Luther, el inspector antihéroe

Idris Elba da vida a John Luther./
Idris Elba da vida a John Luther.

Idris Elba vuelve a interpretar al investigador John Luther para dar caza a un asesino en serie que se excita sobremanera pinchando a los demás

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Das al botón de inicio en la app del televisor, o en el menú de cualquier otro soporte multipantalla imaginable, y los thrillers se reproducen por esporas digitales cuando abrimos una ventana al entretenimiento en streaming. La proliferación de series de suspense es inabarcable, es el formato más demandado por los usuarios junto a la comedia, fusionándose sin problemas con el drama. De ahí que una serie de intriga como 'Luther' sobresalga entre tanta oferta. Es noticia porque por fin hay nuevos capítulos disponibles para su ingesta visual, tras cuatro años de espera. Netflix ha integrado en su catálogo la quinta temporada de la saga policiaca sin darle apenas importancia, como suele ocurrir con la propuestas menos comerciales a simple vista, casi siempre las más sugestivas. Idris Elba -por favor, que sea el próximo James Bond, obviamos su papel en 'Turn Up Charlie'- vuelve a interpretar al investigador John Luther, un defensor implacable de la justicia que no tiene ningún problema en saltarse las reglas cuando le conviene para atrapar al malhechor que toque, ya sea un asesino en serie o un mafioso sin escrúpulos. «¿Lo que hacemos le parece ético?», le pregunta su nueva compañera, interpretada por Wunmi Mosaku ('The End of the F***ing World'), mientras van camino de un posible allanamiento de morada para recoger pistas que ayuden a la resolución de otro retorcido caso.«Mientras sea legal, sí», responde el detective, un saco de testosterona, sin límites en su trabajo, que apenas duerme, nunca come y no lleva pistola. Va siempre vestido con el mismo abrigo. Con las manos en los bolsillos, camina con elegancia por las calles de Londres comido por la ansiedad. Es como un superhéroe de andar por casa. O más bien un antihéroe total.

Las nuevas temporadas de 'Luther' se hacen siempre de rogar, como 'Sherlock' o 'Happy Valley'. Esta vez cuatro episodios, de algo menos de una hora de duración cada uno, conforman la nueva entrega. Un detallazo. Una de las características de esta serie, y de muchas producciones con nacionalidad británica (muy por encima de la media estadounidense), es que ofrecen pocos capítulos, se ventilan la historia sin estirar el chicle (la cadena BBC está detrás de la iniciativa). En 'Luther' hay generalmente dos tramas en paralelo, aquí un asesino en serie que se excita sobremanera pinchando a los demás y el impredecible protagonista haciendo de las suyas, metido hasta las trancas en un ojo por ojo cuyo único final parece ser matar o morir. De nuevo somos testigos de momentos de amoralidad profunda, al filo de la ley, que cuestionan la ética de Luther, un personaje sumamente interesante, que se revela muchas veces como un tipo bastante más peligroso que los maleantes a los que desea fervientemente dar caza. Creador por Neil Cross (Bristol, 1969), está inspirado en Holmes y Colombo, según confiesa el propio novelista ('Capturado') en entrevistas.

Buen poli malo

'Luther' empezó su emisión en mayo de 2010 (en la parrilla de la BBC), con una primera temporada intensa de seis capítulos donde se describía su inquietante atracción por una psicópata insaciable que termina siendo una aliada impredecible en sus pesquisas. Ambos expulsan sus monstruos de manera sospechosamente parecida, aunque el policía esté, supuestamente, amparado por la ley. Ruth Wilson ('The Affair') encarna a Alice Morgan, la fría asesina, maquiavélica y extremadamente inteligente, un cerebro criminal que enciende al obsesivo agente, hasta el punto de que llegan a intercambiarse algunos demonios internos. Tan sugestiva relación da pie al drama psicológico, una de las principales bazas de la serie, cuya segunda temporada contaba con cuatro entregas, programadas en el verano de 2011.

Un fotograma de la quinta temporada.
Un fotograma de la quinta temporada.

En 2012 el propio Neil Cross, propenso a explorar en la oscuridad del ser humano, publicó una novela, 'Luther: El origen', donde desgrana una suerte de precuela de su creación. Editada por Es Pop Ediciones en nuestro mercado, presenta una historia inédita que funciona de manera independiente, tanto para eruditos como para profanos. Ganadora del premio Ngaio Marsh 2012 a la mejor novela policiaca del año, su lectura resulta obligatoria para los fans completistas. Idris Elba se llevó un Globo de Oro por su actuación el mismo año y son varios los galardones y nominaciones (Emmy, BAFTA, Satellite Awards…) que sustenta esta recomendable ficción audiovisual. «El misterio que intenta resolver Luther es la muerte de su propia alma en un mundo imperfecto», cuenta el cineasta Guillermo del Toro, seguidor de las peripecias del inspector. «Caído en desgracia, pero dispuesto a luchar por la salvación, el enemigo más formidable de Luther es él mismo». La capacidad del protagonista para resolver casos de manera extraordinaria es inversamente proporcional a cómo afronta las relaciones personales y profesionales. Sin embargo, sabe embaucar a sus compañeros de trabajo, es un manipulador nato. Sus dotes deductivas nublan a sus subordinados. Intuitivo e instintivo, ¿es un buen policía?

Los personajes secundarios también son dignos de mención. Cuidado con encapricharse con ellos porque ninguno está libre de acabar degollado, o algo peor, como en 'Juego de Tronos'. La tercera temporada, formada por cuatro capítulos, se emitió en la BBC en el verano de 2013. La cuarta, la más floja de todas, llegó dos años más tarde, también en época estival. Del 1 de Enero de 2019 a 4 de Enero de 2019 pudo verse la última entrega, ya disponible en Netflix con todo el lote. Comienza fuerte, con Luther siendo torturado por George Cornelius, un curioso capo mafioso interpretado magistralmente por Patrick Malahide ('Juego de Tronos'). El gánster quiere saber quién ha secuestrado a su hijo. La que se lía es tremenda, con un final desasosegante, el más duro de toda la serie. John Luther cruza esta vez toda barrera imaginable, se desboca al filo del abismo. Mientras intenta solucionar lo que no tiene solución, un nuevo psicópata irrumpe en escena cometiendo un delito tras otro. Es un enfermo mental imparable, cuya mayor aliada es su propia psicóloga, a quien encarna con carisma Hermione Norris ('Cold Feet'). El reparto es uno de los mayores lujos de la serie, que cuenta con el proyecto de una película en camino.