El primer Rambo se reestrena 37 años después

Sylvester Stallone y Brian Dennehy en 'First Blood' (Primera sangre), que en España se tituló 'Acorralado'.

'Acorralado' fue el origen de un icono de la América de Reagan, un relato de supervivencia protagonizado por un veterano de Vietnam despreciado por su propio país

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Sylvester Stallone intuyó hace más de cuarenta años que el público americano, tras el escándalo Watergate y la caída de Nixon, necesitaba recuperar la autoestima. La leyenda afirma que escribió el guion de 'Rocky' en tres días, tras ver cómo un púgil de medio pelo le aguantaba todo un combate a Mohamed Ali. Ya en los 80, Stallone supo ver en la estupenda novela de David Morrell 'Primera sangre' al soldado que ganaría las guerras perdidas.

Joh Rambo acabaría convirtiéndose en icono de la América de Reagan, en una caricatura resucitada cíclicamente que tendrá una quinta entrega el próximo 27 de septiembre en 'Rambo: Last Blood', donde su veterano protagonista (73 años) está acompañado de los españoles Paz Vega, SergioPeris-Mencheta y Óscar Jaenada.

Dos semanas antes, los cines acogen este viernes el reestreno del filme que en 1982 inició la saga. 'First Blood', que en España se tituló 'Acorralado', llega en versión remasterizada en 4K para apreciar mejor los boscosos paisajes por los que huye el protagonista, un veterano de Vietnam acosado por un sádico sheriff obsesionado en darle caza (el llorado Brian Dennehy). Treinta y siete años después, 'Acorralado' sigue siendo una trepidante cinta de aventuras y supervivencia, protagonizada por un vagabundo traumatizado por el horror vivido, una máquina de matar despreciada por su país.

Su célebre monólogo final, que se iniciaba con aquel «no era mi guerra...», ha sido parodiado hasta la extenuación y de ahí salió el «no siento las piernas» popularizado por el humorista Santiago Urrialde. Rambo, con el tiempo, devino una caricatura, con el propio Stallone musculado hasta extremos grotescos. Pero en el estreno de 'Acorralado' su personaje podía verse como un luchador contra el sistema, un renegado al que todos ven como un hippie molesto que actúa en defensa propia y hace gala de una habilidad digna de MacGyver para sobrevivir en un ambiente hostil. Solo el coronel Trautman (Richard Crenna) le apoya y trata de que se entregue para salvar el pellejo.

Sylvester Stallone en 'Acorralado'.
Sylvester Stallone en 'Acorralado'.

«En Vietnam manejaba aviones, conducía tanques, tenía a mi cargo millones de dólares en equipo. ¡Aquí ni siquiera me dan trabajo de lavacoches!», exclamaba John Rambo en 'Acorralado', aunque con el paso de los años las cosas siguen sin irle bien, según adelantaba Stallone en el último Festival de Cannes, donde presentó la última entrega. «Rambo aún está lidiando con la culpa de no haber podido rescatar a todo el mundo en Vietnam, algo fruto del síndrome de estrés postraumático», precisó el actor y director, que esta vez pone al héroe a luchar contra los cárteles de la droga.