'The Umbrella Academy': «Los X-Men para la gente cool»

El plantel de la serie cuando los superhéroes son jóvenes./
El plantel de la serie cuando los superhéroes son jóvenes.

Conoce a los personajes de la serie basada en el cómic de Dark Horse y desarrollada por Gerard Way, el exlíder de My Chemical Romance

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Como comentaba recientemente en una entrevista el dibujante y guionista Víctor Santos, a propósito del salto de 'Polar' de las viñetas a la multipantalla, «el cómic se ha convertido en el I + D del cine». Esta temporada está siendo rica en adaptaciones, hasta el punto de que algunos estrenos coinciden en un mismo día de lanzamiento. 'The Umbrella Academy' se estrenó en Netflix mientras 'Doom Patrol' veía la luz en la plataforma DC Universe a disposición de los abonados. El 15 de febrero queda como la fecha de inicio en streaming de dos propuestas con mucho en común. Centrándonos en el primer proyecto, largamente acariciado por varias iniciativas que pretendían convertirlo en imagen real prácticamente desde su salida en papel, tras pasar de mano en mano se ha hecho realidad en formato serie. Desde 2008 los estudios Universal andaban detrás de una posible conversión en película de la creación de Gerard Way, el líder vocalista de la banda My Chemical Romance, en su cenit por aquel entonces, antes de la disolución del grupo de emo punk-rock en 2013. El brasileño Gabriel Bà (autor de 'Casanova' junto a Matt Fraction) es el responsable del apartado gráfico de las aventuras y desventuras de un grupúsculo de superhéroes del siglo XXI, con poderes sobrenaturales difíciles de controlar. Excéntricos, atormentados, en busca de respuestas, intentan salvar al mundo del Apocalipsis.

'The Umbrella Academy', el cómic de Dark Horse, consta de tres arcos argumentales: 'Suite apocalíptica', 'Dallas' y 'Hotel Oblivion'. Las dos primeras historias, que dan lugar a la serie live action, convenientemente entrelazadas, están publicadas en nuestro mercado por Norma Editorial -ya hay reediciones con pegatina de Netflix en la portada-, a la espera de una tercera entrega que el propio guionista anunció en 2009 en la Comic Con de San Diego, pero no se ha dejado ver en las librerías hasta octubre del paso año en EE UU. Way, cantante y escritor, siempre ha confesado como influencia 'Doom Patrol', de Grant Morrison, otro ejemplo de una reunión de superhéroes excéntricos. De ahí que sea llamativo que hayan coincidiendo en el tiempo las adaptaciones audiovisuales de ambas cabeceras. «Los X-Men para la gente cool», es como definió en su momento el genio Morrison ('Los Invisibles', 'Animal Man') a la pandilla de la Academia del Paraguas.

Gerard Way también ha escrito guiones para algunas entregas de 'Doom Patrol', todo queda en familia. Su bautismo en el mundo del cómic con Gabriel Bà se llevó varios galardones, entre ellos el Premio Book Expo America 2009 a la Mejor Novela Gráfica para Bibliotecas y Adolescentes, el Premio Eisner 2008 Serie Limitada y el Premio Harvey 2008 Serie Nueva, entre otros hitos en el medio. Entró por la puerta grande en el panorama internacional de la historieta de la mano de unos personajes que cuentan con la virtud de tocar la fibra del lector, más allá de los aficionados al género, una rareza digna de elogio desde un punto de vista comercial. Sin embargo, una de las características de las viñetas de partida es el caos narrativo, algo que han sabido remediar en la serie de diez episodios de una hora de duración. Aunque las tramas siempre se estiran irremediablemente para alcanzar un número prolongado de entregas, algo que los británicos saben hacer mejor, 'The Umbrella Academy' entrecruza los guiones de 'Suite apocalíptica' y 'Dallas' -que cuenta con prólogo de Neil Gaiman, por cierto- con algunos cambios interesantes respecto al cómic para no resultar indigesta, especialmente para los profanos. Todo está explicado con la calma que permite el medio audiovisual, con matices y giros que no funcionan igual en las viñetas. Debido a ello el ritmo moroso se apodera de algún capítulo, pero la empatía con los personajes es inevitable, todo un logro.

Superhéroes raros

'The Umbrella Academy', la versión en carne y hueso, es diferente al cómic, para bien, entendiendo desde el principio que son dos medios distintos. Al margen de que el argumento esté alargado, estirando el chicle, defecto inherente al 98% de las series, la descripción de las personalidades implicadas en el relato resulta atractiva, con el protagonismo especial de Número 5. Son 7 los miembros que conforman el peculiar grupo de superhéroes, elegidos tras el extraño nacimiento de 43 bebés extraordinarios, todos de madres solteras, el mismo día del año, con la particularidad añadida de que las mujeres no tenían signos de estar embarazadas minutos antes del parto. Un hecho sobrenatural estrambótico que lleva a trazar un plan para salvar el mundo a un millonario de agrio carácter, Sir Reginald Hargreeves, alias El Monóculo. El magnate, un extraterrestre en los tebeos (¿a diferencia del salto a imagen en movimiento?), consigue adoptar a 7 pequeños genios, a los que entrena con excesiva mano dura para el combate. El fallecimiento del científico ricachón da el pistoletazo de salida al embrollo, con los niños ya crecidos y desperdigados. La familia está rota, hay rencillas y traumas aparentemente irreparables. La madre no puede hacer mucho, es un androide complaciente creado para el cuidado meticuloso del clan, un robot servicial, con un objetivo claro que puede ocultar algo en su interior. El cariño artificial del cyborg enfatiza la disfuncionalidad de la prole.

Cada uno de los integrantes del grupo, nombrados con un número, tienen un poder especial, excepto la última de la lista, sin talento discernible, excepto tocar el violín con contenida pasión. Este rol circunspecto está interpretado por Ellen Page, atormentada en exceso debido a la ausencia de habilidades especiales. Su papel es el más intenso del lote. El rostro cariacontecido de 'Juno' es lo más aburrido de la serie al lado del delicioso histrionismo de Número 4, un tipo andrógino, con poderes psíquicos en el cómic, que puede comunicarse con los muertos y está siempre colocado. Enfermizo y vulnerable, le da vida el actor irlandés Robert Sheehan, visto recientemente en la fallida 'Mortal Engines', aunque el trabajo que le dio a conocer fue el del insolente Natham en 'Misfits', recomendable serie británica que trata también de jóvenes con superpoderes. Su personaje cautivó a la audiencia hasta el punto de que dejó el proyecto tras dos temporadas y perdió fuelle sin su presencia. Número 2 lanza cuchillos como nadie, con una puntería que deja a Bullseye a la altura del betún. Diego es el más insolente y temerario del supergrupo. Lo encarna el mejicano David Castañeda ('Sicario: El día del soldado'), en un casting a favor de la diversidad, rasgo fundamental en las producciones de última hornada de Netflix. No se lleva bien con el líder, Spaceboy, dotado con una fuerza descomunal, al que encarna Tom Hopper ('Black Sails'). Inseguro y excesivamente responsable, está enamorado en silencio de Número 3 (Emmy Raver-Lampman), madre de familia separada, actriz de profesión, con la virtud de convencer a cualquiera con una sola frase dictada al oído como un rumor.

Viajes en el tiempo

El quinceañero Aidan Gallagher, bregado en la televisión desde crío, con intervenciones en series como 'Modern Family', defiende el papel más complicado de los integrantes de 'The Umbrella Academy'. Número 5 es un anciano en el cuerpo de un niño. Su capacidad para teletransportarse y viajar en el tiempo es la base sobre la que se construyen las tribulaciones de esta panda de defensores del bien en eterno conflicto. La autoridad paternal les ha dejado muy tocados y la muerte del padre supone para ellos tener que reconciliarse ante una gran amenaza, solucionar sus desaveniencias, trabajar en equipo y resolver un misterio que aporta giros de guión que enganchan. El Apocalipsis está a la vuelta de la esquina y el reloj corre.

Tres fotogramas de la serie.

Número 6, el componente más oscuro 'The Umbrella Academy', apenas sale en el cómic. Murió en alguna batalla. Sin embargo, en la serie se le aparece a su hermano adoptivo Número 4, aportando algunos momentos curiosos. Es una de tantas diferencias respecto a las viñetas que permiten una mayor coherencia en una historia serializada en imagen real. El enfoque es vital en la propuesta. Enseguida nos adentramos como espectador en una realidad que no es exactamente la nuestra, con fenómenos extraños y un chimpancé que habla (algo más presente en las historietas). El toque fantástico comienza en la primera secuencia, con el parto coral, con ciertas reminiscencias al cine de Jean-Pierre Jeunet ('Amelie'). Afortunadamente, se queda en un coqueteo en el tono para derivar por otros cauces más sobrios, siguiendo el sendero de 'Watchmen', adaptación a reivindicar, con una serie para HBO en camino, o 'Héroes', cuya primera temporada encandiló al personal, dejando huella, para perderse en su continuación.

La posibilidad de moverse en el espacio-tiempo de Número 5, cuya actuación es de una gestualidad brutal (más pérfido e imprevisible en los tebeos), puede recordar en la trama a 'El Ministerio del Tiempo'. Menos ácida y cínica que el cómic, con escenas violentas pero menos agresivas que el material de partida, 'The Umbrella Academy' cuenta con un plantel de secundarios impagable, con algún cambio de sexo en determinados personajes respecto a las viñetas. Hazel y Cha- Cha se llevan la palma, un dúo de exterminadores, viajeros en el tiempo, que ocultan sus caras tras unas ridículas máscaras de animales y van vestidos con traje como Will Smith en 'MIB'. Las secuencias con música de fondo que afectan al montaje y puesta en escena son especialmente atractivas. Suenan canciones de Noel Gallagher, They Might Be Giants, Tiffany, Woodkid, Paloma Faith… Por cierto, el showrunner es Steve Blackman, colaborador de 'Fargo' y 'Legión' (no confundir con el luchador de World Wrestling).