'Instinto', gatillazo para el thriller sexual de Mario Casas

Mario Casas, como Marco Mur, preparado para una sesión BDSM./
Mario Casas, como Marco Mur, preparado para una sesión BDSM.

Coprotagonizada por Ingrid García-Jonsson, Jon Arias, Óscar Casas y Lola Dueñas, entre otros, la nueva serie de Movistar luce un espléndido envoltorio pero está llena de lugares comunes y personajes planos

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

¿Una suerte de thriller con un marcado componente erótico y protagonizado por Mario Casas, Ingrid García-Jonsson y Silvia Alonso? Por favor, pónganme ocho episodios y vamos viendo... Instinto llega este viernes a la plataforma de Movistar y lo hace con la promesa de revolucionar la ficción televisiva española con escenas de alto voltaje y un argumento, a priori, atractivo y misterioso. Lo que pasa con la nueva producción de Bambú es que da mucho menos de lo que promete, a todos los niveles, y el espectador va perdiendo interés a medida que la trama avanza, merced a un argumento lleno de lugares comunes que atesora unos personajes planos y con escasa profundidad.

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Marco Mur (Mario Casas) es el joven CEO de Alva, una de las compañías tecnologícas más punteras e importantes del panorama internacional. Genio, a medio camino entre Elon Musk y Steve Jobs, levantó la compañía junto a su amigo y socio, Diego Bernal (Jon Arias), y la esposa de éste, Bárbara (Bruna Cusí), que se encarga de llevar el marketing. Ambos acaban de presentar Cyclon, un prototipo de deportivo eléctrico que, aseguran, podrá alcanzar los 400 kilómetros por hora. Subidos a la cresta de la ola, podría pensarse que Marco lo tiene todo -a veces actúa así, como si lo pudiera comprar todo-, pero no es así. Introvertido y con escasas habilidades sociales, frecuenta a una psicóloga (Miryam Gallego) para tratar de contrarrestar sus problemas de ansiedad, pero apenas puede comunicarse con ella así que trata de ahogar las penas en el deporte y en un exclusivo club donde da rienda suelta a sus deseos más primarios.

Pero esa ansiedad o las pesadillas que le despiertan casi cada noche no son los únicos problemas a los que se enfrenta Marco. Abandonado por su madre Laura (Lola Dueñas), cuida a su manera de José (Óscar Casas), el único hermano que tiene y que padece autismo. José vive en una residencia ubicada a las afueras de la ciudad y ha encontrado en Carol (Ingrid García-Jonsson), la única terapeuta del centro interesada en que el joven avance y pueda valerse por sí mismo, a su gran aliada.

Dos sucesos complican la ya ajetreada vida de Marco. Por un lado, la llegada de Eva (Silvia Alonso) a la empresa como responsable de un nuevo producto, un altavoz inteligente al estilo Alexa. Sexy y descarada, la joven romperá el equilibrio que hay entre ambos socios. Por el otro, la reaparición de Laura, que parece querer algo de los éxitos y los triunfos de su hijo.

Tres fotogramas de la serie.

Estos son los hilos con los que se teje una fallida historia cuyo envoltorio, sin embargo, resulta espléndido. En 'Instinto' funcionan, y de qué manera, el apartado técnico y la dirección artística. Diáfanos y vanguardistas, los decorados de la sede de la compañía se asemejan a los de cualquier tecnológica en la punta de lanza, mientras que para las escenas más subidas de tono -mucho menos explícitas de lo que se intuía en los tráilers y en los anuncios que realizaba la plataforma-, se ha apostado por el interior del palacio Fernán Núñez de Madrid y uno puede ver el poso que dejó del maestro Kubrick con su última película, 'Eyes Wide Shut'. La cuidada fotografía y la luz sin duda contribuyen a dar esa sensación de calidad que cada vez es más común en las producciones televisivas españolas.

Pero la serie falla en lo esencial. En una ficción en la que el misterio parece jugar una baza tan importante, no tiene sentido que todos los personajes y sus arcos argumentales sean tan predecibles desde el principio. Y no solo eso, es que a veces funcionan casi como arquetipos -es el caso de la femme fatale Eva o del introvertido Marco- de los que poco más se puede rascar. En este sentido, y quizá porque los personajes no dan más de sí, algunas interpretaciones resultan forzadas -la relación entre Marco y su psicóloga cae a menudo en la telenovela más chusca-. No es, sin embargo, el caso de Arias, natural y certero y posiblemente el mejor de toda la serie.

Silvia Alonso, como Eva, entrando en el club privado.
Silvia Alonso, como Eva, entrando en el club privado.

Con el interés por la trama perdido y unas escenas eróticas bien rodadas pero faltas de imaginación, es difícil que el espectador mantenga su atención en la serie si no es por el nombre de sus actores. La cosa se pone un poco -casi nada, vamos- más interesante a partir del quinto capítulo, con una trama que se resuelve en ese mismo episodio. Ese tono de thriller con el que se ha vendido la serie parece estar solo encaminado a resolver el misterio que guarda el personaje principal. Un misterio que se resuelve en el último capítulo y que, pese a ser original, no logra levantar un serial plomizo y falto de ideas.

'Instinto' está disponible en Movistar+.