'El bello sergio', la irrupción de Chabrol en la gran pantalla

Un fotograma de 'El bello sergio'./
Un fotograma de 'El bello sergio'.

El cineasta debutó en el largometraje gracias a una herencia recibida por su primera esposa

Boquerini .
BOQUERINI .

Los caminos que llevan a muchos directores a poder hacer su primera película son, a veces, extraños. Es el caso del francés Claude Chabrol, el padre de la 'nouvelle vague', que logró debutar como director con 'El bello Sergio', gracias a una herencia recibida por su primera mujer. Y además el dinero le llegó para servir de mecenas a algunos de sus colegas.

Claude Chabrol (París, 24 de junio de 1930 – París, 12 de septiembre de 2010), hijo de un farmacéutico, ve su primera película con seis años, 'Anthony Adverse' (1936), de Mervyn LeRoy, y a partir de entonces comienza a ser asiduo del cine que regenta su tío, el Nouveau Théâtre en la rue Vaugriard de París. Sus otras grandes pasiones, la literatura y el teatro clásicos franceses, los descubrirá poco más adelante, cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, se traslada a la casa de su abuela Marie en Sardent (Creuse), donde fundará un cine en un garaje.

Se licencia en Letras tras haber cursado un año de Derecho y cuatro días de Ciencias Políticas. Entre 1953 a 1957 fue crítico de 'Cahiers du Cinema', etapa en la que empezó a mostrar su interés por el cine estadounidense, sobre todo policiaco, y por Alfred Hitchcock, director sobre el que escribió un famoso libro en colaboración con Eric Rohmer, compañero en la crítica y después también en la dirección. En 1958 comenzó a trabajar como jefe de prensa de Twentieth Century Fox en Francia y paralelamente escribió guiones. Pero ese mismo año su mujer de entonces, Agnes Goute, de la que se divorciaría poco después, recibe una sustanciosa herencia, que pone al servicio de su esposo para que pueda realizar su sueño, dirigir una película.

El primero en abandonar la crítica

Chabrol sería el primero de los críticos de 'Cahiers du Cinema', en abandonar la crítica, en estrenar un largometraje y en financiar los primeros cortos de sus compañeros de la crítica, 'Le coup du berger', de Jacques Rivette y 'Veronique et son cancre', de Eric Rohmer, así como a continuación los primeros largometrajes de ambos, 'Paris nous appartient', de Rivette (1958 – 1961) y 'El signo del león' (Rohmer, 1959). Todo ello gracias a la herencia de su mujer. Es por ello que a Chabrol se le considera como el padre de la nouvelle vague y que su ópera prima, 'El bello Sergio' sea la primera película del movimiento destinado a la renovación del cine francés.

Chabrol se plantea la mayor sencillez posible para su debut. De hecho hará las veces de director, guionista, productor y hasta actor, y recurre a sus recuerdos de infancia para narrar el tono del filme, que rueda en uno de los lugares más emblemáticos de su vida, en Sardent, en la región de Creuse, en el centro de Francia, donde vivió durante la segunda guerra mundial. El cineasta coincide así con otros compañeros de generación que, como Truffaut, también recurren a pasajes de su infancia para su debut como cineastas.

'El bello Sergio' ('Le beau Serge'), se rueda entre el 4 de diciembre de 1957 y el 4 de febrero de 1958. Gérard Blain, Jean-Claude Brialy, Michèle Méritz y Bernadette Lafont protagonizan el filme. Chabrol tiene 28 años y sus ganas de hacer cine destacan sobre todo lo demás. Con algunos tintes autobiográficos y echando mano de sus recuerdos, la película nos introduce en un pequeño pueblo rural, que parece haberse quedado anclado respecto al mundo urbano: François (Jean-Claude Brialy) regresa a su pueblo natal que parece haber quedado anclado del mundo urbano, tras una década de ausencia provocada por una enfermedad. Nada más llegar nota que el pueblo no ha cambiado demasiado desde su partida, pero sí la gente, especialmente su viejo amigo Serge (Gérard Blain), quien se ha convertido en un desagradable borracho. Tras varios intentos de volver a retomar una relación de amistad con Serge, François se da cuenta de que su amigo ha llevado una vida dura en el pueblo y que ha recurrido al alcohol como vía de escape a sus problemas. Ivonne (Michèle Méritz), la novia de Serge, se quedó embarazada y el joven tuvo que quedarse con ella y trabajar en el pueblo como conductor de camiones. El bebé nació con múltiples problemas de salud y, finalmente, murió. François decide ayudar a Serge para que salga del pozo en el que se encuentra hundido.

La película posee una mirada ácida y tierna de los personajes, algo que será una constante a lo largo de la filmografía del director. Además posee algunos encuadres barrocos, a imagen y semejanza del 'Ciudadano Kane', de Orson Welles. El famoso crítico Georges Sadoul, escribe en 'Les lettres françaises' que Chabrol «ha realizado la película con la misma libertad con la que un escritor escribe su novela» Su compañero François Truffaut escribiría en su libro 'Las películas de mi vida' que 'El bello Sergio' «comienza psicológicamente y acaba en la metafísica. Se trata de una partida de damas jugada por dos hombres, Gérard Blain, el peón negro, y Jean-Claude Brialy, el peón blanco. En el momento mismo en que los dos se cruzan, cambian de color y la partida queda en tablas».

Chabrol realizaría 54 películas en los 52 años que siguieron a su debut. La última, 'El inspector Bellamy', de 2009, no se estrenó nunca en España. Además hizo tres episodios para sendas películas colectivas, 25 trabajos para la televisión y 59 apariciones en otras tantas apariciones (la mayoría muy breves) en películas propias y ajenas. Nadie de la 'nouvelle vague' fue tan prolífico.