Iconos femeninos

Claudia Cardinale, la antidiva

Burt Lancaster (i) y Claudia Cardinale. /
Burt Lancaster (i) y Claudia Cardinale.

Boquerini .
BOQUERINI .

Una de las tres famosas actrices italianas de la segunda mitad del siglo XX, quien junto a Sophia Loren y Gina Lollobrigida han llenado las pantallas y han exportado belleza y erotismo por todo el mundo es Claudia Cardinale. C. C., ha cumplido todos los requisitos de una gran estrella.

Nacida como Claude Joséphine Rose Cardinale en La Goleta, en la capital de Túnez, cuando el país era un protectorado francés, el 15 de abril de 1938, hija de padres italianos. Nunca quiso ser actriz, pero con 17 años gana un concurso de belleza, en cuyo premio va incluido un viaje al festival de cine de Venecia, lo que le abre las puertas del cine. En Venecia conoce al productor Franco Cristaldi que decide lanzarla como un nuevo mito erótico, haciéndole interpretar 20 películas en solo cuatro años hasta convertirla en la 'Claudia nazonale', o simplemente C. C. Claudia se casaría con Cristaldi en 1966.

Burt Lancaster, Claudia Cardinale y Lee Marvin. / E. C.

En los años 1960 es una de las grandes y más populares actrices italianas: 'El bello Antonio' (1960), de Mauro Bolognini, 'Austerlitz' (1960), de Abel Gance, 'Rocco y sus hermanos' (1960), de Luchino Visconti, 'La Viaccia' (1960), de Mauro Bolognini, 'La chica con la maleta' (1961), de Valerio Zurlini, 'Cartouche', (1961) de Philippe de Broca, 'Senilidad' (1961), de Mauro Bologni, 'Fellini 8 ½' (1962) de Federico Fellini, 'El Gatopardo' (1962), de Luchino Visconti, 'La chica de Bube' (1963), de Luigi Comenzini o 'Los indiferentes' (1963), de Francesco Maselli son algunas de sus películas de estos primeros años 60. Tanto en 'Rocco y sus hermanos' y 'El Gatopardo', ambas dirigidas por Luchino Visconti tuvo por pareja a Alain Delon: Las dos películas supusieron su lanzamiento internacional, lo que le permite rodar bajo las órdenes de grandes directores como Blake Edwards en 'La pantera rosa' (1964), Henry Hathaway en 'El fabuloso mundo del circo' (1964) o Richard Brooks en 'Los profesionales'. Otro de su trabajo americano más destacado y en los que demuestra su enorme versatilidad está la comedia de influencia pop, titulada 'No hagan olas' (1967), del británico Alexander Mackendrick, donde compartió cartel con Tony Curtis. Además hac su primera gran incursión en el western en 'Hasta que llegó su hora' (1968), de Sergio Leone, escrita por unos jóvenes Dario Argento y Bernardo Bertolucci, película en la que Claudia Cardinale interpreta a la prostituta Jill.

Fotografía de 2008 de Claudia Cardinale. / AFP

Tras su separación de Franco Cristaldi se casa por segunda vez con el actor Andy Williams y comienza a trabajar cada vez más frecuentemente en el cine americano sin abandonar su carrera en Italia. A partir de los años setenta, y tras su matrimonio con el director italiano Pasquale Squittieri, reduce sus apariciones en la pantalla grande y apenas protagoniza películas fuera de Europa. Vuelve a coincidir con Visconti en 'Confidencias' (1974). Entre sus películas de la década de 1970 destacan 'Las petroleras' (1971), comedia ambientada en el Oeste y rodada en España con Brigitte Bardot y José Luis López Vázquez; 'Bello, honesto, emigrado a Australia quiere casarse con chica intocada' (1971), junto a Alberto Sordi, filme con el que Cardinale ganó el premio David de Donatello; y 'Qui comincia l'avventura' (1975). En 1977 tuvo un papel en la superproducción para televisión 'Jesús de Nazaret', dirigida por Franco Zeffirelli y que contó con astros como Anthony Quinn, Laurence Olivier, James Mason, Anne Bancroft, Fernando Rey y Olivia Hussey.

La actriz italiana Claudia Cardinale posa en el museo de Tours en 2015. / AFP

En los años 80 recibe el premio de la crítica italiana a la mejor interpretación de reparto por su aparición en 'La piel' (1981), adaptación dirigida por Liliana Cavani de la novela de Curzio Malaparte ambientada durante el desembarco americano en Italia que acaba con la Segunda Guerra Mundial. En esa década destacan también 'Fitzcarraldo' (1982; Werner Herzog), con Klaus Kinski; 'Enrique IV' (1984) de Marco Bellocchio, nuevamente al lado de Mastroianni; 'La Storia' (1985) de Luigi Comencini, donde se codeó con Francisco Rabal, y 'A man in love' (1987), protagonizada por Peter Coyote y Greta Scacchi. En 1989 Claudia Cardinale participa en el ambicioso largometraje 'Historia de una revolución', de Robert Enrico y Richard T. Heffron sobre la Revolución Francesa, dentro de un extenso reparto: Klaus Maria Brandauer, Jane Seymour, Peter Ustinov, Christopher Lee, Georges Corraface...

En 1991 coprotagonizó con Omar Sharif el filme 'Mayrig' de Henri Verneuil, en 1993 participó junto a Roberto Benigni en la comedia 'El hijo de la pantera rosa' de Blake Edwards, y en 1999 en el documental sobre Kinski titulado 'Mi enemigo íntimo'.

Cardinale en Locarno en 2011.

Claudia Cardinale es una mujer progresista con convicciones políticas fuertes. Siempre ha estado involucrada en temas a favor de la mujer y del colectivo gay. También ha estado siempre involucrada en muchas causas humanitarias. Actualmente París es su hogar. En febrero de 2002 recibió en la Berlinale el Oso de Oro al conjunto de su carrera. Tiene dos hijos, el mayor, Patrick, nació fruto de una violación que sufrió Cardinale cuando tenía sólo 17 años y todavía vivía en Túnez y que Cristaldi lo adoptó posteriormente, y la menor, una hija (también llamada Claudia) con Squitieri.

Claudia Cardinale en una escena de la película 'Las petroleras'.

Entre sus últimas películas destaca la que rodó en 2012 a las órdenes de Fernando Trueba, 'El artista y la modelo', junto a Jean Rochefort. Claudia Cardinale tiene publicados tres libros: Una autobiografía titulada 'Moi Claudia, Toi Claudia' y una historia sobre sus relaciones personales y profesionales con muchos de sus directores y compañeros de reparto durante sus cerca de cincuenta años en el mundo del espectáculo, 'Mes Étoiles'. En sus confesiones, Cardinale contaba que se negó entre risas a los requerimientos de Marlon Brando, quien intentó seducirla en un hotel de Roma en 1967, y que después se arrepintió se arrepintió de aquella negativa. Su hija Claudia comentó en una ocasión: «¿Te imaginas? decirle que no a Marlon Brando. ¡Qué desperdicio!». Su tercer libro, de 2009, se titula 'Mi Túnez', y es un repaso fotográfico por las distintas etapas de su vida, desde su niñez hasta aquel momento, pasando por sus primeros pasos como actriz. La historia está contada desde la perspectiva de la madurez y la visión que ella tiene ahora del país en el que nació.

«Yo no soy ninguna diva, soy una persona normalísima», ha dicho en repetidas ocasiones recordando que «yo nunca quise ser actriz, en realidad quería ser exploradora, pero he recorrido tanto mundo, que de alguna manera he visto realizado este deseo».