Kim Novak, la estrella enigmática y sofisticada

La actriz Kim Novak, en 1954./
La actriz Kim Novak, en 1954.

Alfred Hitchcock y Billy Wilder contribuyeron a elevar a la categoría de mito sexual a una actriz que supo retirarse a tiempo

Boquerini .
BOQUERINI .

Se llama Marilyn Pauline Novak, pero sabido es que en la historia del cine Marilyn solo hay una, por lo que, con muy buen criterio, en Hollywood pronto le cambiaron el nombre por el de Kim. Ella es Kim Novak.

Kim Novak (Chicago, 13 de febrero de 1933), de ascendencia checa, está considerada uno de los grandes sex symbol de la época dorada de Hollywood. Su padre, que había sido profesor, era funcionario municipal de tráfico, y su madre también fue profesora.

La futura actriz se inició en el mundo del espectáculo como modelo fotográfica de adolescente en unos grandes almacenes de Chicago. Más adelante consiguió una beca para ingresar en una escuela de modelos, a la vez que realizaba diferentes trabajos como ascensorista, empleada en una tienda e incluso asistente de un dentista. Una campaña para anunciar frigoríficos sacando cubitos de hielo con mucho glamour la llevó a California, y una vez allí decidió probar suerte en Hollywood como extra.

Descubierta por el coreógrafo Billy Daniel, la Columbia la escogió para sustituir a Rita Hayworth, sex symbol caída en desgracia. El estudio la transformó en una sofisticada y frágil vampiresa rubia, poniéndole el nombre de Kim. Debuta ya como Kim Novak en 1954 en 'La casa número 332', con Fred MacMurray y dirección de Richard Quine, que se convertiría en su director favorito. Aunque su actuación no fue digna de mención, los críticos y las audiencias se fijaron en su atractivo físico y en la expresividad de sus ojos, de forma que unos meses después volvió a actuar en otra película, 'Phffft!' (1954), esta vez con Jack Lemmon, y con dirección de Mark Robson.

Su belleza felina, entre provocativa, sofisticada e inocente, siempre enigmática e insondable, convierten a Kim Novak en un mito. Pasa de la pérfida de 'La casa nº 322', a la melancólica de 'Picnic', a la trágica de 'El hombre del brazo de oro' o 'Eddie Duchin', a la electrizante de 'Vértigo (de entre los muertos)', de Alfred Hitchcock, a la apasionada de 'Un extraño en mi vida' o a la erótica de 'Bésame, tonto', de Billy Wilder. Novak era ya toda una actriz. De 1958 es 'Me enamoré de una bruja', una de sus comedias más famosas. De 1960 es 'Pepe', de George Sidney, de 1962 'Una vez a la semana', de Michael Gordon, y 'La misteriosa dama de negro', de nuevo con Richard Quine, y de 1964 'Servidumbre humana', de Michael Gordon.

Kim Novak en 'Vertigo (de entre los muertos)', de Alfred Hitchcock, con Billy Wilder en el rodaje de 'Bésame tonto' y en el Festival de Cannes en 2013.

Tras rodar 'Moll Flanders', de Terence Young, en 1965, Novak decidió retirarse del cine por un tiempo, para volver tres años después con 'La leyenda de Lylah Clare', de Robert Aldrich, 'Ojos verdes, rubia y peligrosa' o 'Las orgías de la locura'. Sin embargo, las películas en las que actuó en los años siguientes no eran buenas, motivo por el cual se fue orientando hacia la televisión, aprovechando las oportunidades que se le ofrecían en este medio de participar en proyectos de mayor calidad o con mayores perspectivas de audiencia como la serie 'Falcon Crest'.

En 1977 rueda con Charles Bronson 'El desafío del búfalo blanco', que dirigió J. Lee Thompson, y en 1979 'Just A Gigolo', junto a David Bowie y Marlene Dietrich. En 1980 participa en 'El espejo roto', adaptación de un relato de Agatha Christie con un largo plantel de estrellas: Angela Lansbury, Elizabeth Taylor, Tony Curtis, Rock Hudson..., bajo la dirección de Guy Hamilton. En 1991 hace su última película para la gran pantalla, 'Liebestraum'.

De carácter reservado, taciturno e independiente, Kim Novak no ha sido una actriz excesivamente pródiga, y se ha sabido retirar a tiempo. Además, a diferencia del resto de estrellas de Hollywood ha sabido siempre diferenciar vida pública y privada. Novak se casó en 1965. Su matrimonio duró sólo un año y acabó en divorcio. Se habló de que tuvo romances con Sammy Davis Jr., Frank Sinatra, Cary Grant y Ali Khan, pero muchos de ellos fueron más producto de los mentideros de Hollywood que de la realidad.

En 1976 se casó de nuevo, con el actor Richard Johnson y al poco tiempo abandonó la vida de Hollywood para vivir en una granja de Oregón, donde se ha dedicado a la cría de caballos y llamas. Tras dos temporadas en 'Falcon Crest', se retiró definitivamente del cine en 1991 con 'Pasiones prohibidas', de Mike Figgis. En 2013 fue homenajeada por el Festival de Cannes y en 2014 apareció en la gala de los Oscar entregando un premio. Fue la última aparición pública de la actriz, que ha superado un cáncer. Actualmente, a sus 86 años, vive retirada en su granja.