«El acordeón es mucho más que un instrumento folclórico»
El dúo croata-alemán Berisa, intérpretes jóvenes de música clásica, protagonizará este martes un concierto del Aula de EL CORREO
El acordeón será el inusual protagonista de un concierto de música clásica que tendrá lugar hoy en la Filarmónica de Bilbao. El joven dúo Berisa, formado por la croata Petra Jurisa y el alemán Bela Brichzin, interpretará un variado programa que parte del periodo barroco y llega hasta nuestros días, con obras de Johann Sebastian Bach y George Gershwin, entre otros. «Este instrumento es visto solamente por su carácter folclórico, pero es mucho más, y puede aplicarse a la música clásica y contemporánea», aseguran. «Esperamos que funcione el efecto sorpresa y que el público lo disfrute». El acto dará comienzo a las 19.00 horas, es fruto de la colaboración del Aula de EL CORREO y Musikene, y cuenta con el apoyo de BBK.
Los dos son alumnos del Centro Superior de Música del País Vasco y aseguran que la elección del centro viene motivada por su atmósfera de trabajo. «Yo vengo de haber estudiado en una universidad de mi país y el ambiente es muy diferente, aquí es familiar, más que profesores y alumnos, somos amigos», aduce.
La potencia centroeuropea cuenta con más de 80 teatros de ópera y 130 orquestas, pero no cree que esa pasión melómana se trasmita a las nuevas generaciones. «Es difícil encontrar en los recitales a menores de 40 años», lamenta. «Me siento mal por todos aquellos que no conocen la belleza de la música clásica que a nosotros nos importa tanto. Aquí vivo en una situación especial porque sólo me relaciono con gente que también se dedica a esto y parece que no hay más, mientras que en Alemania también me muevo en otros mundos».
Petra recuerda que sus abuelos tocaban el acordeón, aunque el hecho que alentó su pasión fue haber contemplado una orquesta formada por mujeres que lo utilizaban. «Me gustó como sonaba y eso me inspiró», señala. Su compañero reconoce que son pocas las intérpretes actuales. «Tal vez porque es aparatoso y la práctica resulta muy física, pero ellas sacan partido a la gravedad no necesitan tanta fuerza en el brazo», alega y reconoce que él lo eligió por su portabilidad. «Me gustaba que lo pudiera llevar conmigo a otras partes».
La selección de temas del concierto pretende reflejar su ductilidad. Según explica, en los dos pasados siglos, no existían composiciones especialmente concebidas para el acordeón. «Se necesita adaptar todo aquello que no funciona, mientras que hoy más autores que escriben expresamente. Saben exprimir la riqueza del instrumento». A ese respecto, mencionan la inclusión de Friedrich Gulda y Yin Wang: «Sus partituras son muy interesantes porque extraen todos sus efectos y contrastes, y puede gustar a todo tipo de públicos».
Esta apuesta por el acordeón tiene mucho de reto, tal y como ambos admiten. «Tiene futuro, los otros llevan consigo una tradición muy grande y grandes intérpretes y aquí no hay aún mucho repertorio, sí tiene que crecer y es un desafío». Su dominio también es difícil. «Contamos con una clase en la que explica su construcción y así lo llegas a respetar más», indica y explica: «¡Lleva tantas pequeñas partes que son necesarias para ejecutar una sola nota! ¡Es una locura!».