'After Life', así pasa Ricky Gervais el luto por la muerte de su esposa

Ricky Gervais, en un fotograma de la serie./
Ricky Gervais, en un fotograma de la serie.

El guionista, actor y cómico británico trae de vuelta su ácido humor en esta serie en la que da vida al arisco redactor de un periódico local gratuito que acaba de perder a su mujer

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Hay algo estimulante y muy atractivo en la forma en la que Ricky Gervais afronta gran parte de sus producciones. El guionista, actor y humorista británico es partidario del menos es más en todos los sentidos y considera que una idea ingeniosa y un buen texto pueden ser el punto de partida para algo brillante, incluso dejando de lado algunos aspectos más técnicos. Es por eso que gran parte de sus series tienen un punto como de producción vacía, sin acabar. No pasa nada pero hay que comulgar con ello.

Tampoco suele estirar sus creaciones más de lo necesario. Cabe recordar que de la británica 'The Office' solo desarrolló catorce episodios -otra cosa son las adaptaciones a televisiones de otros países- y que incluso aquel 'spin-off' en forma de largometraje que lanzó hace tres años, 'David Brent: Life on the Road', cambiaba radicalmente la propuesta original al seguir los pasos del responsable de una oficina que sueña con ser una estrella del rock. Luego vendrían 'Extras' (2005-2007), 'Life's Too Short' (2011-2013) y 'Derek' (2013-2014).

Por eso lo más seguro es que 'After Life', su nueva serie no tenga continuidad. Construida en torno a seis episodios de media hora de duración, ya disponibles en Netflix, se adentra en la vida de Tony (Gervais), redactor en un periódico local y gratuito llamado 'The Cambury Gazette'. Tras la muerte de su esposa debido a un cáncer de mama, está pasando por uno de sus peores momentos. Sumido en el luto y sin encontrarle ningún sentido a la vida, Tony se aprovecha de las circunstancias para decir y hacer lo que le da la gana.

La serie comienza con una imagen desoladora: la de Tony viendo un vídeo que su esposa Lisa (Kerry Godliman) le hizo llegar desde la habitación del hospital antes de fallecer. «Si estás viendo esto, es que estoy muerta», le indica. Será una imagen recurrente a lo largo de los seis capítulos en los que la mujer tratará de darle indicaciones para que coja las riendas de su vida, deje de echarla de menos y cuide de su perra Brandy.

Ricky Gervais, junto a la actriz Kerry Godliman.
Ricky Gervais, junto a la actriz Kerry Godliman.

No será la única parada que se repita. Los capítulos mantienen una estructura similar y a lo largo de ellos Tony se las verá siempre con las mismas caras. Ahí están su psicólogo, un ególatra a menudo distraíado incapaz de dar un consejo decente -«un buen día es aquel en el que no quiero volarle la cabeza a alguien y luego pegarme un tiro», le llega a decir Tony-; su cuñado Matt (Tom Basden), el director del diario y una de las pocas personas genuinamente preocupadas por la situación de Tony, que le ha llegado a decir que si no se suicida es porque tiene que alimentar a la perra; su sobrino George (Tommy Finnegan), Anne (Penelope Wilton), la mujer con la que siempre se encuentra cuando va a visitar la tumba de su esposa; su padre (David Bradley), que tiene demencia y cierta tendencia a preguntarle dónde está Lisa, y la enfermera que lo cuida, a la que da vida Ashley Jensen (Fran en 'Catastrophe'). Por no hablar de la peculiar tropa que nutre la redacción: el fotógrafo Lenny (Tony Way) y la responsable de publicidad Kath (Diane Morgan), a los que Tony utiliza de saco de boxeo, y la nueva redactora Sandy (Mandeep Dhillon).

Descreído y lenguaraz, casi como el propio Ricky Gervais, en su relación con los demás Tony va expresando el desencanto por la vida y su forma de afrontar un duelo que parece eterno. No hay en 'After Life' sitio para las grandes carcajadas salvo en momentos muy puntuales -resulta deliciosa la escena en la que le llaman pederasta los compañeros de su sobrino al acercarse a saludar al patio del colegio y Tony contesta: «No soy un pederasta y si lo fuera tu estarías a salvo, gordo pelirrojo»-, pero sí para el cinismo que a menudo envuelve todo lo que hace Gervais, una postura que en esta ocasión queda reflejada en los personajes a los que Tony visita porque quieren salir en el periódico.

Pese al mensaje final un poco obvio, Gervais sale más que airoso de una serie que se beneficia, y de qué manera, de la corta longitud de los capítulos. Menos redonda que 'Life's Too Short' y 'Extras', aunque algo más arriesgada, 'After Life' es una serie tan melancólica como necesaria.

Los seis episodios de 'After Life' están ya disponibles en Netflix.