'Vosotros sois mi película', el gran troleo

Un fotograma de 'Vosotros sois mi película'.

La cinta de Carlo Padial y Wismichu es una radiografía de las miserias del fenómeno youtuber, de sus protagonistas y millones de seguidores, de los medios sensacionalistas y del propio hecho cinematográfico

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Sábado por la noche, 23:30 horas., sesión en los Cines Albéniz, dentro de la programación del Festival de Málaga, fuera de competición. Se proyecta 'Vosotros sois mi película', el documental dirigido por Carlo Padial ('Algo muy gordo') que pone el ojo en Ismael Prego, alias Wismichu, uno de los youtubers más populares de España, y el escándalo viral que montó en Sitges al colar una película que no lo era. La gran broma, un sketch en bucle interminable llamado 'Bocadillo' -disponible en Filmin-, despertó filias y fobias, dando alas a un ejército de haters enfebrecidos. En realidad era el principio de un reto mayor, un filme que explora el funcionamiento de las redes sociales y los mass media, la viralidad exacerbada de la nada y la cultura del yo, yo y yo (y que me miren los demás). En el pase nocturno en el evento malagueño hay pocos espectadores. Es lógico, el público potencial de las travesuras del creador de contenidos online protagonista de la pieza, cuya trayectoria ha tomado conciencia evolutiva, son menores de edad que estarán planchando la oreja o jugando al 'Fortnite' de estranjis. Por la tarde ya han tenido su sesión concurrida, con presentación incluida. El propio Wismichu no ha parado de hacerse selfis con sus fans fatales durante el certamen andaluz. Se ha colado en el mundo del cine y está encantado con la experiencia. Por la mañana no ha parado de conceder entrevistas en la terraza del hotel Málaga Palacio, la sede principal del famoseo, donde se cuece todo, con la piscina de fondo, bajo el sol, con unos copazos. Wismichu se rió del cine, y el cine lo ha acogido con los brazos abiertos. Todos contentos.

'Vosotros sois mi película' se estrena este fin de semana en el circuito de exhibición convencional con 20 copias. El propio Ismael Prego presentará las sesiones, convirtiéndolas en eventos, como ya hiciera de gira Mister Jägger, otro youtuber, con 'Jägger Royale'. Sin entrar en detalles sobre qué es cine y qué son películas -un vídeo de boda, por ejemplo-, el principal interés de la nueva propuesta de Carlo Padial, que podrá verse en streaming no tardando mucho en Flooxer, es lo que puede leerse entre líneas. Es más interesante lo que intuimos que lo que se cuenta directamente. Hay dos niveles de lectura, una sencilla y eficaz que nos muestra a Wismichu de manera complaciente, acariciándolo, a modo de hagiografía amable que deja entrever otras realidades tras la fama y el calor de miles de followers, obsesionados con hacerse un selfi con el astro de internet para presumir en las redes sociales, un culto a la personalidad exacerbado que abre de par en par las puertas del análisis antropológico. Debajo de esta hoguera de las vanidades virales supura una radiografía de las miserias del fenómeno youtuber, de sus protagonistas y millones de seguidores, de los medios sensacionalistas y del propio hecho cinematográfico. Temas que al realizador del documental le interesan sobremanera, acorde a su irónica filmografía (recomendable el visionado de 'Taller Capuchoc', con el excelso Miguel Noguera como rey de la función, un ácido ensayo sobre el mundo literario), donde las aparentes imperfecciones son marca de la casa. Las cenizas de la quema nos permiten recopilar datos para entender la barrera generacional entre el recalcitrante consumidor de material audiovisual a la vieja usanza y el internauta disperso adicto a la multipantalla. ¿Es más cine rodar un plano aéreo con un dron que grabar una escena con un móvil? Es una de las muchas cuestiones que el impensable dueto artístico Padial & Prego colocan sobre la mesa.

Cine e internet

El documental gustará a los acólitos de Wismichu, reto conseguido (no hay lado oscuro, a pesar de que a ratos se le note impostado), mientras reflexiona de manera indirecta sobre muchas más cosas, invitando a los más talludos a darle al coco y entender mejor el caos cultural actual, con el cual convivimos. En su día, la polémica ocurrida en el festival de Sitges dio pie a sentimientos encontrados. El youtuber que ha ganado millones de seguidores entre los más pequeños mediante bromas telefónicas y otras maniobras discutibles desde un punto de vista ético, troleaba a los que se ríen cuando trolean a otros, a su propia audiencia. Quedaba claro que el poder que tienen los youtubers más populares y la infantilización de la sociedad, con esos progenitores absolutamente perdidos ante una situación que no logran comprender, protestando porque se han gastado mucho dinero en cumplir el sueño de su descendencia, asistir al estreno de 'Bocadillo' como si no hubiera mañana. En 'Vosotros sois mi película' se explican los prolegómenos de la broma, la gestación, realización y consecuencias. Hay imágenes del interior de la sala y la audiencia se divide entre la legión de indignados y los que disfrutan de la fiesta. También se troleó -con cariño- al festival. Queda claro que algunas películas se programan sin verse, por lógicos motivos extracinematográficos (aquí la figura de Luis de Val, productor del documental, con amplia tradición familiar en el festival, es esencial para entender la legitimación de la premiere). Los medios, capaces de creérselo todo con tal de ser los primeros en lanzar una noticia y ser tendencia, se zamparon el engaño con miles de likes. Los que se ríen del bullying, que desgraciadamente triunfa en la red (reírse de los demás), recibieron en Sitges de su propia medicina. No hay límites para las contradicciones de la especie humana.

Lo fascinante de 'Bocadillo' es lo que generó y sigue generando a su alrededor. La performance de Wismichu no es nada nuevo, las comparaciones con Banksy y Duchamp son ridículas, porque no hay una intención de trolear lo establecido, es una magna chiquillada consciente de su público que entronca con la evolución de la carrera del propio Ismael Prego, capaz de reinventarse mientras escribe la historia de los afamados creadores de contenidos impulsados por internet junto a sus compañeros de generación. No sabemos hacia dónde van, el fenómeno alcanza poco más de una década. Habrá juguetes rotos, pero otros triunfarán en ámbitos inimaginables. Cabe resaltar en este sentido la escena más emotiva del filme, en su tramo final, la más sincera y vital de todas, cuando el inquieto influencer charla con Miare, también youtuber. El espectador capta claramente la situación de los personajes, lo que les ha caído encima sin buscarlo. Hasta aquí hemos llegado, ¿qué nos deparará el futuro? 'Vosotros sois mi película' no es 'Exit Through the Gift Shop', por supuesto, le sobra metraje y las descacharrantes partes ficcionadas, con el sello Padial, pueden desconcertar a los no iniciados, pero su interés desde un punto de vista analítico es excepcional, fruto de su tiempo. Wismichu se ha colado por la puerta de atrás en la fiesta del cine y ha hecho historia en el panorama audiovisual de la mano de Padial, cuya mirada penetra por los rincones más insospechados del alma.

Temas

Cine