'Fleabag', la antiheroína

Phoebe Waller-Bridge es la protagonista de 'Fleabag'/
Phoebe Waller-Bridge es la protagonista de 'Fleabag'

La segunda y última temporada de la serie protagonizada por Phoebe Waller-Bridge supera el listón de la primera

EVA VÉLEZ

Descarada. Así puede ser 'Fleabag'. Y desde el primer capítulo, tu nueva mejor amiga. Una comedia muy 'british' cuya protagonista absoluta es la premiadísima autora teatral Phoebe Waller-Bridge. Es ella la que escribe y da vida al personaje, que, literalmente, significa 'saco de pulgas'.

Ella es una treintañera londinense un poco desgarbada, alta, con una mirada muy muy pícara y... mucho más. Rebelde infatigable y seductora. 'Fleabag' tiene grandes dudas existenciales, mujer sin pudor e imprevisible a partes iguales. Encandila porque es una niña grande, libre, siempre joven. No encaja en ningún molde y eso le atormenta la existencia. Vuelven esas dudas, siempre... y logra salir a flote con altas dosis de cinismo y obscenidad.

Sí, 'Fleabag' es obscena, mucho, pero es su apariencia encantadora la que atrapa al espectador y consigue su complicidad porque, como un plus perfecto, rompe la cuarta pared continuamente y nos hace partícipes de su lado más visceral y nos anima a liberarnos de lastres ñoños y a abanderar lo moralmente inapropiado como camino a seguir.

Es ese sarcasmo de sonrisa afable que esconde un pasado reciente trágico que revolotea y sirve de hilo argumental durante toda la serie; el duro recuerdo de la mejor amiga muerta (podríamos hacer spoilers, pero mejor dejamos la puerta entreabierta...), el negocio sin apenas clientes pero con cobayas, y una familia de esas que llamaríamos desestructuradas con un padre viudo reciente, una hermana fría cual iceberg, un cuñado cabronazo donde los haya, una postiza madrastra pintora, caradura y arribista...

'Fleabag' evoluciona, se fija un objetivo y siempre, irremediablemente, toma el camino opuesto. Para encontrar la realidad, le da la espalda y fantasea. Juega con los límites de lo inapropiado, tanto, que el protagonismo lo llevan temas como la masturbación, las fantasías sexuales límite (si es que pueden existir límites), la quiebra económica… Todo bajo el foco de la espontaneidad y sin edulcorantes añadidos. Y es esa naturalidad la que logra reflejar la imagen de una mujer adulta, muy libre, feminista, que decide vivir como le da la real gana.

A 'Fleabag' se le suben los colores de golpe y puede ponerse a bailar alrededor de una hoguera, puede llorar y llora, puede robar, y roba y se enorgullece de ello (siempre dejando claro que el objeto robado bien merece desaparecer del mundo).

Se enfrenta a sus propios monstruos (spoiler... esa amiga muerta que es un continuo en sus pesadillas y su voz de la conciencia particular), 'Fleabag' se enfrenta a sí misma y descubre lo que realmente importa. Nos descubre batallas a las que asomarse y que, con frecuencia, siempre están en nuestro interior y sale muy airosa.

Y para los que quieran sensaciones fuertes, en la segunda y última temporada, ya estrenada, nuestra antiheroína, sin complejos, se enfrenta a Dios y a la fe. Y la batalla es dura, larga y compleja.

La segunda temporada completa de 'Fleabag' está disponible en Amazon Prime Video