Cartelera

'A la vuelta de la esquina' y otros estrenos

'A la vuelta de la esquina', una historia de amor en el supermercado más triste de Alemania

O. BELATEGUI / B. CRESPO

Un supermercado tipo Makro, de esos de distribución a mayoristas con estanterías hasta el techo y funcional aspecto de pabellón industrial, es el escenario en el que transcurre 'A la vuelta de la esquina', Espiga de Plata en la Seminci de Valladolid y premio al mejor actor (Franz Rogowski)en los 'goya' alemanes. Nos movemos en los territorios cercanos al cine de Aki Kaurismaki, con protagonistas con cara de palo que apenas hablan y un humor esquinado.

El cuarto largometraje de Thomas Stuber es una 'love story' entre dos reponedores bajo la luz fluorescente y la tristeza de este supermercado enclavado en la antigua RDA. Su lacónico protagonista posee el físico y los modos de un boxeador sonado. Los tatuajes que asoman por su ropa advierten sobre un pasado problemático. El objeto de su amor será una compañera casada, a la que poco a poco irá desvelando el origen de su dolor: su pasado en la construcción, un incidente con su antiguo jefe...

«La soledad es un aspecto muy importante en el cine de Kaurismaki», observa Stuber. «Amo la manera en la que la combina con humor, eso es lo que hace a sus películas tan buenas». 'A la vuelta de la esquina' se atreve a localizar una historia de amor en un 'no lugar', como los pasillos de un súper. Lastrada por un ritmo moroso, la película brilla gracias a la cuidada planificación visual, la labor de un actor soberbio y el imaginativo tratamiento de la banda sonora: además del uso irónico de piezas de música clásica como fondo a las rutinas laborales, Stuber acierta en una hermosa metáfora sonora: las primeras veces que el protagonista ve a su amada escucha las olas del mar rompiendo en la playa.

'El día que vendrá'

Keira Knightley y Jason Clarke protagonizan este drama ambientado en el destrozado Hamburgo de posguerra. Un coronel británico y su joven esposa se instalan en la ciudad y aparece el arquitecto de la casa en la que viven, Alexander Skarsgard, tercer vértice del triángulo amoroso de un filme de gran empaque formal en el que se cita a la Bauhaus y suena Debussy.

'El parque mágico

Andreu Buenafuente y Silvia Abril ponen sus voces en esta cinta de animación que transcurre en un parque de atracciones imaginario que se hace real. La cinta es estadounidense y viene con el sello Paramount, pero la animación es netamente española, obra del estudio Ilion, responsable de 'Planet 51'. Incluye canción original de Bisbal.

'Mia y el león blanco'

Aventuras por la sabana africana de una niña de 11 años y un león blanco al que protege de los cazadores. Sus responsable, el cineasta francés Gilles de Maistre, ha tardado tres años en rodar el filme para crear el vínculo entre la pequeña y el animal, sin recurrir a trucos ni efectos especiales.

'La profesora de parvulario'

Ganadora del premio a la mejor dirección en Sundance, presente en la sección oficial del Festival de Gijón, 'La profesora de parvulario', remake de una reconocida propuesta israelí, es uno de los dramas más recomendables de la actual cartelera. Encabeza el reparto una excelente Maggie Gyllenhaal, a la que hemos podido ver últimamente en la serie 'The Deuce', de HBO. Encarna a una profesora entregada que descubre un don excepcional en uno de sus alumnos. Es un niño prodigio, con un talento inusual para la poesía, la excusa perfecta para hablar de un tema en el candelero como es la diferencia. Sara Colangelo, autora de la discreta 'Little Accidents', se coloca detrás de la cámara con acierto para describir las dificultades con las que se encuentra la protagonista cuando se decanta por cultivar el talento del pequeño superdotado. El filme destaca a la hora de profundizar en los personajes desde la psicología y apuesta fuerte en algunos golpes de timón en el guión, bien adaptado al contexto estadounidense.

'After. Aquí empieza todo'

'After', que por desgracia poco tiene que ver con la reivindicable película homónima dirigida por Alberto Rodríguez, con Guillermo Toledo demostrando a todas luces su gran valía como actor, se antoja un remedo de '50 sombras de Grey' para adolescentes. La pérdida de la inocencia llevada al terreno del erotismo pacato y casto, en este caso con el público juvenil como objetivo. Estamos igualmente ante una adaptación de una saga literaria millonaria que confirma el reinado de la mediocridad en el negocio del ocio. En tiempos pretéritos el descubrimiento de la sexualidad daba para mucho en la ficción, especialmente en el cine comercial, pero ahora el mayor atrevimiento es jugar a verdad o reto. Chica ingenua se queda prendada de chico malo. Al principio se ven como extraños pero luego se desean. Tremebundo el amor romántico. Hay spots de lencería más sutiles y atrevidos.

'Dobles vidas'

Oliver Assayas es uno de los realizadores europeos más interesantes de los últimos tiempos, con títulos como 'Las horas del verano' o 'Viaje a Sils Maria'. La etiqueta de autor le viene pequeña al director y escritor francés, intrépido a la hora de jugar con el cine de género, ahí están 'Demonlover' o 'Personal Shopper', apuestas que no dejan indiferente. Cada lanzamiento de una nueva película de su cosecha supone un pequeño acontecimiento entre los más cinéfilos. Esta vez se atreve con la comedia, como si hubiese sido poseído por el espíritu de Woody Allen. 'Dobles vidas' cuenta con un plantel de altura, liderado por Juliette Binoche y Guillaume Canet. La actriz de 'Azul' se revela como una posible musa polivalente para el cineasta galo. Repiten colaboración con un registro completamente diferente a los anteriores.

El argumento explora las luces y sombras del mundo literario en la actualidad, cuando el papel busca su sitio en la era digital. Vista en los festivales de Venecia y Sevilla, retrata las contradicciones del ser humano a través de varios personajes, incluyendo parejas aparentemente ideales, que se enredan entre sí, de ahí el título. De nuevo Assayas, como en su anterior filme, pone un ojo en las nuevas tecnologías y las consecuencias de su asimilación por una sociedad infantilizada. La crisis de la mediana edad se da la mano con el desequilibrio cultural del siglo XXI. Las interpretaciones, con diálogos agudos que repasan todo tema imaginable, planteando más cuestiones que respuestas, sobresalen en una obra que invita a reír y pensar al espectador.

'La boda de mi ex'

Reparto peculiar donde los haya, puro 90's, el de 'La boda de mi ex', comedia romántica protagonizada por Keanu Reeves y Winona Rider, dos artistas sumamente populares a su manera cuyas filmografías son de una irregularidad pasmosa. Ella ha vuelto a la palestra gracias al éxito desmesurado de la serie 'Strangers Things', cuya tercera temporada está en camino en pos de la nostalgia, mientras él arrastra fiasco tras fiasco -terrible 'Siberia', por no hablar de 'La hija de Dios'-, a excepción de su encarnación de John Wick en la saga homónima, un imparable mercenario a sueldo que no deja títere con cabeza (pronto regresa a la cartelera con una tercera entrega). Victor Levin, responsable de '5 a 7', ha juntado a ambos astros en pantalla grande, el mayor atractivo de una propuesta que gira en torno a dos sujetos de existencia agria, tirando a desagradables, que se conocen de viaje, camino a la misma boda, y entablan relación compartiendo sus miserias.

La gracia máxima del festejo es la elección de Winona y Keanu como protagonistas. No es la primera vez que colaboran juntos, ahí está 'Drácula, de Francis Ford Coppola, estrenada en 1992, en cuyo rodaje, supuestamente, ambos se casaron de verdad en una escena con un sacerdote real. La propia Rider se encargó de propagar la leyenda urbana durante la promoción del lanzamiento del presente filme. Los diálogos punzantes entre ambos son la base fundamental de la historia, pero no siempre funcionan. El tira y afloja continuo deriva hacia lo obvio. Otra nota absurda en sus respectivas trayectorias.