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Amamantar al hijo de otra

La autora, santanderina, se llena de energía en los pueblos pasiegos. /a. t.
La autora, santanderina, se llena de energía en los pueblos pasiegos. / a. t.

Concepción Revuelta recupera en 'Te di mi palabra' la historia de las pasiegas utilizadas como amas de cría por nobles y burgueses

Elena Sierra
ELENA SIERRA

Cantan los pájaros, las vacas pacen tranquilamente al sol de invierno, brillan las praderas mientras las cumbres sueltan destellos de nieve y se oye el sonido del agua por todas partes. Cuando Concepción Revuelta, santanderina, quiere llenarse de energía, se viene hasta este rincón cántabro que es Vega de Pas. Esa «energía» que ella encuentra aquí era la que reyes, aristócratas y burgueses buscaron también en las localidades pasiegas durante décadas... Pero de una manera muy distinta. No se dedicaban a pasearse por la comarca, ni a degustar la gastronomía típica, sino que se llevaban de aquí a mujeres a las que convertían en las amas de cría de sus herederos.