'Titans', la última sorpresa de DC

Los titanes de 'Titans'./
Los titanes de 'Titans'.

Alabada por el público abierto de miras pero criticada por un sector de puristas del cómic original, la serie protagonizada por Robin funciona de maravilla si no se busca la exactitud plena de los personajes en su adaptación a imagen real

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Tras la marcha de Disney del catálogo de Netflix muchos han sido los titulares que han insistido en comentar, de manera alarmista, cómo la popular plataforma de entretenimiento en streaming se quedaba sin superhéroes en su oferta hasta la próxima llegada del material con el sello Millarworld, de momento una incógnita. Craso error. El clickbait para frikis, e internautas en general, manda, pero muchas veces los titulares de las noticias se alejan de la realidad, incluso del contenido del propio artículo que anuncian. Marvel se ha ido, pero DC sigue, está ahí, y va cogiendo posiciones. En nada retorna la cadencia semanal del lanzamiento de episodios de la segunda temporada de 'Black Lightning', serie a reivindicar, mientras, desde el pasado viernes, ya está disponible en el menú de visionado bajo demanda de la empresa reina del marketing audiovisual una de las sorpresas de finales de la pasada temporada, 'Titans', una propuesta que está tardando en dar de qué hablar a pesar de su indudable interés.

Las voces discordantes, faltaría más, enseguida enarbolaron exabruptos en la red criticando el producto antes de degustarlo en base a las imágenes de avance. Los trajes de los protagonistas siempre son objeto de denuncia cuando los héroes de papel saltan a la multipantalla, pero, a día de hoy, ahogados por el exceso de información, conviene esperar a devorar una obra en su totalidad para hacer un juicio objetivo sobre ella. Que exista el concepto precrítica en base a trailers de futuros estrenos es lo peor que le ha pasado a la crítica cinematográfica en los últimos tiempos, además de las puntuaciones con estrellitas que dan la razón a la dictadura del gusto del espectador medio: «Todo el mundo lleva un crítico de cine en su interior».

El gusto es subjetivo, pero el análisis de una pieza audiovisual desde un punto de vista crítico profesional, de criterio confirmado, puede y debe ser objetivo. Así, 'Titans', alabada en general por el público abierto de miras pero criticada por un sector de puristas del cómic original, a los que cada día hay que recordar que son medios distintos, funciona de maravilla si no buscamos la exactitud plena de los personajes en su adaptación a imagen real. «Nos son mis Titanes», ha sido una de las frases manidas repetida estos días en las redes sociales. Por supuesto que no, porque ninguna creación que necesita audiencia para completar su razón de ser es exclusiva de nadie y estamos hablando de una serie pensada para un público que va más allá del lector de historietas puro y duro. De hecho, ahí están los 'Teen Titans Go!', versión animada de los mismos personajes protagonistas de estas líneas que triunfa entre los más pequeños y ha contado con una de las mejores películas del género del pasado año, un filme donde las propias adaptaciones a la gran pantalla son objeto de mofa y dan pie a divertidos gags protagonizados por Robin, Cyborg, Starfire, Raven y Chico Bestia. Creados en la década de los 60, fueron actualizados en los 80 por el guionista Marv Wolfman y el dibujante George Pérez, en cuya interpretación del grupo se basa la propuesta de DC/Warner.

La editorial DC Comics no tiene tanta suerte en taquilla como Marvel en las adaptaciones cinematográficas de sus superhéroes estrella, al menos hasta la llegada de la lisérgica 'Aquaman', pero se desenvuelve muy bien en otros ámbitos del negocio audiovisual. 'Titans', con el público juvenil como objetivo, goza de una estética atractiva, en contra de su ajustado presupuesto, y sabe perfilar unos personajes entrañables con los que es difícil no empatizar, incluso cuando Robin muestra su lado oculto sin remilgos: ¿es un psicópata? La serie se mira en lo mejor de 'Kick-Ass' -dato clave-, despliega un agradecido humor, a ratos salvaje; hay escenas de acción sumamente gore, inesperadas e impactantes; y no le tiene miedo a la oscuridad en la trama, sin pecar de pretenciosa con la exhibición de traumas existenciales. El ritmo es otro de sus mayores logros -el capítulo piloto es un buen tratado de principios-, apostando por un delicioso tono a reivindicar en el género, nada descafeinado y pasado de rosca cuando toca, entretenido y distanciado de la superficialidad a un mismo tiempo, virtudes que no han sabido aprovechar al máximo otros productos de la casa de Batman y Superman… de momento. Hay escenas que abrazan al terror sin miramientos. La ausencia de prejuicios es notable a la hora de afrontar la puesta en escena y la falta de medios se solventa sin complejos.

'Titans' no se compara con las versiones superheroicas de The CW ni con las propuestas de Marvel, afortunadamente. Cuenta con momentos inesperados, como el cameo de 'Doom Patrol' -con su propia serie ya en el disparadero-, anunciando la clara intención de crear un universo propio, en la línea de Arrowverse. La figura de Batman, aunque no aparezca físicamente, siempre está presente. La serie se estrenó el pasado 12 de octubre en el nuevo servicio DC Universe, plataforma de cómics y vídeo bajo demanda exclusiva en EE UU y China. Netflix estrenó la serie, otro ejemplo de cómo la diversidad se va ajustando en la ficción, el pasado viernes para el mercado internacional. Dick Grayson, alias Robin (Brenton Thwaites), en la piel de un investigador policial, es el protagonista principal, con el cual empieza la historia antes de que se cruce con el resto de jóvenes justicieros: Starfire (Anna Diop), Raven (Teagan Croft) y Beast Boy (Ryan Potter). La segunda temporada ya está en preparación (atención a la escena post-créditos del último capítulo). Es recomendable su ingesta sin la exigencia de que el parecido con las viñetas originales sea una coincidencia perfecta. El espíritu es lo que importa.

 

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