Romy Schneider, una vida marcada por la tragedia

Romy Schneider, en 'Bocaccio 70'./
Romy Schneider, en 'Bocaccio 70'.

La inolvidable Sissi fue en realidad una mujer atormentada y solitaria que nos dejó inolvidables interpretaciones

Boquerini .
BOQUERINI .

Su nombre llenó las carteleras de toda una época. Con 17 años triunfó en todo el mundo como la emperatriz Sissí, una heroína romántica a la que todas las jovencitas querían imitar. Llevada por la pasión fue pareja de Alain Delón hasta que éste rompió el romance. Tras la muerte de su hijo de 14 años en un estúpido accidente, nunca logró recuperarse, poniendo fin a su vida con solo 43 años, tras haber sido dirigida por grandes del cine como Claude Sautet, Claude Chabrol, Orson Welles o Luchino Visconti

Romy Schneider (Viena, 23 de septiembre de 1938 – París, 29 de mayo de 1982) se llamaba realmente Rosemarie Albach-Rett. Hija de actores, su madre, Magda Schneider, fue la protagonista de 'Liebelei' de Max Ophuls, 1933. Sus progenitores habían mantenido una estrecha amistad con el entorno de Hitler que ella intentó ocultar toda su vida. Su dedicación al cine fue, al principio, puramente casual. A los 14 años su madre la presenta al casting de una de sus películas, 'Lilas blancas' (1953), porque necesitaban una joven con cara angelical, cambiando así sus estudios de dibujo y pintura en Colonia por la interpretación.

Heroína romántica de lujo y esplendor

Su gran popularidad le llegó cuando da vida en una serie de películas a la emperatriz Elizabeth de Baviera, la popular Sissí, dirigidas por Ernest Harischka, historias dulzonas, románticas y empalagosas que la consagran como una heroína romántica en todo el mundo, consagrándose como la estrella alemana más popular desde los lejanos tiempos de Marlene Dietrich: 'Los jóvenes años de una reina', 'La panadera y el emperador' y la trilogía formada por 'Sissí', 'Sissí emperatriz' y 'El destino de Sissí' la consagran como heroína romántica de lujo y esplendor. Muchos años después volvería a retomar el personaje, ya desde otra perspectiva, en 'Luis II de Baviera', de la mano de Luchino Visconti.

A finales de los 50, Romy intenta desmarcarse de estos papeles dulzones dando un giro a su carrera con 'A pleno sol', dirigida por René Clément, en la que conoce y se enamora del galán francés de la época, Alain Delon. La actriz viaja constantemente a París y vive un apasionado romance. Romy quería irse a vivir con Delon y su madre le pide que se comprometa. Así, el 22 de marzo de 1959, se realizó el compromiso en su residencia frente a muchos periodistas. Ella decía: «Siempre me lo juego todo, llevo las cosas hasta las últimas consecuencias».

En el mismo año también trabaja a las órdenes de Luchino Visconti en uno de los tres episodios que componen la película 'Bocaccio 70'. Por entonces, Romy Schneider, que se había establecido en Francia y conservaba la doble nacionalidad alemana y francesa, ya había formado su personalidad para la pantalla, la de una mujer de talento y liberada, aunque algo ingenua, con un erotismo latente muy del momento, lo que le permitió protagonizar un gran número de películas, sobre todo en Francia, con directores de la talla de Claude Sautet, Clive Donner, Bertrand Tavernier o Jules Dassin. Entre sus películas destacan 'El cardenal', '¿Qué tal Pussycat?', 'La piscina', 'Las cosas de la vida', 'El ídolo caído', 'Max y los chatarreros' o 'Un amor de lluvia'.

Prestigio profesional, turbulencia personal

En esos años, paseando en la finca con Delon recibe un telegrama de Orson Welles que le cambiará su destino. Orson le propone filmar 'El proceso'. Romy sin pensarlo viaja a los Estados Unidos a encontrarse con Welles al que tanto admiraba. Hollywood la esperaba para filmar otras películas como 'Los vencedores', 'El cardenal' y 'Préstame tu marido', junto a Jack Lemmon. Tras tantas filmaciones vuelve a París, pero Delon ya no la estaba esperando en su mansión. Sólo la esperaba un ramo de rosas y una carta de despedida. El actor había viajado a España para rodar una película, donde conoce a Nathalie, con quien tendrá un hijo. Romy vuelve hundida junto a su madre, que nunca había aprobado su relación con Delon.

El 15 de julio de 1968 Romy se casa con Harry Meyen, actor y director de teatro, en la Costa Azul. De este matrimonio nace David Christopher al que cría primorosamente. Pero el matrimonio fracasa y Romy vuelve a trabajar con Delon. Conoce al director Claude Sautet, que la dirige en 'Las cosas de la vida', mientras mantienen una relación secreta. En 1972, después de larga disputa judicial, Romy obtiene la custodia de David a cambio de ceder la mitad de su fortuna a su antiguo compañero, La carrera artística de Romy Schneider es cada vez más brillante. Rueda 'Ella, yo... y el otro', seguida de 'Lo importante es amar' de Andrzej Zulawski, que le dio la oportunidad de ganar el premio César a la mejor actriz. El segundo César lo obtiene por 'El viejo fusil' de Roberto Enrico. Durante el rodaje de esta película conoce a Daniel Biasini, con quien se casa en 1975 y en 1977 nace su hija Sarah Magdalena. En 1979, su exmarido Harry es encontrado ahorcado en una de sus habitaciones de su castillo de Hamburgo.

El suicidio le afecta terriblemente y comienza a beber para conciliar el sueño. Su segundo matrimonio empieza a decaer. Sigue trabajando y rueda 'Fantasma del amor', junto a Marcello Mastroianni. Conoce entonces a un joven productor, Laurent Petin, quien se encarga de cuidarla de las borracheras y la acompaña en sus noches de insomnio. Busca en la actividad diaria el cese de sus depresiones continuas. Pero parece que la desgracia no llega a su fin: su hijo David, trepando las rejas de su casa, resbala y queda atravesado por una de ellas. El encargado de darle la noticia de la muerte es Alain Delon. El dolor de la pérdida de su hijo hace que su vida se vaya apagando lentamente: apenas come y sólo escribe cartas a los amigos, hablando de su hijo como si estuviera vivo. La actriz no logra superar tanta desgracia y se quita la vida un 29 de mayo de 1982 en París, cuando acababa de rodar 'Testimonio de mujer', con Jacques Rouffio.

Cinco rostros de Romy Schneider

1.-'Sissi' (Ernest Marischka, 1955)

Inicio de una trilogía en la que se narra el surgimiento del amor espontáneo entre el emperador Francisco José de Austria y su bella prima Isabel de Baviera.

2.-'A pleno sol' (René Clement, 1960.

Adaptación de la novela 'El talento de Mr. Ripley', con Delon como un joven ambicioso cuya diabólica mentalidad le lleva hasta el asesinato.

3.-'La piscina' (Jacques Deray, 1969)

Laas relaciones entre dos amantes acaban trágicamente para un amigo que los visita acompañado de su hija.

4.-'Las cosas de la vida' (Claude Sautet, 1970)

En los últimos momentos de la vida de un hombre, mortalmente herido en un accidente de tráfico, recuerda su vida íntima.

5.-'Lo importante es amar' (Andrej Zulawski, 1974)

La pasión romántica enfermiza y delirante entre un fotógrafo especializado en porno y una actriz casada con un homosexual.