En cartelera

'Mejor que nunca' y otros estrenos

Oskar Belategui/Borja crespo
OSKAR BELATEGUI/BORJA CRESPO

Diane Keaton es un género en sí mismo. La actriz encarnó un modelo de mujer independiente y urbanita gracias a 'Annie Hall' y hasta fue un icono de moda con sus prendas masculinas. A sus 73 años, Keaton sigue derrochando clase e inteligencia, aunque quizás sus comedias pequen de previsibles y facilonas. Es el caso de 'Mejor que nunca', en la que encarna a la cabecilla de un grupo de mujeres que viven en una comunidad residencial y deciden cumplir su sueño de juventud formando un equipo de animadoras.

Zara Hayes, autora del documental 'La batalla de los sexos' sobre la histórica victoria de la tenista Billie Jean King contra Bobby Riggs, dirige una comedia con números musicales que reúne en su reparto a veteranas como Jacki Weaver, Pam Grier y Rhea Perlman. «La edad combinada de estas animadoras supera los 500 años», escribe JeannetteCatsoulis en el 'New York Times'. «Pero las bromas de la película parecen incluso mucho más viejas».

'Mr. Link. El origen perdido

El estudio estadounidense Laika, especializado en 'stop motion' o animación fotograma a fotograma ('Los mundos de Coraline', 'El alucinante mundo de Norman'), firma 'Mr. Link. El origen perdido', lo que garantiza un entretenimiento de primera para toda la familia. Su protagonista es Sir Lionel Frost, un valiente y apuesto aventurero inglés de la era victoriana, mitad Sherlock Holmes, mitad Indiana Jones, que se considera el principal investigador de mitos y monstruos del mundo. El problema es que nadie más parece estar de acuerdo. La oportunidad de probarse a sí mismo vendrá cuando viaje a Estados Unidos para descubrir la criatura más legendaria del mundo: el eslabón perdido. En el doblaje al español Arturo Valls sustituye a Hugh Jackman, mientras Brays Efe dobla a la afable criatura, que en la versión original tiene la voz de Zach Galifianakis.

'No me toques'

Polémico Oso de Oro en el último Festival de Berlín, la ópera prima de la rumana Adina Pintilie está protagonizada por una mujer transexual que no acepta su cuerpo y emprende un viaje de exploración con otros casos no normativos. 'No me toques' hurga en la propia intimidad de la directora –aparece ella misma en la película– y mezcla elementos del documental, la ficción y el videoarte. Las escenas en clubes de intercambio de parejas y las prácticas sadomasoquistas pueden perturbar a los espectadores más fácilmente impresionables.

'El vendedor de tabaco'

El recientemente desaparecido Bruno Ganz encarna a Sigmund Freud en este drama ambientado en la convulsa Viena de 1937. Un puesto de venta de tabaco es el escenario que le servía al escritor Robert Seethaler para contar en su novela (editada en España por Salamandra) cómo el ideario nazi se fue introdujendo en la sociedad austriaca, con el antisemitismo y la violencia in crescendo cada nuevo día.

'El creyente'

Oso de Plata al mejor actor en la Berlinale para su protagonista, Anthony Bajon, 'El creyente' narra el proceso para superar su drogodependencia que emprende un joven heroinómano de 22 años con tendencias violentas que se une a una comunidad religiosa de exadictos aislada en el monte, que propugna la rehabilitación a través del recogimiento espiritual. Hanna Schygulla y nuestro Àlex Brendemühl completan el reparto de este drama en el que no hay ni un ápice de proselitismo. Su director, Cédric Kahn, contrapone la austeridad y la rigidez de la comunidad con la confusión de un 'pecador' alejado de cualquier forma de espiritualidad. «Yo respeto a la gente que tiene fe y en cierto modo incluso les envidio», asegura el realizador, que se define como agnóstico. «La fe es un tema íntimo, que muchas veces va más allá del marco de la religión».

'El creyente' interesará a los amantes del cine social y los dramas comprometidos, aunque remarca en demasía su mensaje. La peripecia argumental de este joven que decide unirse a una comunidad religiosa para superar su adicción a las drogas es una excusa que permite dilucidar desde la ficción documentada sobre la reconstrucción de las conexiones humanas. «Los individuos llegan en soledad absoluta, en un estado emocional sumamente angustiado», indica el director sobre el tema central de su última obra. «Lo que aprenden, más allá de la oración, son las normas, a compartir y a cómo vivir en una comunidad. Esto es probablemente los que los salva al final». La espiritualidad como rehabilitación y método de enfrentamiento contra los demonios internos.

«La amistad es uno de los tres principios de la comunidad que son anunciados a la llegada, junto con el trabajo y los rezos», continúa Kahn. «Y lo que es más sorprendente, es que los chicos vienen todos de diferentes orígenes sociales y países. Yo quería que esta película tuviese esa fusión: una mezcla de orígenes sociales y nacionalidades, con niños de familias acomodadas que se codeaban con los de la calle, españoles y estadounidenses por igual, todos unidos por sus experiencias y su oración». La terapia incluye cantos y todo se tambalea cuando irrumpe en escena el amor.