Toni Acosta: «Los críticos de cine deberían reírse más»

Toni Acosta./Sergio Lardiez.
Toni Acosta. / Sergio Lardiez.

La actriz repite al lado de Santiago Segura con 'Padre no hay más que uno', una comedia familia para el gran público

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Lo que está viviendo Toni Acosta (Tenerife, 1972) a sus 47 años es bastante sorprendente. Después de una labor dedicada casi por entero al teatro y la televisión, la de La Orotava estrenó el pasado año cuatro películas, entre ellas 'Sin rodeos' (Santiago Segura, 2018). Y no parece que la racha se vaya a detener. En 'Padre no hay más que uno', repite con Segura y da vida a Marisa, una madre un tanto controladora que se va de viaje, dejando a su esposo a cargo de los cinco hijos.

-Abonada a Santiago Segura, ¿qué tiene este director que no tienen otros?

-Que nos entendemos muy bien. Santiago y yo coincidimos en 'Sin rodeos' y yo ahí tenía un personaje pequeñito. Hice mi casting y el es un director que te pide muy claramente lo que quiere y a mí me gusta mucho trabajar con gente así. Lo que yo no esperaba es repetir tan pronto. Cuando tuvo este proyecto entre manos, me lo mandó. Y yo feliz, porque me gusta mucho esta comedia familiar.

-Te prodigabas mucho en televisión, pero de alguna manera el cine se te resistía un poco. ¿Que explicación le encuentra a esta racha?

-No sé por qué ha sido ahora y no antes. No tengo ni idea. Creo que todo ha ido sucediendo de una manera bastante natural. A lo mejor yo tampoco estaba preparada para hacer cine. No te lo sé explicar. A mí me encanta hacer de todo. Quiero ser todoterreno pero lo que siempre me ha parecido más difícil es el cine. Esos primeros planos en los que no puedes ocultar nada y se ve la trampa.... Todo lo que he hecho me ha ido sirviendo de entrenamiento. Es verdad que el año pasado estrené cuatro películas, que es algo que no sé si se repetirá en mi vida. Y a raíz de eso te ven en la gran pantalla y te piensan para otras cosas.

-Rompe además con otro estereotipo que es aquel que dice que las mujeres de más de cuarenta son invisibles en la industria. ¿Están cambiando las cosas?

-Sí, yo considero que están cambiando mucho las cosas y que soy muy afortunada porque me toca vivir mis más de cuarenta años en un momento en el que interesan las historias de mujeres de estas edades. Creo que todas las actrices anteriores a mí, que alzaron la voz diciendo que de repente deja de haber papeles para nosotras, han contribuido para que ahora haya más personajes con historias interesantes para atraer a todos los públicos. No me gusta pensar que hay series de mujeres y series de hombres, son series protagonizadas por mujeres que espero que interesen a todos.

-¿Por qué antes no sucedía esto?

-A lo mejor era simplemente una cuestión de miedo. Uno quiere hacer películas que interesen y que vendan entradas y quizá había miedo o exceso de prudencia porque pensaban que esas historias no interesaban al público general. Y bueno el hecho de que haya más mujeres guionistas y que haya más directoras que quieran contar nuestras historias también hace mucho.

-La película habla de lo que no se ve en pantalla, que es ese esfuerzo que hacen millones de madres para que el hogar no se venga abajo. ¿Crees que calará por fin el mensaje en los varones?

-Estoy convencida porque además está hecho desde el humor, que es como mejor llega el mensaje. Y luego también creo que no se acusa al padre, sino que el padre es totalmente inconsciente de que no hace el 50%. De esto me ido dando cuenta con el tiempo: a un hombre que trabaja y tiene hijos jamás se le pregunta: «¿Y tu cómo concilias tu vida familiar con tu trabajo?». Solo se les pregunta a ellas. A Santiago Segura en las entrevistas nadie le pregunta cómo concilia y tiene dos hijas, pero a mí sí. Es un cambio de mentalidad y, como pasa en la película, ella también tiene que aprender a delegar y a darse cuenta de que no pasa nada porque se vaya de casa. Va a ser muy divertido para muchos matrimonios verse reflejados y puede ayudar a cambiar ciertas actitudes.

-Decía que somos inconscientes, ¿no cree que nos hacemos los locos?

-(Ríe). No, tengo mucha fe en las nuevas generaciones. Cada vez hay más hombres conscientes y consecuentes. Quiero pensar que muchas veces es inconsciencia. Eso sí, a partir de ahora si te haces el loco pues atente a las consecuencias porque estamos alzando la voz, pero hasta ahora creo que había inconsciencia.

-¿Qué puntos tiene en común con Marisa? ¿Es igual de controladora con sus hijos?

-He trabajado mucho conmigo misma para tratar de evitarlo. He tenido que aprender a hacerlo porque me voy de gira y aunque lo dejo todo atado y organizado, cuando sales por la puerta te lías la manta a la cabeza y esperas que todo salga bien. Así que sí tengo muchos puntos en común. Y de hecho muchas veces me pasa como a ella que cuando te vas y sale todo bien hasta te jode, cuando en realidad debería disfrutarlo. Tenemos ayuda, mis padres, tengo una persona en casa porque mi marido también trabaja fuera veces. Es una logística complicada pero a mí me vale la pena porque me encanta ser madre. Y no se trata de renunciar, porque a mí me gusta mucho mi trabajo.

-¿Y qué estresa más trabajar o criar hijos?

-Criar hijos. Siempre me acuerdo de cuando yo trabajé con Pilar Bardem, que decía que su madre cuando iba al teatro se quitaba el delantal y decía: «Hala me voy al teatro a descansar». Es una frase maravillosa. Estresa más estar todo el día en casa pendiente de que todo salga bien. Creo que encontrar el equilibrio es maravilloso como persona, que tu profesión te llene… Y todos hacemos sacrificios: cuando eran bebés, pues no me fui tanto de gira y no hice algún proyecto. Sabía que tenía que renunciar a cosas porque los comienzos son duros. Pero estresa mas estar todo el día en casa y además es que un día se van.

-Y mientras Santiago brega con los chavales, usted y Silvia Abril pasándolo de lujo en Cancún.

-(Ríe) Esa parte ha sido divertidísima de rodar. ¿Quieres que le quite la magia? Estuvimos en Toledo y en Marbella, aunque bueno que aquello parezca Cancún es magia. Silvia y yo nos conocíamos muy poco de haber coincidido y hemos conectado enseguida. Hemos creado una complicidad que se nota en pantalla. Tenemos ya proyectos para el futuro.

-Está usted muy volcada en la comedia. ¿Busca ese tipo de papeles o le encuentran?

-Me buscan a mí, la verdad, pero yo estoy muy reconciliada con eso. A mí me encanta hacer comedia. Intento dar a cada personaje distintos tipos de personalidad para que se diferencien unos de otros. Me encanta hacer comedia por lo que regalas a la gente, que luego está muy agradecida de que les hagas reír.

-¿Y por qué cree que está tan denostada entre la crítica y los premios?

-No tengo ni idea, pero eso pasa. Es muy difícil que se premie una comedia o que se le den cinco estrellas. Aunque la crítica te pone bien, luego les cuesta dar buena nota. Yo soy publico de comedia, me encanta ir al cine a reírme. Quizá los críticos deberían reírse más.

-Parece que si no es un drama, no es relevante.

-Pero eso es una cosa de este país. En EE UU o en Reino Unido a sus actores cómicos se les valora muchísimo y en este país es como «mejor hacer llorar». Quizá deberíamos mirarnos los españoles con no saber valorar la comedia porque luego curiosamente lo que el publico quiere es comedia. Las series que más funcionan son de comedia, las películas que más funcionan son de comedia… Entonces dices, a ver, ¿quién se está equivocando aquí? Nos gusta reírnos y ya está.

Más información