores como Walter Benjamin e inspiraron también a escritores como George Bataille, a artistas como Max Ernst, y a creadores más actuales, como Joan Fontcuberta o Arno Rafael Minkkinen.

'Adinatum pedatum', imagen de 1928
'Adinatum pedatum', imagen de 1928 / R. C.

«Es un desconocido el gran público», reconoce Guillermo Solana, quien espera que esta exposición, propuesta y organizada por Loewe, sirva para difundir el legado de Blossfeldt y el aprecio por un libro como 'Urformen der Kunst', considerado como un verdadero manifiesto de la interrelación entre el arte y la naturaleza. Blossfeldt realizó más de 6.000 imágenes, muchas de las cuales se conservan una fundación en Berlín, y están presentes en las colecciones de los más importantes museos del mundo.