Clara Bow, la primera sex-symbol

Clara Bow, en 'Red Hair', en 1928./
Clara Bow, en 'Red Hair', en 1928.

Fue una de las actrices más famosas del cine mudo y el arquetipo de 'flapper' y marcó un estilo propio que fue copiado por muchas mujeres de la época

Boquerini .
BOQUERINI .

Aunque es considerada la primera sex symbol de renombre, Clara Bow (Brooklyn, Nueva York, 29 de julio de 1905 – Los Angeles, 27 de septiembre de 1965), pero fue sobre todo la 'chica it', término que hoy parece asociado al cine de terror pero que siempre definió a las mujeres que tenían 'eso', un encanto y magnetismo especial capaz de hacer enloquecer tanto a hombres como a mujeres y de marcar tendencia en el mundo de la moda. Aunque el término 'It' (ello), surgió de una novela de Kipling a principios del siglo XX, fue Clara Bow al protagonizar una película llamada precisamente 'It' la que se quedó con el nombre. Fue una de las actrices más famosas del cine mudo y el arquetipo de 'flapper' y marcó un estilo propio que fue copiado por muchas mujeres de la época. Su aire femenino y su espíritu descarado atraían a todo Hollywood y a las revistas de moda y sus mohines enloquecían a los espectadores.

La infancia de Clara Gordon Bow, que era su verdadero nombre, fue increíblemente desgraciada y la marcó toda su vida. Clara Bow creció en una familia disfuncional afectada por enfermedades mentales, pobreza y abuso emocional. Su madre era drogadicta y esquizofrénica y su padre, alcohólico, pocas veces aparecía por casa. De pequeña solía jugar con los chicos en la calle, pues las niñas no querían jugar con ella a causa de sus ropas viejas y sucias, y un amigo suyo murió quemado en sus brazos cuando ella tenía 10 años. «Nadie me quería. Siempre estaba sola y asustada. Nunca tuve una muñeca en mi vida. Nunca tuve ropa, y muchas veces no tuve nada para comer. Simplemente sobrevivíamos, y eso es todo. Las niñas me evitaban porque estaba muy mal vestida. Decidí que las chicas no eran tan buenas y probé suerte con los niños del vecindario. Me convertí en una marimacho: jugué al béisbol, al fútbol y aprendí a boxear», recordaría la actriz.

En 1921, Clara ganó un concurso de una revista de cine, cuyo premio era participar en una película. Había mandado dos fotos de sí misma a la revista, fotos que ella odiaba pero que impresionaron al jurado, que la seleccionó como ganadora. Así, le fue concedido un pequeño papel en la película 'Beyond the rainbow', pero para desilusión de Clara todas sus escenas fueron suprimidas por tener un aspecto 'demasiado andrógino', y sólo se añadirían de nuevo a la película años más tarde. Sin embargo, para este trabajo, Bow se tuvo que enfrentar a su madre, que pensaba que actuar era para prostitutas y por ello incluso llegó a amenazar de muerte a su propia hija. Pero a partir de entonces aparecería en multitud de papeles secundarios en películas mudas. Bow decidió entonces probar fortuna en Hollywood, donde gracias a B. P. Schulberg consiguió varios pequeños papeles por los que fue elegida una de las 'Baby Stars' en 1924.

En 1925, consiguió su primer papel importante para una película titulada 'Días de colegial'. La fama la abrazó desde el primer momento, y lo que hizo Clara al instante fue llevarse a su padre con ella a Hollywood ya que su madre había fallecido poco antes.. No obstante, el resultado fue lamentable: la única familia que Clara tenía en el mundo, era un alcohólico, una persona violenta que además de humillarla y agredirla en todos los sentidos desde que fue una niña, hizo de esos primeros años en el cine todo un infierno. El hombre se dedicaba a emborracharse e intentar llamar la atención de las chicas diciéndoles que era el padre de Clara Bow.

Arriba, Clara Bow, a la izquierda en 'La loca orgía'; debajo, en 'True to the Navy' y 'Hoppla'.

En 1927, Bow llegó a la cima de su popularidad con la película 'It' ('Ello') que coprotagoniza con el español Antonio Moreno. Su imagen fue además muy difundida por la prensa que seguía con ansiedad cada nuevo romance de la actriz. Entre algunos de sus amantes,se dice que se encontraban Gary Cooper, John Gilbert, John Wayne e incluso Béla Lugosi. Era la estrella pelirroja más pizpireta de todo Hollywood. Sus deudas en el juego o sus romances con señores casados eran tan conocidos como sus películas.

Dirigida por Clarence Badger y finalizada, sin acreditar, por Josep von Sternberg cuando aquel cayó enfermo, 'It' era una comedia amable con buen ritmo con una Clara Bow llena de fuerza y encantos juveniles. Su amiga, la también actriz Louise Brooks recordaba en la serie 'Hollywood' cómo «Clarence dijo que era verdaderamente maravillosa: Solo tenía que preparar la escena y dejar que ella actuase… Improvisaba lo que quería. Todo lo que hacía era completamente original, hasta el punto que el director se enfadaba porque hacía todas esas cosas. Pero luego resultaban maravillosas».

Poca profundidad

Pero Clara comenzó a quejarse de la falta de profundidad de sus personajes, ya que los estudios se limitaban a vestirla en trajes exóticos para conseguir audiencia, sin preocuparse más por el contenido del personaje. Su inestabilidad emocional, fruto de su horrible infancia, comenzó a pasarle factura. Tuvo que soportar además la humillación de que los estudios Paramount cancelaran sus películas y le reclamaran el dinero de los vestidos que se quedaba de los rodajes (mientras que otras actrices se los quedaban sin más), además de hacerle pagar sus propias fotos publicitarias.

Ese mismo 1927, Bow protagoniza la película 'Alas', que ganó el primer Oscar de la historia a la mejor película, a la que siguieron títulos como 'Una de tantas' (1928), 'La loca orgía' (1928) o 'Curvas peligrosas' (1929). Más tarde, ya en el cine sonoro, la actriz mantuvo un discreto éxito, aunque nunca parecido al de otros tiempos, ya que su fuerte acento de Brooklyn empañaba el aura mística, de mujer fatal que se le daba en sus películas.

El tiempo de las 'flappers' se acababa y, con el sonoro, aparecían las vampiresas y las mujeres misteriosas con acentos desconocidos. Bow caía en el olvido y Hollywood abría sus puertas para Jean Harlow, Mae West, Garbo y Dietrich. En 1932, Bow se casó con el actor Rex Bell, con quien tuvo dos hijos, Tony y George, retirándose de la vida pública. Sólo apareció en el programa de radio 'Truth or Consequence' en 1948, y en el funeral de su marido, en 1962.

Entre sus citas más famosas, destacan:

-«Cuanto más sé de los hombres, más quiero a mi perro».

-«Incluso ahora sigo sin poder confiar en la vida. Me hizo demasiadas cosas horribles cuando era pequeña».

-«Mi vida en Hollywood contuvo mucho alboroto. Lo siento mucho, pero no tremendamente. Yo nunca hice nada para lastimar a nadie. Me hice un lugar en la pantalla y no puedes hacerlo siendo como la idea que la Sra. Alcott tenía de una Mujercita»