¿Fue realmente Jesús Gil un pionero?

Un fotograma de 'El pionero'./
Un fotograma de 'El pionero'.

La serie de HBO pretende demostrar cómo el empresario se adelantó a su tiempo. Pero no para bien.

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Una de las primeras cuestiones que llama la atención de la serie documental que HBO ha estrenado en torno a la figura de Jesús Gil es su título, 'El pionero'. Posiblemente porque sea un término que solemos emplear en positivo y que tenemos asociado a aquellas personas emprendedoras, que llevan la delantera a otros en distintas áreas. ¿Y en qué fue pionero Gil?, nos preguntamos. En nada bueno si nos atenemos a las innumerables causas jurídicas en las que estuvo envuelto este empresario nacido en El Burgo de Osma, que se mudó a Madrid para prosperar y acabó convirtiéndose en uno de los personajes más mediáticos de los años 90, aquellos felices noventa en que contemplábamos casos como el suyo como una excentricidad. O como un error que nunca deberíamos dejar repetir.

Fue promotor inmobiliario, presidente de un club deportivo y alcalde, y de ninguna de estas actividades salió limpio. Lo juzgaron y encarcelaron por un delito de homicidio involuntario a causa de la muerte de 58 personas después de que en junio de 1969 un comedor de la urbanización Los Ángeles de San Rafael, de la que era propietario, se derrumbase. A finales de los años 90 un juez de la Audiencia Nacional decretó su cese como presidente del Atlético de Madrid y la intervención judicial del club. Su etapa al frente de la gestión de Marbella culminó condenado a 28 años de inhabilitación y a seis meses de arresto por cuatro delitos de prevaricación. En todas y cada una de estas parcelas terminó embarrado Gil y aún así fue capaz de reinventarse y continuar ocupando cargos relevantes en otros derroteros. Le dejaron. Le dejamos.

Los autores de 'Muerte en León' (el estupendo documental sobre el crimen de la presidenta de la Diputación de León), Justin Webster y Enric Bach, no ocultan ninguno de estos datos en el planteamiento de la serie que han hecho para HBO. Ya en la primera entrega describen alguna de estas circunstancias, el modo en que accedió a aquellas responsabilidades y las consecuencias que tuvieron sus actos. ¿Se merece alguien como Gil un retrato seriéfilo que repase su vida y su trayectoria? Depende de cómo se plantee. El peligro era caer en el tributo o en un juicio sumarísimo. En un lado o en otro. Ninguna de estas opciones aportaría demasiado. Ahora bien, si se mira con perspectiva, y se analizan sus andanzas desde nuestros días tal vez esta obra nos sirva para intuir algunos peligros que estamos dejando que se gesten de nuevo en nuestra sociedad. Tal vez.

Visto solo un episodio es pronto para detectar por qué camino han optado los directores de la docuserie y sobre todo si esta logrará aportar algo más que dar a conocer a Gil a generaciones que no tuvieron el gusto y que no se pueden ni imaginar que en este país consiguiese hacerse tan célebre un personaje así, que llegó incluso a contar con su propio programa en televisión. Y tal y tal. Para llevar a cabo esta labor han contado con el respaldo y la participación de un buen número de personas que lo conocieron, incluyendo sus familiares que se deshacen en loas hacia él. Al menos de momento. Está por ver si deslizan alguna crítica sobre lo que supuso su carrera.

Un fotograma de 'El pionero'.
Un fotograma de 'El pionero'.

Curiosamente, y volviendo al título elegido, en el episodio que abre la serie nadie utiliza el término pionero para referirse a Gil. Usan conceptos similares pero no ese exactamente. Uno de sus hijos va más allá y lo denomina 'visionario'. «Creó valores incalculables en negocios que no existían. Se adelantó mucho a su época», añade. Otros entrevistados, como el periodista José María García, también alaba la capacidad que tuvo el empresario para explorar modelos inéditos de negocio. Incluso la que fuese su oponente política en el consistorio de Marbella, Isabel García Marcos, admite cierta admiración hacia sus formas para acceder al poder en la localidad andaluza. El propio Gil se autodenomina como creador -nada menos- cuando en una intervención televisiva le preguntan si ha sido un conquistador.

Pese a todo la serie se llama 'El pionero'. Y tal vez la elección del término sea una declaración de intenciones de los propios responsables, que tildan así el modus operandi de Gil y lo pretende comparar con el de algunos otros a los que asistimos en nuestros días. Gil fue pionero en ser demagogo para conseguir sus fines, fue pionero en hacer de la política un show, fue pionero en lucrarse en beneficio propio a través de las instituciones públicas, fue pionero en emprobrecer el panorama social con actitudes completamente desafortunadas. Veremos si lo de pionero describe todo esto.

El primer episodio de 'El pionero' ya está disponible en HBO.