«'Tiempo después' es José Luis Cuerda haciendo lo que le da la gana»

Berto Romero en 'Tiempo después'./
Berto Romero en 'Tiempo después'.

Berto Romero y Carlos Areces dan vida a un barbero y un portero en esta secuela espiritual de 'Amanece que no es poco'

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Un barbero que concita a numeroso público recitando poesía y un portero con maña hasta para parar una revolución. Así son los personajes a los que Berto Romero (Manresa, 1974) y Carlos Areces (Madrid, 1976) han dado vida en 'Tiempo después', la cinta con la que José Luis Cuerda regresa al universo surrealista de 'Amanece que no es poco'. La nueva película llega a los cines este viernes.

-¿Qué significó para vosotros 'Amanece que no es poco'?

-Berto Romero: Yo vi 'Amanece que no es poco' ya tarde, estando un poquito formado y ya estaba haciendo comedia y significó pues lo que significa cuando te encuentras con una obra maestra y también con una película tan libre. Cuando te encuentras con algo tan tan libre te dan muchas ganas de dedicarte a eso porque lo que uno más admira y lo que más le conmueve es ver a un creador expresándose de una forma tan libre y tan sorprendente. A mí me volvió del reves contemplar eso tan personal además y tan distinto a todo lo que yo conocía.

-Carlos Areces: A mí 'Amanece que no es poco' me parece una de las comedias imprescindibles de la historia del cine español. Me parece que presenta un punto de vista, dentro de la comedia, que no era tan habitual en España y que tiene más que ver con cosas que nos llegaban de fuera como los Monty Python, a los que José Luis, cuando empezó a escribir la primera película que inaugura este tipo de humor, no conocía y sin embargo llegan a conclusiones muy parecidas y que para mí son muy estimulantes porque tienen muchas menos sujeciones que las comedias a las que estaba acostumbrado. Para mí fue como una pedrada en la cabeza ver 'Amanece que no es poco'. Ver a la gente naciendo en el huerto o los diálogos de Resines con Luis Ciges.

-Berto Romero: De repente ves ecos de mogollón de sitios distintos. Cuando aparece un personaje hablando de su papel en la película puedes pensar en 'Agárralo como puedas', pero hay cosas de todas partes y de ninguna porque el está haciendo básicamente lo que le sale de los cojones.

-¿Y pesa afrontar una secuela espiritual como ésta? ¿Estáis cómodos con esa etiqueta?

-Carlos Areces: Sí, es que a mí me parece que lo es.

-Berto Romero: Es muy adecuada.

-Carlos Areces: Sí, tiene mucho que ver. Además es un tipo de cine que solo ha hecho José Luis, ese surrealismo costumbrista rural con ese punto añejo tiene en algunos puntos toca con cosas que ha hecho Berlanga pero Berlanga nunca fue tan surrealista como José Luis. Estoy de acuerdo con esa conexión espiritual tanto con 'Amanece que no es poco' como con 'Así en el cielo como en la tierra'. En cuanto a si pesa, sí que me paro a pensar lo graciosos que estaban Ciges o Sazatornil. Cuando nosotros éramos pequeños la televisión era muy ecléctica y ponían de todo y al final se están cumpliendo las profecías que decían que la mayor oferta hace que todo se globalice y es verdad porque cuando éramos pequeños solo había dos canales pero la oferta era mucho más amplia y variada y nosotros hemos crecido viendo a todos estos secundarios míticos a los que yo idolatraba y de repente estar ahí diciendo textos escritos por José Luis... Nos veo a nosotros mismos y digo pues no parecemos tan míticos (ríe).

-Berto Romero: De todas maneras yo creo que está bien salvar un poco las distancias porque nadie en ninguna parte del proceso creativo ha pretendido que volviera hacer 'Amanece que no es poco', ni tan siquiera una secuela. Por eso estamos de acuerdo con lo de secuela espiritual porque la define. Aquí la única intención que ha habido por parte de todo el mundo que ha estado implicado en la película es que la película tenía que ser una película de José Luis Cuerda haciendo lo que le diera la gana de nuevo. Que fuera libre como fue libre cuando hizo 'Amanece que no es poco'. ¿Qué pasa? Que la película es tan libre que a la pelicula le importa tres mierdas lo que tu esperes de ella y eso es lo más bonito.

-Carlos Areces: La película está por encima de ti (ríe).

-¿Cómo definiríais la película?

-Carlos Areces: Me parece una fábula muy antisistema y creo que funciona como un espejo reflectante, no del futuro que puede venir, sino del presente que ya estamos viviendo. Te lo pone para que saques tus conclusiones. Él hace sus hipótesis, muy acertadas y de forma muy coherente.

-Berto Romero: A mí me parece una comedia muy divertida pero a la vez muy tierna. Es una película con un corazón enorme, un poco melancólica, de un señor más sabio y más mayor. Si de repente Cuerda se planta con una comedia super disparatada... No es la película de un hombre joven es la película de un señor mayor y esto es en positivo porque no es ni lenta ni aburrida ni seria ni triste, es una película un poco desencantada. Es muy graciosa pero a la vez tiene un puntito amargo.

-Pinta un futuro bastante negro, ¿estáis de acuerdo con esa visión?

-Berto Romero: Es que no es un futuro está haciendo una alegoría de lo que ya está ocurriendo. Me sorprendió el guion y lo contemporáneo que era. Es que incluso te diría que es casi universal. Si le cambias los vestuarios y dices que pasa en el siglo de oro, te funciona. Está retratando cómo es la gente, cómo es la sociedad y cómo la sociedad se blinda, aparta a unos de otros, se protege y cómo cuando intentas acabar con ella, reacciona tragándote. Define mucho toda la historia del siglo XX y lo que somos ahora.

Roberto Álamo y Carlos Areces, en 'Tiempo después.
Roberto Álamo y Carlos Areces, en 'Tiempo después.

-Hablabais antes de la globalización y de la aparente homogenización de los contenidos y la verdad parece un milagro que se haya hecho un filme así, que casi no tiene encaje en la cartelera.

-Carlos Areces: Es verdad. Es una película que afortunadamente se ha hecho no siguiendo los parámetros normales de busqueda de público a toda costa. Y yo lo agradezco. Me gusta mucho el cine comercial pero también me gusta que haya un cine que no sea tan comercial, que me pueda ofrecer otras cosas que sé que no voy a ver nunca en una comedia romántica que cueste un pastón y que tenga que rentabilizar. Agradezco que haya una voz mucho más personal.

-Berto Romero: Hay que proteger esto porque tú nunca sabes cuál es la semilla que va a germinar el próximo árbol y si tu no dejas que se produzcan versos sueltos, flores raras, experimentos, sean fallidos o no, si no das espacio para eso, luego no se renueva. Es como la endogamia (ríe), necesitas que entre gente nueva para ir recombinando el ADN. Estas películas son necesarias.

-Carlos Areces: Aire fresco (ríe).

-¿Y se puede meter baza en un texto de Cuerda?

-Carlos Areces: Hombre, es difícil improvisar con determinadas parrafadas pero sí que es verdad que hemos podido meter alguna cosa.

-Berto Romero: A mí no me salía, Carlos. Yo igual llegaba muy compungido al set, pero a mí no me salía.

-Carlos Areces: Pues yo estoy muy orgulloso de haber colado un momento que se ha quedado en la película que es cuando digo que se puede hacer la revolución pero con educación.

-Berto Romero: ¿Es tuyo? Tenía que haberme dado cuenta de que era brillante (ríe).

-¿Cómo afrontasteis la construcción de los personajes? ¿En qué referentes os mirásteis?

-Berto Romero: Es que estos personajes son casi alegorías, casi símbolos. Yo creo que estábamos todos pendientes de emparentarnos con la manera en que interpretaban nuestros mayores.

-Carlos Areces: Eso es, con el espíritu de las películas de Cuerda.

-Berto Romero: Cassen, Agustín González, Ferrán Rañé...

-La película arremete contra la izquierda, la derecha, la monarquía, la religión, el nacionalismo...

-Berto Romero: Es muy punki.

-¿Se salva algo?

-Berto Romero: Se salva la poesía creo yo. Es lo único por lo que sienten un profundo respeto, la poesía, la literatura y el arte en mayúsculas. Es lo único a lo que todos los personajes se rinden en algún momento.

 

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