La jueza de 'Hierro' bien merece una serie

Darío Grandinetti y Candela Peña, en 'Hierro'./
Darío Grandinetti y Candela Peña, en 'Hierro'.

La actriz Candela Peña construye un personaje que hace que la nueva serie de Movistar sea mucho más que un thriller policíaco ambientado en la isla canaria

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Hace cuatro años que Atresmedia anunció el desarrollo de un drama policial -ambientado en la isla más remota del archipiélago canario, El Hierro- que al menos sobre papel tenía buena pinta. El punto de partida entonces era una erupción volcánica que sacaba a la luz el cadáver de un joven isleño. A partir de ahí se iniciaba una investigación claustrofóbica en la que el propio territorio, salvaje y adverso, jugaba un papel importante. Uno de los principales alicientes en aquel momento era precisamente el lugar de grabación, unos exteriores que se alejaban bastante del reincidente escenario madrileño, poco identificable, que imperaba en la mayoría de ficciones nacionales (con alguna excepción como 'El Príncipe' -Ceuta- o 'Mar de plástico' -Almería-).

Esta última circunstancia ha cambiado. Y ha cambiado en parte gracias a la plataforma a la que se ha trasladado ahora el proyecto de 'Hierro', Movistar. Uno de los elementos diferenciadores de la ficción desarrollada en este canal en los dos últimos años ha sido precisamente ubicar las historias en escenarios naturales poco explotados en las producciones patrias. Así 'La zona' se desarrolla en una Asturias agreste y cautivadora, Sevilla se puso al servicio de 'La peste' para retroceder al siglo XVI, y 'El embarcadero' resucitaba una Albufera (valenciana) a la que no se le hacía justicia desde los tiempos en que se adaptaban obras de Blasco Ibáñez. Por tanto, lo de rodar fuera de estudio ha dejado de ser una rareza para convertirse en una alternativa que cada vez se valora más.

El panorama en que se concibió 'Hierro' ha variado y la propia serie lo ha hecho también. Tras ser descartada por Atresmedia (que alegó para quitársela de encima que ya tenía muchos 'thrillers' en su catálogo) recabó en una nueva casa necesitada de producciones de géneros diversos. Como propuesta policiaca 'Hierro' es una serie correcta, que se inscribe en ese conjunto de títulos cuyo argumento gira en torno a una población pequeña en la que un asesinato pone en el punto de mira a todos los vecinos que esconden secretos y vínculos con el fallecido ('Twin Peaks', 'The Killing', 'Broadchurch', 'Mayday', 'Bajo sospecha'...). Pero un giro en el cuarto episodio (que termina con uno de los momentos más inquietantes de toda la temporada) nos descubre que la serie pretende trascender del objetivo de mantener al espectador con la intriga de saber quién ha matado al muchacho que ha aparecido muerto -justo el día en que iba a casarse- para erigirse como un drama de personajes. De personajes atrapados en una isla a la que han sido confinados por distintos motivos.

Y ahí es cuando 'Hierro' se reivindica como la serie de la jueza Candela Montes. En la 'Hierro' que Movistar ha estrenado este viernes 7 de junio no hay rastro de la erupción volcánica que se anunció en el guion original. El único volcán que irrumpe en la isla es la nueva magistrada que llega, enfadada con el mundo, para ocupar la plaza en el juzgado. Allí se va a encontrar con una población que la mira con recelo y que está acostumbrada a unas pautas, plazos y tradiciones a la hora de articular los trámites que a ella le va a costar asimilar.

Como la sargento Cawood de 'Happy valley' o la superintendente Stella Gibson en 'The Fall' la jueza Montes es un personaje incómodo para el sistema, una mujer fuerte que no se conforma con modus operandi inamovibles ni con normas que ninguna constitución han refrendado. No tiene miedo a meter ruido y es consciente de que no dejará indiferente a nadie. Y menos en una isla pequeña en la que todo el mundo se conoce y en la que apenas suceden cosas. Al menos en la apariencia, porque cuando empiezas a rascar surgen no pocos negocios turbios.

Candela Peña protagoniza 'Hierro', la nueva serie de Movistar.
Candela Peña protagoniza 'Hierro', la nueva serie de Movistar.

El hallazgo del cuerpo de Fran, un joven muy querido, dejará conmocionado a su grupo de amigos y a su novia, que pronto se dará cuenta de que lo conocía bastante poco. El padre de esta, Díaz, un inquietante empresario con un historial delictivo a sus espaldas, se convertirá en el principal sospechoso del crimen y actuará en la trama como el antagonista de la jueza. Aunque a decir verdad existe una gran desigualdad entre ambos. El personaje de este 'malo' es más plano, tiene menos recorrido, se huele a leguas que no es tan malvado como nos quieren hacer creer... Darío Grandinetti, eso sí, lo defiende muy bien. El problema no es él.

Pero enfrente tiene a una jueza que es un torbellino, con un carácter áspero que le sirve como escudo de vida y que le confiere un carisma especial, con una intuición que le hace ir por delante en la investigación, con una carga vital -se asume que está de vuelta de unos cuantos viajes- que le vuelve más interesante. No es un personaje sencillo. Porque en un principio ni cae bien a los vecinos en la serie ni a los espectadores que la ven al otro lado de la pantalla. Pero a medida que avanza se gana a ambos. La ficción, creada por Pepe Coira y dirigida por Jorge Coira, toma una decisión valiente: apenas explica de dónde viene Candela. Sabemos que le han destinado a El Hierro porque hizo algo que molestó a quien no debía, o porque era molesta en general, pero nunca nos terminan de explicar exactamente qué ocurrió. Sabemos que tiene un hijo enfermo y también suponemos que su padre se desentendió de él, pero la trama no se detiene ni en relatar esto ni en regodearse con ello. Así evita tópicos, lo cual se agradece bastante.

Que la protagonista resulte tan convincente y acapare tantas atenciones es mérito de un buen guión sin duda, pero al que ha sabido darle todos los matices Candela Peña. Posiblemente el nombre de la actriz no sería de los primeros que se nos ocurrirían para encarnar este personaje. Sin embargo, una vez vista la serie no te imaginas a nadie que pueda defenderlo mejor. Montes-Peña dejan una huella en 'Hierro' difícil de borrar y el público se queda con ganas de saber más de ella. De hecho a medida que avanza la serie interesa menos quién cometió el crimen y por qué y uno desea que le cuenten más sobre la jueza. Al final el asesinato es el vehículo que utilizan los guionistas para desarrollar la historia de Montes en esa isla, que para ella es una cárcel. El resto es secundario, aunque no por ello mal contado (ayuda mucho que la temporada conste de ocho capítulos, que cada uno dure 50 minutos, y sobre todo que no necesite de relleno en ningún momento).

El elenco, muy bien seleccionado (muchos de ellos actores canarios con un acento que da gusto oír -lo digo porque estoy muy a favor de que se escuchen acentos autóctonos en las series-), destaca por lo ajustado que está a lo que se espera de él. Pero de entre todos brilla Mónica López, intérprete no siempre suficientemente reivindicada y que resuelve con nota los papeles que le tocan. En este construye a una escudera de la jueza que le va a servir de llave para que entienda la idiosincrasia de la isla.

Entrevista Candela Peña