Dos ratoncitos para agitar Checoslovaquia

Dos ratoncitos para agitar Checoslovaquia

Lucie Lomová rompió con 'Anita y Pepe' el inmovilismo del régimen comunista meses antes de la Revolución de Terciopelo de 1989

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Los jerarcas comunistas de Checoslovaquia lo tenían muy claro: el cómic es un elemento capitalista y degradado que solo enseña una mala manera de entender la vida y la sociedad a la juventud de ese país del centro de Europa. Por lo tanto, era necesario atajar cualquier influencia extranjera en este formato controlándolo a través del aparato del Estado. Así, desde 1969, aparecía en los kioscos checos 'Ctylístek', una revista de historietas para los más pequeños de la casa.

En primavera de 1989, Lucie Lomová (Praga, 1964) decidió publicar una historieta de 32 páginas llamada 'Ança a Pepík na stope' (Anita y Pepe siguen la pista). Era la primera historia de dos ratoncitos de la misma edad, a los que les gusta mucho -a veces demasiado- jugar a detectives y salir en busca de aventuras, a pesar de las advertencias de sus padres. Unas historietas que rompieron moldes.

Después de la Revolución de Terciopelo -entre noviembre y diciembre de 1989-, en el que cae el régimen comunista y el país se divide en dos, Lomová publica en la privatizada 'Ctylístek' durante diez años las aventuras de los pequeños roedores, marcando a toda una generación de padres. En 2000 lo dejó para dedicarse a otras aventuras editoriales, hasta que en 2016 se publican tres tomos -el primero lo publica ahora Reservoir Kids en España- con las historias que se convierten en todo un éxito. Desde entonces, se han añadido dos tomos de 'Anita y Pepe', se han producido adaptaciones escénicas, una serie de televisión e incluso un videojuego.