'Das Boot: el submarino', un vibrante relato de la Segunda Guerra Mundial

Una imagen promocional de 'Das Boot: el submarino'./
Una imagen promocional de 'Das Boot: el submarino'.

Dos historias, una en mar y otra en tierra, centran esta adaptación inspirada en la novela y la película homónimas

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

La secuencia que abre 'Das Boot: El submarino' es devastadora. Durante un momento de asueto, la tripulación de una de las embarcaciones de la facción alemana asciende a la superficie y toma un poco de aire. Varios delfines surcan el mar junto al navío. Todo parece en calma. De pronto, el capitán avista un avión que va directo hacia ellos. Da la alarma y el submarino comienza a sumergirse de nuevo. Al responsable no le da tiempo a entrar y cae herido por la borda. Los siguientes minutos son de una gran angustia, con el responsable de escuchar el fondo marino anunciando que cada vez hay más ruido de hélices y que eso no puede significar otra cosa que distintas embarcaciones acercándose al submarino. Finalmente, unas cargas explosivas acaban con el aparato.

Es una introducción abrupta y original que da buena cuenta de cuál es uno de los puntos fuertes de la adaptación televisiva en la exitosa novela de Lothar-Günther Buchheim: la vida a bordo del submarino. La tensión, la claustrofobia y el ambiente cargado casi se palpan dentro del navío, con una fotografía que tiende a la cámara en mano y al tono documental. Pero el submarino no será el único escenario por el que se mueva la serie de AMC.

En realidad, 'Das Boot: el submarino' plantea dos historias paralelas, una en tierra y otra mar. La de tierra pone el foco en Simone Strasser (Vicky Krieps), una traductora de francés que ha sido trasladada al puerto de La Rochelle y cuya lealtad a Alemania está cuestionada al haber nacido en Alsacia. Al llegar al puerto, se reencuentra con su hermano Frank (Leonard Scheicher), un oficial de radio. Será el punto de conexión con la historia de la mar, que se centra en los jóvenes tripulantes -se hace mención expresa a la falta de veteranos entre las filas nazis en este punto de la Segunda Guerra Mundial- del submarino nazi U-612, destinados a una misión secreta. Frank no iba a formar parte de esa misión, pero una serie de problemas hace que finalmente tenga que sustituir al marino destinado al efecto. Sorprendido por las circunstancias, Frank le pide a su hermana que acuda a una cita con una mujer. Él tiene algo para ella y ella algo para él. A partir de ahí, Simone entra en contacto con una red conspirativa, mientras su hermano zarpa hacia un objetivo aún por esclarecer.

Arriba, un fotograma de la serie; debajo, Simone Strasser y Hagen Forster.

Lo cierto es que, a juzgar por los dos episodios ya disponibles, ambas historias parecen estar muy bien equilibradas y compensadas. Dirigida por Andreas Prochaska, al que vimos recientemente detrás de las cámaras en 'El valle oscuro' pero que ha hecho de todo: desde dirigir episodios de 'Rex: un policía diferente' hasta montar un clásico de culto, el 'Funny Games' de Michael Haneke, la serie cuenta con un ritmo respetable y apuesta por el realismo y el feismo -esa visita de las tropas al prostíbulo antes de emprender la misión resulta descorazonadora- para atrapar al espectador.

Así, en tierra, asistimos a una suerte de novela negra, de juego del gato y el ratón y de traiciones. Con un inspector de la Gestapo, Hagen Forster, al que da vida Tom Wlaschiha, implacable. Pronto se hará amigo de Simone y no dudará en utilizar la tortura para obtener lo que quiere. En mar, en cambio, se describen las relaciones de poder en el navío entre el capitán del U-612, Klaus Hoffmann (Rick Okon), y el primer oficial, Karl Tennstedt (August Wittgenstein). Los simulacros, la convivencia, la supervivencia son otros de los aspectos que reciben atención en una serie que se ve algo lastrada por los efectos visuales -los aviones, por ejemplo, tienen muy mal aspecto-.

No lo tenía nada fácil 'Das Boot: el submarino'. Sin duda el tema relativamente árido que plantea el serial atraerá a menos espectadores que el habitual baturrillo de superhéroes y comedia que prima en la ficción televisiva internacional. Y será también muy comparada con la adaptación cinematográfica que Wolfgang Petersen hizo en los ochenta de la misma novela. Pese a todo, su excelente ambientación y su guion, muy bien escrito, dan como resultado una serie atractiva y vibrante, con un reparto actoral a la altura. Habrá que ver qué nos depara el resto de capítulos.

Los dos primeros capítulos de 'Das Boot: el submarino' están ya disponibles en la plataforma de vídeo bajo demanda de Movistar+. Cada jueves, a las 22.10 se estrena un nuevo episodio en AMC.