Matthew Weiner: a revalidar su fama de escritor brillante

Matthew Weiner estrena el viernes 'The Romanoffs'./
Matthew Weiner estrena el viernes 'The Romanoffs'.

El creador de 'Mad Men' estrena su nuevo proyecto, 'Los Romanoffs'

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Tres años han pasado desde que Matthew Weiner echó el cierre definitivo a la aclamada 'Mad Men'. Atrás quedaban siete temporadas que convirtieron este título en uno de los más aclamados de todos los tiempos. La celebridad que alcanzó esta producción dejaba el listón muy alto para su creador, que gracias a este trabajo había conseguido convertirse en uno de los profesionales más influyentes del audiovisual americano.

¿Conseguiría estar a la altura con sus siguientes proyectos? Ha llegado el momento de comprobarlo. Amazon estrena esta semana 'Los Romanoffs', un relato de ocho episodios sobre los descendientes (o no) de esta saga. La idea es presentar en cada capítulo unos personajes diferentes cuya conexión son sus supuestos ancestros comunes. Para abordar estos relatos la ficción se trasladará a siete países (en tres continentes diferentes) y planteará tramas independientes en cada entrega. En esta ocasión Weiner trabaja para Amazon, que no ha escatimado en recursos para cuidar el producto: el presupuesto supera los 50 millones de dólares y en el elenco figuran nombres como Isabelle Huppert o Diane Lane, además de dos rostros imprescindibles de 'Mad Men', Christina Hendricks y John Slattery.

A todo esto se debe sumar el inequívoco talento de Weiner, ya demostrado en la popular serie de publicistas así como anteriormente en 'Los Soprano', de la que fue productor ejecutivo. Ahora, eso sí, lo ha tenido más fácil que en anteriores ocasiones, cuando le tocó defender sus propuestas ante directivos algo reacios a invertir en ellas.

Sólo hay que recordar que el productor y guionista se encontró con algunos noes al intentar poner en marcha la historia de Don Draper. El primero fue de HBO. En realidad, según ha relatado en alguna ocasión el escritor, la cadena ni siquiera se dignó a rechazar el proyecto. Directamente lo obvió y nunca le comunicó la negativa a producirlo.

Una escena de 'The Romanoffs'.
Una escena de 'The Romanoffs'.

Esto no desanimó (del todo) a Weiner que había estado siete años preparando el guión del piloto y tenía fe ciega en las posibilidades de este producto. Al fin y al cabo ya le había abierto puertas anteriores, como la de 'Los Soprano', puesto que David Chase (autor de la anterior) decidió contratarlo para su equipo tras leer este texto sobre una empresa de publicidad en el Nueva York de los años 60. Su trabajo en la ficción sobre mafiosos le hizo conocer mejor las reglas de la industria y le animó a probar suerte en otras plataformas. Hasta que AMC le abrió sus brazos. Y tuvo buen ojo. Por entonces era una emisora poca conocida y relevante. 'Mad Men' nunca le otorgó unas audiencias millonarias, pero sí un prestigio enorme y un lugar fijo en los palmarés de todos los galardones.

Weiner sabía lo que hacía. En este caso, sí. No había sido así a lo largo de su vida. Al guionista le costó encontrar su vocación. Hijo de uno de los neurólogos más importantes de Estados Unidos y de una abogada que abandonó la profesión para ocuparse de la crianza de su descendencia, el director no se sintió atraído por la profesión de ninguno de sus padres. En un principio probó suerte con la interpretación para decidirse más tarde por la escritura y la dirección. Pero ninguno de los proyectos que se le presentaban terminaban de satisfacerle, así que comenzó a dar forma a sus propias ideas. «Por la noche, después del trabajo, Weiner empezó a trabajar en otro tipo de historia. Siempre se había sentido atraído por los años de juventud de sus padres y por la oscura realidad subyaciente», explica Brett Martin en el libro 'Hombres fuera de serie', uno de los mejores testimonios bibliográficos sobre los 'showrunners' que han cambiado la televisión en los últimos años.

Un carácter complicado

En esta publicación se da cuenta de una característica que ha perseguido al creador a lo largo de su carrera: su complicado carácter. «Nada más aterrizar en 'Los Soprano' Weiner empezó a causar problemas. Podía ser gracioso y encantador, dijeron sus colegas, pero también puerilmente solapado. En ocasiones parecía el clásico abusón: servil con sus superiores y condescendiente y duro con quienes consideraba que tenían menos poder para ayudarle o perjudicarle», relata Brett Martin.

'Mad Men' se fue gestando entre negativas. Ni estudios ni directivos querían participar de ella, no confiaban en su potencial. También recibió un no el nombre del actor protagonista que el productor puso sobre la mesa para dar vida a Don Draper. AMC consideraba que Jon Hamm no era lo suficientemente sexy ni poseía una trayectoria que lo avalase. Pero Weiner insistió en mantenerlo. O era él o no sería ninguno, se la jugó.

En realidad se la jugó con muchas decisiones que hicieron de 'Mad Men' un producto inigualable y adorado como objeto de culto. Ni cedió a las presiones respecto a su ritmo ni sobre el destino de sus personajes. Y fue así como se mantuvo en antena durante siete temporadas y venció en varias ocasiones en la categoría de mejor drama en los Globos de Oro y los Emmy. A lo largo de 92 episodios el público se encandiló con la figura de uno de los mejores publicistas de los años 60 que en apariencia mantiene una apariencia idílica pero que oculta fantasmas que le impiden ser feliz y hacer feliz a los que le rodean. De su mano fuimos testigos de una época con enormes cambios sociales.

Tres fotogramas de 'Mad Men'.

El éxito en la faceta laboral no impidió que saliesen a la luz nuevas sombras en torno a la personalidad de Weiner, como cuando, en pleno auge del movimiento MeToo, una guionista le denunció por acoso. El creador trató de librar como pudo la acusación, aunque nunca quedó del todo aclarada su implicación. En su caso, al menos, no fue óbice para que continuase adelante su carrera. Prueba de ello es que ahora se enfrenta al reto de revalidar su condición de escritor brillante. Nadie puede decir que no lo fue con el clan de Tony Soprano ni con los publicistas de Madison Avenue. Faltará por ver si su pluma es igual de inteligente con la dinastía real rusa. Amazon tiene todas las esperanzas puestas en él. El día 12, este viernes, se estrenan los dos primeros capítulos de su nueva apuesta.

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