El caso Alcàsser se asoma a la pantalla

El forense Luis Frontela, entre Elías León y Ramón Campos./
El forense Luis Frontela, entre Elías León y Ramón Campos.

La nueva docuserie de Netflix repasa las teorías de la conspiración en torno al crimen pero no aporta documentos definitivos sobre ellas

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Si un suceso ha quedado instalado en el imaginario colectivo de este país en los últimos 30 años ha sido el que aconteció en la localidad valenciana de Alcàsser en 1992, el asesinato de tres adolescentes, Toñi, Miriam y Desirée. Pocos de los que tenían uso de razón entonces olvidan la conmoción que supuso el hallazgo de los cadáveres y la posterior repercusión, que se extendió durante años con un juicio librado tanto en los tribunales como en los platós de televisión y rodeado siempre por teorías de la conspiración.

A estas últimas se ha abonado Netflix, que hoy estrena la serie documental en torno a este caso, con la que pretende resumir la tragedia y sus consecuencias posteriores, con especial atención al tratamiento mediático que recibió. En este sentido el hecho de no haber conseguido el testimonio de periodistas como Nieves Herrero, Olga Viza o Pepe Navarro -algunos de los rostros más representativos y polémicos de cuantos cubrieron el crimen- resta cierto interés a esa parte del relato, que no obstante deja en evidencia los excesos que se cometieron desde algunos medios de comunicación.

Un diagrama con una reconstrucción hecha por el documental. l
Un diagrama con una reconstrucción hecha por el documental. l

Los que sí han participado son el criminólogo Juan Ignacio Blanco -asiduo a los programas televisivos de la época- y el forense Luis Frontela, que realizó una segunda autopsia a las niñas. Ambos fueron versos discordantes de la investigación oficial y se empeñaron en implicar a otros acusados y en conjeturar con redes y tramas mayores que nunca pudieron ser probadas. Y aunque también en este documental amenazan con presentar pruebas definitivas al final no se deja ver ninguna.

La serie de Netflix sirve principalmente para ordenar todos los acontecimientos, desde la desaparición de las jóvenes hasta nuestros días, en que algunos casos recientes recuerdan que la ley no ha mejorado en tres décadas.

A lo largo de cinco capítulos de una hora de duración, en 'El caso Alcàsser' se citan otros implicados en el terrible suceso, que intenta mostrar cómo cambiaron sus vidas después de que en enero de 1993 se encontrasen los cuerpos sin vida de las chicas en el barranco de La Romana, en Tous. Hablan familiares de las víctimas, como Fernando y Martín García (padre y hermano de Miriam) y Luisa Gómez (hermana de Toñi), y responsables de la investigación, como el que era fiscal jefe de Valencia entonces, Enrique Beltrán. La producción también da voz a Kelly Anglés, hermana del desaparecido Antonio Anglés, y a la hija de Miguel Ricart, el único condenado por el crimen.

Imágenes de la época

La reconstrucción se basa principalmente en fragmentos de entrevistas de los años 90 en emisoras como Antena 3, Telecinco o Canal 9 y en imágenes (algunas inéditas) del juicio. Además se han tomado como apoyo artículos de prensa y fotografías de periódicos como 'Las Provincias'.

Una imagen del juicio.
Una imagen del juicio.

Ramón Campos es el productor de este proyecto, que ha sido dirigido por Elías León y que cuenta, en calidad de investigadores, con Ana Sanmartín y Javier Martínez, periodista de 'Las Provincias'. Para sacarlo adelante se han rodado 28 horas de entrevistas y se han visionado 392 horas de juicio y 220 de otros contenidos relacionados. La productora Bambú cuenta con experiencia previa en el formato de docuserie, puesto que rodó un título similar para Atresmedia, sobre el caso Asunta.