'Jessica Jones' protagoniza el epílogo de Marvel

Krysten Ritter es la protagonista de 'Jessica Jones'./
Krysten Ritter es la protagonista de 'Jessica Jones'.

Tercera y última temporada de la serie protagonizada por Krysten Ritter

Eduardo Paneque
EDUARDO PANEQUE

No fue la primera superheroína de la última oleada de adaptaciones televisivas de Marvel, pero sí una de las que mejores críticas se ha llevado. Si 'Daredevil' o 'Luke Cage' ya dijeron adiós hace unos meses, esta tercera temporada de 'Jessica Jones' sirve de punto y final al efímero paso de Marvel por Netflix. Las que sobrevivan a este epílogo, y casi ninguna cuenta con posibilidades, lo harán ya la nueva plataforma de pago de Disney.

La última tanda de episodios no tiene un Kilgrave (brillante David Tennant) como malo malísimo sino que apuesta por un psicópata asesino en serie, Gregory Sallinger (Jeremy Bobb). Aunque el carisma -o la falta de el- de un villano suele hacer que una serie de estas características enganche o no, la apatía de éste se suple con la apertura a otras tramas más jugosas. Porque el epicentro no está en la confabulación para derrotar a un enemigo sino en la exploración de la relación, en la paz y en la guerra, de Jessica Jones (Kristen Ritter) y Trish Walker (Rachel Taylor). Aunque interesa bastante más, como lo hacen los minutos extra de la todopoderosa Jeri Hogarth (Carrie-Ann Moss), el guion se enreda en sí mismo hasta ahogarse en sus propias incongruencias. Es lo que tiene la necesidad de firmar trece episodios contando las vidas íntimas de los que siempre han estado ahí y a los que hasta ahora se había prestado menos importancia. En este sentido, la abogada Jeri siempre fue una voz secundaria en la historia, sin que terminase de encajar. Por contra, su ascenso al primer plano abre otros caminos: el poliamor (o los amores liberales), el asidero al poder a cualquier precio e, incluso, el avance del ELA.

Pero el eje sobre el cual gira todo son las nuevas capacidades de Trish y qué gestión hace de ello. Lo retoma para explicar las consecuencias de la cirugía que casi termina su vida y que le ha otorgado superpoderes. Hubiera sido estupendo continuar su evolución hasta la transformación en 'Hellcat', tal y como sucede en los cómics. Su fuerza, su cambio de caracter, su aproximación a la locura, le hacen vestir un traje de antagonista con más fuerza que el propio Sallinger.

La narración y la estética siguen apostando por el neo-noir, por una marcada fotografía y un recurso a darse a la bebida que juega en detrimento de la grandilocuencia de las persecuciones, peleas y otros avatares. Un tempo que poco tiene que ver con el que aplica, por ejemplo, el canal CW a las adaptaciones de DC Cómics y que, por ello, hacen presumir un negro futuro para este tipo de protagonistas.

'Jessica Jones' llegó a estrenar temporadas pasadas en el simbólico 8 de marzo. Un protagonista femenina y feminista, una mujer que reivindica su independencia para ser quien quiere ser. Tres temporadas después, eso está más presente que nunca. Sea Jessica, Trish, Jeri, e incluso, Gillian (interpretado por una actriz transgénero afroamericana, Aneesh Sheth) su pelea por la supervivencia es el hilo conductor. Bien diferente al de hombres blancos de 'Daredevil'. Y, también por eso, con sus virtudes y defectos, larga vida a 'Jessica Jones'.

La tercera temporada completa de 'Jessica Jones' está disponible en Netflix desde el 14 de junio de 2019.