'Clase letal', ¿y si Harry Potter fuera un psicópata?

Dos actores de 'Clase letal', en un fotograma./
Dos actores de 'Clase letal', en un fotograma.

La serie adapta un cómic, ambientado en un instituto muy especial, que se construye sobre el mensaje: «Elimina a todo aquel que te haga la vida imposible»

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Váyanse preparando los amantes del cine, el cómic y las series. Se avecina una avalancha de propuestas audiovisuales derivadas de las viñetas, todas con una pinta estupenda, no necesariamente vinculadas al género de superhéroes. Hace una semana recomendábamos 'Titans', una de las sorpresas de la pasada temporada. En febrero comienza el rodaje de una segunda entrega y ya se ha anunciado el próximo estreno de 'Doom Patrol', un spin-off con entidad propia que probablemente será el primero de unos cuantos. De la plataforma de DC Universe a Netflix, pero no es la única serie de interés del momento dirigida al público juvenil que, partiendo del cómic, entra de lleno en un tema tan espinoso como es el uso de la violencia y la percepción de la autoridad y la jerarquía social.

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El episodio piloto de 'Clase letal' ('Deadly Class') lleva semanas disponible en HBO -también emitida por SyFy- y antes de que acabe el mes irán llegando los capítulos restantes de una adaptación del papel a la pantalla muy cuidada visualmente, con algún tropiezo narrativo, pero prometedora al fin y al cabo, a falta de que se enderece moralmente según avanza la acción, ya que se construye sobre el mensaje: «Elimina a todo aquel que te haga la vida imposible». Si te hacen bullying, ya sabes, la venganza es un plato que se sirve frío. Éticamente reprobable, desde el punto de vista de la ficción repartir estopa y dar su merecido a tu enemigo da mucho juego, pero la cabecera que nos ocupa ya ha sido acusada de nihilista, etiqueta que puede ser un problemón o un piropo dependiendo de nuestra perspectiva como espectador.

En 'Clase letal' hay un batiburrillo de referencias que ya respiraban en el cómic. Para empezar, las aventuras y desventuras de Harry Potter. Los fans ya crecidos del pequeño mago forman parte del público potencial de una producto que puede entenderse como Hogwarts en el lado salvaje. Películas de culto como 'Escuela de jóvenes asesinos' -que ya inspiró la reciente la serie 'Heathers', también en HBO- o la delirante comedia 'St. Trinian´s' aka 'Supercañeras: El internado puede ser una fiesta' (¡toma ya con el titulito en castellano!) y secuela, están presentes espiritualmente en la historia de un adolescente sin hogar que va a parar a una academia de altura que se dedica a enseñar a sus alumnos el asesinato como una de las bellas artes. El escenario es un instituto de lo más singular que, por supuesto, está oculto a los ojos de la mayoría y está dividido en tribus dependiendo de la raza, creencias políticas o estatus económico. Ecos de 'Kingsman', también un cómic originalmente, y hay quien encuentra puntos en común con 'Élite', una de las sorpresas nacionales, sin los aires de culebrón y bastante más perversa.

Parte del elenco actoral de 'Clase letal', en una imagen promocional.
Parte del elenco actoral de 'Clase letal', en una imagen promocional.

'Clase letal', sumamente agresiva en algunas secuencias y por ello algo confusa moralmente, a falta de degustar la temporada completa, trata sobre la diferencia, un tema explotado hasta la extenuación de cara al target que se propone, aunque carga las tintas especialmente en la diversidad, acorde a la actualidad, con un reparto seleccionado a conciencia. Según cómo evolucione el código ético del joven protagonista y sus compañeros de fatigas podremos recalcar el impacto de una apuesta que parte de las páginas del tebeo seriado homónimo obra de Rick Remender ('Ciencia Oscura'), Wes Craig ('Batman: Origen') y Lee Loughridge ('Fear Agent'), publicado en nuestro mercado por Norma Editorial. La escuela Kings Dominion de Artes Letales es un lugar clandestino donde los grandes criminales envían a sus hijos para formarlos como expertos matarifes. Asignaturas como el envenenamiento o el uso de las armas de fuego son parte del excéntrico curso, donde a veces van a parar asesinos en potencia reclutados en la calle, los becarios y parias del instituto. Ojo, el sexo está terminantemente prohibido dentro y fuera del aula, dentro de los dominios de la institución.

El protagonista de 'Clase letal' -interpretado con convicción por el debutante Benjamin Wadsworth- se enfrenta a los problemas de un muchacho de su edad y a la obsesión por la muerte de los demás. Es un chico traumatizado con un pasado oculto, materia prima esencial para captar la atención del público milenial. El tono de la serie no es complaciente, optando a grandes rasgos por al caricatura para una mejor digestión. Benedict Wong, el ayudante asiático del Dr. Strange en el Universo Cinematográfico de Marvel, es el tutor principal de la academia de asesinos, entre los cuales no falta algún psicópata narcisista. Está presente la lucha de clases, un 'West Side Story' a pequeña escala, y no falta la devoción por los años 80, tendencia por la nostalgia que últimamente todo lo empapa (está ambientada en 1987, cuando el presidente Reagan la liaba, ¿pretendiendo realizar un paralelismo con la era Trump?).

El episodio piloto no termina de encontrar su identidad, pero goza de algunos momentos conseguidos, con violentas escenas de animación incluidas, que pueden derivar en un artefacto de entretenimiento por encima de la media, con diálogos a resaltar. Los personajes tiran de clichés, encontrando en la exageración su razón de ser. Quizás lo que más pese a la serie sea su deseo de ser rematadamente cool, a la postre un posible escollo insalvable (querer ser muy bad-ass es un arma de doble filo). Por cierto, en la producción ejecutiva están los hermanos Russo, adorados en Marvel Studios, y Paco Cabezas, uno de nuestros directores más internacionales, se ha encargado de la dirección de algún episodio.

 

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