'Misión imposible: Fallout', ¿el final de una saga imposible?

Tom Cruise en 'Misión imposible: Fallout' (2018)./
Tom Cruise en 'Misión imposible: Fallout' (2018).
ESTRENOS

Christopher McQuarrie al frente de la dirección en la sexta entrega del gran taquillazo de la filmografía de Tom Cruise

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Sufrimos un problema acuciante en el cine de hoy. Nos sabemos la película antes de pasar por taquilla. Las promociones no se cortan un pelo a la hora de lanzar todo la artillería posible para publicitar un filme y eso incluye trailers que te cuentan absolutamente todo, giros en la trama incluidos. Las imágenes de avance de 'Misión imposible: Fallout' son un escándalo en este sentido, no dan pie a la sorpresa y desvelan la identidad del malo de la función, que no se sabe hasta bien avanzado el argumento, aunque te lo puedas imaginar. Este es el principal problema de uno de los títulos de acción más alabados de la temporada: su previsibilidad.

Remarcando que siempre es mejor alimentar el misterio y no ver nada antes de pisar la sala de cine, ni siquiera leer este texto libre de spoilers, anglicismo que denomina aquello que destripa una historia (las críticas funcionan mejor después del visionado), sentarte en el patio de butacas sabiendo lo que va a pasar resta interés al metraje, aunque vivimos tiempos convulsos en los que el espectador parece querer ver exactamente lo que le venden por adelantado. Si no es así, llega la incertidumbre y el mosqueo.

La crítica se deshace en elogios con 'Misión imposible: Fallout', pero no es oro todo lo que reluce. Acostumbrada a subestimar el cine de acción, cuando aparece un blockbuster de verano decente llueven los piropos entre la prensa especializada. Se ha llegado a comparar lo último de Tom Cruise con 'Mad Max: Furia en la carretera' en cuanto a ritmo, virtud evidente, pero la capacidad de sorpresa apenas existe.

Rebecca Ferguson comparte protagonismo con Tom
Rebecca Ferguson comparte protagonismo con Tom

La sexta entrega de la saga cumple con creces con la etiqueta de espectacular, las escenas de acción son impecables, incluyendo las peleas cuerpo a cuerpo. Las persecuciones cortan el aliento. La nueva hazaña del agente Ethan Hunt y compañía muestra su debilidad en las pequeñas distancias, en las meras secuencias de tránsito que cumplen su misión de enlazar los momentos acelerados en la carrera contrarreloj, los saltos imposibles y los tiroteos inabarcables. Entre explosiones efectistas y frenazos desencajados llegan los diálogos que verbalizan lo que está pasando y tiene que pasar para que todo se arregle entre espías, especialmente en el tramo final.

Christopher McQuarrie repite en la dirección tras 'Misión imposible: Nación secreta'. Venía de firmar 'Jack Reacher', a reivindicar (pasó desapercibida en su momento). A Cruise le respaldan Alec Baldwin, Simon Pegg y Ving Rhames, pero son los papeles femeninos los que brillan con luz propia: Rebecca Ferguson y Vanessa Kirby, popular gracias a su colaboración en la serie de televisión 'The Crown'.

Si nuestra mente se deja llevar por un relato de intriga y agentes dobles en cuya simpleza reside el secreto del éxito, la misión imposible entretiene al máximo. La carrera por la salvación en el último segundo aporta algunos ejemplos de montaje excepcionales. El juego con las alturas y la gravedad vuelve a ofrecer tensión al máximo en algunas situaciones desesperadas.

El objetivo es recuperar unas cabezas nucleares y descabezar a un grupo terrorista anarquista que quieren cambiar el orden mundial a base de centenares de víctimas. Al show le falta un villano con enjundia y esquivar tanta obviedad (las máscaras marca de la casa no cuelan tanto como antaño). Cruise puede jubilar ya a su personaje a lo grande.

La saga imposible
Brian de Palma, 1996

'Misión imposible'

A lo tonto la saga cinematográfica 'Misión Imposible' lleva más de dos décadas haciendo taquilla, desde mediados de los 90, con lo cual a estas alturas se nos ha olvidado que el maestro Brian de Palma inició la franquicia en pantalla grande. Filmó una secuencia insuperable: Tom Cruise colgado del techo vestido de negro en un prodigio de puesta en escena y montaje con una gota de sudor como el súmmum de la tensión. Fue la primera entrega de la adaptación de la serie de televisión de espionaje creada por Bruce Geller, la misma que encandiló a Tom Cruise de chaval. El popular actor se empeñó en no utilizar dobles durante el rodaje en los momentos de riesgo.

'Misión imposible' (1996)
'Misión imposible' (1996)

John Woo, 2000

'Misión imposible 2'

Cruise obsesionado con jugarse la vida en el rodaje de la mejor saga de acción de todos los tiempos según su ambición, contrató a John Woo, cineasta hongkonés de moda en los años 90, un esteta de la violencia a cámara lenta que firmó cintas de culto como 'The Killer' o 'Hard Boiled'. El director perfecto para convertir al agente Ethan Hunt en un James Bond de gimnasio, implacable y audaz como pocos, un héroe intrépido que se presenta como un aventurero sin red de seguridad ante la vida en la memorable secuencia inicial, con el protagonista de 'Cocktail' escalando una pared rocosa imposible con la única ayuda de sus manos desnudas.

'Misión imposible 2' (2000)
'Misión imposible 2' (2000)

J.J.Abrams, 2006

'Misión imposible 3'

Antes de revitalizar 'Star Trek' en las salas y meter su cabeza pensante en 'Star Wars', J.J. Abrams firmó la tercera entrega de la franquicia, consciente de que iba a ser otra secuela de muchas por venir, como si reflotase la serie apuntalando su imaginario tras el desfase de John Woo, cuyo trabajo funcionó en taquilla pero desconcertó a los no iniciados. Abrams venía de 'Alias' y 'Lost', con ganas de comerse el mundo. Tiene madera de showrunner. Lo mejor del filme es el inefable Philip Seymour Hoffman, al que echamos mucho de menos.

'Misión imposible 3' (2006).
'Misión imposible 3' (2006).

Brad Bird, 2011

'Misión imposible: Protocolo fantasma'

Abrams entró de productor junto a Cruise y le tiraron los tejos a un genio de la animación, Brad Bird, un tipo que hizo historia con 'El gigante de hierro' y en unos días estrena la esperada segunda parte de 'Los Increíbles'. 'Ratatouille' había sido su anterior filme, antes de aceptar el encargo de sumir al agente Ethan Hunt en una ardua tarea para limpiar su honor en su primera película de acción real como director. Rodar de la manera más original posible, cargando las tintas en el aspecto visual, era la consigna. Cruise no dudó en buscar un edificio lo más alto imaginable para lucirse.

'Misión imposible: Protocolo fantasma' (2011).
'Misión imposible: Protocolo fantasma' (2011).

Christpher McQuarrie, 2015

'Misión imposible: Nación secreta'

La quinta entrega de la saga 'Misión imposible' confirmó la ansias de Cruise por reafirmar su rol de héroe de acción, eternamente joven. La historia continúa con la FMI, la agencia ultrasecreta de espionaje, enfrentada a su disolución. La amenaza es el El Sindicato, un grupo de espías renegados, altamente cualificados, que se han propuesto torpedear la línea de flotación de nuestra maltrecha civilización. El agente Hunt vuelve a poner a prueba sus capacidades. En su afán de implantar el bien y la justicia viaja por todo el planeta, seña de identidad de la saga y, por ende, de casi todo el cine de acción contemporáneo.

'Misión imposible: Nación secreta' (2015).
'Misión imposible: Nación secreta' (2015).

El ritmo frenético es su espíritu contra el tedio, multiplicado en 'Misión Imposible: Fallout', con la que se cierra un arco argumental.