'¿Podrás perdonarme algún día?', ascenso y caída de una superventas

Un fotograma de la película.

La cinta retrata el ocaso de Lee Israel, especializada en la escritura de biografías de grandes celebridades

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Ser un juguete roto en el ámbito de la literatura tiene que ser especialmente duro, hay menos posibilidades de vivir del cuento apareciendo en programas de televisión haciendo el canelo, a diferencia del mundo del espectáculo. Puedes firmar más de un bestseller al comienzo de tu carrera y hundirte posteriormente en el ostracismo. Sobrevivir como columnista en un periódico está en peligro de extinción y únicamente la enseñanza puede ser una buena vía para pagar las facturas en la vida de un poeta. '¿Podrás perdonarme algún día?' está basada en hechos reales, luce la dichosa etiqueta en su campaña de promoción. Retrata el ocaso de Lee Israel, especializada en la escritura de biografías de grandes celebridades. Fue superventas en la década de los 70 y 80 con libros sobre Katherine Hepburn o Tallulah Bankhead, pero de un día para otro sus tomos se dejaron de vender. Puede ocurrir, sin una razón aparente. Las editoriales perdieron la confianza en su talento y se vio en bancarrota, sin una hogaza de pan que llevarse a la boca. El mercado no le quiso más, pero encontró, de casualidad, una manera de ganar dinero fácilmente, con un trabajo fuera de la ley que no es tan inofensivo como pueda parecer. Consiste en falsificar cartas de gente famosa desaparecida, sobre todo grandes literatos. Pagar el alquiler pasa a un segundo plano cuando le sobra el dinero. Se lo gasta en placeres mundanos, junto a un compañero de juergas con el que entabla una amistad complicada. Se enturbia a medida que el FBI avanza en sus pesquisas para pillar a la estafadora.

'¿Podrás perdonarme algún día?' transcurre en los años 90. Retrata la soledad de una escritora en flamante declive y la problemática de una amistad construida en base a adicciones. La cineasta Marielle Heller está detrás de la cámara, como en la serie 'Transparent' y en su debut en formato largo con la recomendable 'The Diary of a Teenage Girl', adaptación de la novela homónima escrita por Phoebe Gloeckner, sobre el despertar sexual y la libertad de elegir, un tema peliagudo que invitaba al sarcasmo en un filme que cosechó excelentes críticas. Lo más destacable de su nueva película es el tándem protagonista, Melissa McCarthy, nominada al Oscar a la mejor actriz por su interpretación, y Richard E. Grant, con posibilidades de llevarse la estatuilla dorada por su trabajo como actor secundario. La química entre ambos es extraordinaria. McCarthy deja a un lado su habitual vis cómica, presente en películas como la renovada 'Cazafantasmas' o 'Espías', para entregarse al drama en cuerpo y alma. Su rol autodestructivo, decadente y triste, una delincuente intelectual desesperada, es fascinante. E. Grant, eterno secundario de lujo ('Reina y patria', 'Dom Hemingway'), le da la réplica con su característico porte, esta vez sucio y amargo.

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