Otra temporada fallida para 'Black Mirror'

Miley Cyrus da vida a Ashley O en el último capítulo de la quinta temporada de 'Black Mirror'. /
Miley Cyrus da vida a Ashley O en el último capítulo de la quinta temporada de 'Black Mirror'.

Miley Cyrus y su versión robótica son lo más entretenido de los tres nuevos episodios que brinda la ficción de Netflix

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Que 'Black Mirror' arrastra una alarmante falta de ideas es un hecho indiscutible. Casualidad o no, el descenso en la calidad de la serie, que funciona siempre como una antología de relatos que aborda la relación entre las nuevas tecnologías y la sociedad, comenzó a notarse cuando la ficción hizo su traslado de Channel 4, la cadena británica que albergó las dos primeras temporadas y el célebre episodio navideño, a Netflix. Desde entonces, Charlie Brooker, el showrunner que siempre ha estado detrás de la ficción, ha desarrollado dos temporadas y un episodio interactivo llamado 'Bandersnatch'.

Hubo quien achacó esta decadencia paulatina al número de episodios que Brooker debía entregar en cada temporada. Si las dos primeras estaban formadas por tres capítulos cada una, las dos que desarrolló para Netflix constaban de seis. Evidentemente, como las historias son independientes, siempre ha habido relatos a los que echar mano. 'San Junípero', 'Cállate y baila' o 'USS Calister' son algunos de los más interesantes de las dos últimas hornadas. Sin embargo, el bajón de la ficción resultaba evidente.

Ahora Brooker vuelve con una quinta temporada que recupera el ritmo inicial de tres nuevos episodios. ¿Significa eso que ha recuperado la buena mano? No lo parece, la verdad. Pero vayamos episodio por episodio.

1

Striking Vipers

Los luchadores de 'Striking Vipers'.
Los luchadores de 'Striking Vipers'.

El primer episodio de la quinta temporada de 'Black Mirror' nos mete de lleno en la vida de una joven pareja, Danny y Theo. Ambos se acercan a los cuarenta y tienen un hijo. Todo cambia en el 38 cumpleaños de Danny, cuando su viejo amigo Karl le regala una copia de la nueva entrega de 'Striking Vipers', una suerte de 'Street Fighter' al que jugaban hace once años. ¿La novedad? Ahora se puede jugar con un dispositivo de realidad virtual. Esa misma noche, Karl y Danny quedan para darse una paliza online, escogiendo los personajes que siempre habían utilizado: Karl a la sensual Roxette y Danny al disciplinado Lance.

A partir de ahí 'Striking Vipers' lanza reflexiones en dos direcciones: por un lado aborda asuntos como el paso del tiempo, la madurez y la evolución de las relaciones de pareja y de las amistades. Por el otro, se mete en el terreno de las infidelidades y hace preguntas al espectador acerca de qué límites debe plantearse una pareja. Temas como el poliamor o la obsesión con nuestra vida en el ciberespacio aparecen en este divertimento que pronto se olvida, quizá por lo recurrente que es y lo poco profundo de la propuesta.

Danny y Karl.
Danny y Karl.
2

Añicos

Andrew Scott da vida a Chris, el conductor de una suerte de Uber.
Andrew Scott da vida a Chris, el conductor de una suerte de Uber.

'Añicos' es, sin lugar a dudas, el peor capítulo de toda la propuesta. Ojo, es demencial lo bien que está Andrew Scott, pero ni siquiera su excelente interpretación de Chris, un conductor de Hitcher -una suerte Uber ficticia- que acude a terapia por un trauma que no conocemos, salva una historia de la que uno puede deducir el rocambolesco final casi desde el principio. Con toda probabilidad, ese es el mayor problema de este episodio que hace una crítica con brocha gorda y trazo grueso de la adicción a las redes sociales y también de los conocimientos que éstas obtienen de nosotros. Brillan, eso sí, la belleza de algunos de los planos, pero en su conjunto resulta una pieza ramplona y básica.

3

Rachel, Jack y Ashley Too

Rachel, con el robot Ashley Too.
Rachel, con el robot Ashley Too.

No está al nivel de los grandes clásicos de 'Black Mirror', pero 'Rachel, Jack y Ashley Too' sí recupera en cierta manera el tono que la ficción tenía en sus primeras temporadas. Aquí se dan cita dos historias que convergen hacia la mitad. Por un lado, la que protagoniza Ashley O, a la que da vida una Miley Cyrus que por momentos parece estar interpretándose a sí misma cuando comenzó su carrera en la televisión infantil. En efecto, Ashley O es una especie de Hannah Montana que canta canciones llenas de optimismo y mensajes de refuerzo positivo -«Si crees en ti, puedes hacer lo que quieras» y otras citas célebres- y que tiene embelesadas a millones de fans preadolescentes. Una de ellas es Rachel (Angourie Rice), una joven sin amigos que acaba de mudarse con su padre y su hermana a una pequeña localidad de California. Tutelada por su tía y también manager, la artista lanza al mercado un robot llamado Ashley Too que reproduce fielmente la imagen de la cantante. Ni que decir tiene que será lo primero que pida Rachel para su cumpleaños que está cerca. Mientras tanto, en la vida de la verdadera Ashley O, las cosas no son tan confortables como parecen.

Original y atrevido, el episodio deja claro que 'Black Mirror' aún puede sorprender. Y aunque se embarulle y se pierda un poco en su recta final -no había necesidad alguna de montar la persecución policial-, hace interesantes reflexiones acerca de la fama, la industria musical, la vida a la que está sometida cierto tipo de artistas y el universo 'Mr. Wonderful'. Un acierto. Es una pena que sea el único.

La quinta temporada de 'Black Mirror' está disponible en Netflix, al igual que sus temporadas anteriores.