'El reverendo', una soberbia experiencia emocional

Ethan Hawke en 'El reverendo' (2017)./
Ethan Hawke en 'El reverendo' (2017).
ESTRENOS

Ethan Hawke y Amanda Seyfried se ponen a la órdenes del reivindicable Paul Schrader

Borja Crespo
BORJA CRESPO

La coincidencia de algunos estrenos en la cartelera suele dar pie a curiosos dobles programas. 'El reverendo', lo último del inefable Paul Schrader, detrás de 'Taxi Driver' o 'Toro salvaje', de reconocida trayectoria como guionista e irregular detrás de las cámaras (lo mismo firma 'Mishima' o 'Aflicción' que realiza bodrios inexplicables), se ve las caras en la taquilla con el documental sobre el Papa de Win Wenders.

Ambas apuestas cuentan con un sujeto con sotana como rey de la función, con mensajes muy diferentes. Schrader dio un puñetazo en la mesa en el festival de Venecia el pasado año con este retrato emocional de un párroco al que pone rostro con visceralidad Ethan Hawke. El veterano cineasta lanzó un mensaje claro: todavía tengo mucho que decir, no estoy acabado. Y así es.

Un pastor evangélico cargado de traumas intenta motivar a su menguante audiencia de feligreses en una pequeña iglesia en el norte del estado de Nueva York. Irrumpe el conflicto cuando una mujer embarazada, encarnada por Amanda Seyfried, pide ayuda para tranquilizar a su pareja, un activista radical. La situación dinamita el equilibrio mental del protagonista sumiéndolo en un acto de dolor, fe y redención. Reflexión al máximo para el buen espectador.