La censura que tumbó a 'La dolce vita'

Annibale Ninchi y Magali Noël, en 'La dolce vita'./
Annibale Ninchi y Magali Noël, en 'La dolce vita'.

La película de Federico Fellini se estrenó en España más de veinte años después de que llegara a las salas del resto del mundo

Boquerini .
BOQUERINI .

El 28 mayo 1981, 21 años después de su estreno en todo el mundo, 'La dolce vita', la famosa película de Federico Fellini, se lograba estrenar por fin en las pantallas españolas. La película estuvo prohibida taxativamente por la censura franquista, por más que se hicieran intentos para estrenarla, aún infligiéndole cortes y cambios de diálogos. Lo que no quiere decir que no se viese, ya que, al igual que sucedió con 'Viridiana' de Luis Buñuel, la película habita tenido diferentes proyecciones clandestinas, muchas en cineclubs, en los que se anunciaba cualquier otro título autorizado por la junta de censura, y después se proyectaba la película de Fellini, cosa que el público avezado, ya sabía de antemano.

Protagonizada por Marcello Mastroianni, Anita Ekberg, Anouk Aimée, Yvonne Furneaux, Magali Noël y Alain Cuny y dirigida por Federico Fellini en 1960, la película se desarrolla en Roma. Marcello Rubini (Marcello Mastroianni) es un periodista del corazón inmerso en la vida nocturna romana y en el artificioso mundo de la burguesía y los personajes del show business, sin que ello le impida cultivar otras aspiraciones literarias. Vive la agitada vida que transcurre a lo largo de una serie de noches y mañanas de la Via Veneto en Roma. En este trabajo conoce a personajes interesantes, como su amigo el escritor Steiner (Alain Cuny), con una vida familiar perfecta, quien termina asesinando a sus hijos y suicidándose; a personas alegres, como una diva americana con un marido borracho de manos largas, y a gente de vida disipada, una especie de congregación de aristócratas y burgueses, que lo implicarán en una fiesta demasiado particular. Marcello es un hombre que no está comprometido con nada, como es demostrado en sus relaciones con su simple y celosa amante Emma, (Yvonne Furneaux) y con una sofisticada mujer llamada Maddalena (Anouk Aimée), con la cual tiene una relación temporal. Un día es informado de que una mujer espectacular llamada Sylvia (Anita Ekberg), célebre diva del mundo del cine, llega a Roma. Marcello decide que esta es su oportunidad de conseguir una gran noticia, y perseguirá a esta bella dama por las fiestas nocturnas de la ciudad. Marcello seguirá a Sylvia mientras ésta vaga en Roma, realizando un baño nocturno en la Fontana de Trevi, y con una multitud de otros personajes que habitan en Via Veneto.

Marcello Mastroianni y Yvonne Furneaux.
Marcello Mastroianni y Yvonne Furneaux.

La película, que fue Palma de Oro del Festival de Cannes y Oscar al mejor diseño de vestuario, siendo nominada al Oscar al mejor director y al mejor guion, mostraba un retrato del lado más frívolo de la capital italiana, llena de personajes exagerados y en algún caso voluptuosos, vistos a través de un periodista que los sigue y los retrata con su pluma como cronista del corazón. La película significó un punto y aparte para Fellini, que abandonaba aquí su lado más neorrealista para penetrar en otro lleno de símbolos que retratan con cruel precisión los años del auge económico italiano. Fue la primera película que hizo el director con Marcello Mastroianni, un actor que se convertiría en una especie de alter ego de Fellini.

La censura

Tres veces se presentó para pasar censura y poder exhibirse en España y las tres fue prohibida «por la degradación de valores sociales y morales», según apreciación de los censores españoles. La primera vez que se intentó estrenar fue en 1962. Su prohibición tajante por la censura, tuvo un daño colateral: con la prohibición los censores le dieron la puntilla a Cifesa, que se había gastado mucho dinero en comprarla para traerla a España y de la que ya tenía impreso hasta los carteles publicitarios, que hoy son joyas para los coleccionistas. Cifesa desaparecería ese mismo año.

El cartel de Cifesa.
El cartel de Cifesa.

La última vez que se intentó que fuese aprobada por la censura fue el 23 de noviembre de 1970, y ante la incomprensible prohibición de una película de fama mundial, la distribuidora que la había adquirido aquel año, Cinesco, recurrió la prohibición ante el Tribunal Supremo. La resolución de la sala tercera del alto tribunal, que llegó dos años después, decía que la película debía seguir prohibida, tanto en su versión íntegra como en otras con diversos cortes de escenas o cambios de diálogos, «por contener secuencias ofensivas a la moral, al orden público, a la Patria, a los Principios Fundamentales del Estado y a la Iglesia Católica». La sentencia del Supremo especificaba que las normas censoras «constituyen otras tantas limitaciones o restricciones que el Estado continúa entendiendo necesarias para el mantenimiento del orden público y moral de la nación y que, mientras estas normas no se deroguen, 'La dolce vita' debía seguir prohibida».

Curiosamente, cuando la película por fin se estrenó en España en 1981, lo hizo de la mano de CB Films, una distribuidora próxima al Opus. Y no pasó nada, ni desórdenes públicos ni ofensas a la moral. Es muy curioso observar los dos carteles que tuvo la película en España, el prohibido de Cifesa, con una recatada apertura de falda de Anita Eckberg, y el de su estreno, que mostraba algo más de pierna. La película se pudo ver como una más de la cartelera de la época.

El cartel de CB Films.
El cartel de CB Films.