Así son las dos películas de Chicho Ibáñez Serrador

Un fotograma de 'La residencia'./
Un fotograma de 'La residencia'.

'La residencia' y '¿Quién puede matar a un niño?' conforman la filmografía del cineasta galardonado con un Goya de Honor

Boquerini .
BOQUERINI .

El primer sábado de Febrero, Narciso 'Chicho' Ibáñez Serrador (Montevideo, 4 de julio de 1935) recibirá en Sevilla, en la entrega anual de los galardones de la Academia de Cine, el Goya de Honor. Un premio con el que se reconoce toda una trayectoria dedicada al cine y al audiovisual de quien, sin embargo, solo ha dirigido dos películas, 'La residencia' en 1969, y '¿Quién puede matar a un niño?' en 1976. Si, sólo dos películas, que fueron grandes éxitos de crítica y taquilla, pero la influencia de Chicho en los jóvenes cineastas ha sido enorme. Ha dicho la junta directiva de la Academia de Cine que le otorga el galardón «por ser un creador de pesadillas único y original, abrir el camino a toda una generación de cineastas españoles, que siempre han reconocido su influencia, y por su contribución al fantástico, el suspense y el terror».

La Academia reconoce que su legado en el séptimo arte continúa en directores reconocidos internacionalmente como Juan Antonio Bayona, Rodrigo Cortés, Alejandro Amenábar, Álex de la Iglesia, Jaume Balagueró, Mateo Gil, Enrique Urbizu y Paco Plaza, entre otros. Junto a los cinco últimos desarrolló en 2006 'Películas para no dormir', serie de seis tv movies de terror, de las que Ibáñez Serrador dirigió 'La culpa'. Lo cierto es que no resulta sencillo inscribir a Narciso Ibáñez Serrador en una sola categoría. A lo largo de su dilatada trayectoria profesional ha ejercido como director, guionista, productor y actor en multitud de obras destinadas al cine, el teatro y, sobre todo, la televisión.

Hijo de actores, Chicho se inició como actor teatral, debutando en 1951. Tras una intensa labor de formación, llega a estrenar, en tres años, 34 títulos. Se inicia como director con 'El zoo de cristal', de Tennessee Williams. Su polifacética actividad hace que además de ser autor, actor y director teatral y director de cine, haya escrito novelas radiofónicas, y ha dirigido, realizado y escrito programas de todo género televisivo.

Chicho, en los rodajes de las dos películas.

Es en este ultimo terreno donde su figura ha quedado indisolublemente ligada por un público que lo reconoce por su papel al frente de hitos televisivos en España como las 'Historias para no dormir' o el concurso 'Un, dos, tres'. El trabajo de Chicho al frente de éstas y de la infinidad de series y programas en los que ha dejado su impronta ha sido determinante para comprender la evolución del medio televisivo en nuestro país.

Su periplo en la pequeña pantalla comenzó a finales de los cincuenta, escribiendo y realizando programas como 'Los premios Nobel', 'España y su teatro', 'Obras maestras del terror', 'Cuentos para mayores' y, por supuesto sus 'Historias para no dormir'. En 1959 se estrena como autor, actor y director de la comedia 'Aprobado en inocencia'. Su trabajo tiene una gran proyección internacional y y comedias y guiones suyos han sido estrenados en Alemania, Portugal, Israel, Bélgica, Brasil y la totalidad de países de Hispanoamérica. Firma la tv movie 'El televisor' y presenta y selecciona el ciclo cinematográfico 'Mis terrores favoritos'.

La residencia (1969)

Escrita por el propio Ibáñez Serrador (bajo el pseudónimo de Luis Peñafiel) junto a Juan Tebar y protagonizada por Lilli Palmer, Cristina Galbó, John Moulder-Brown, Mary Maude, Cándida Losada, Tomás Blanco y Maribel Martín. Todavía hoy sigue situada entre las veinticinco películas más vistas de la historia del cine español con tres millones de espectadores. A ello contribuyó una excelente planificación y una atmósfera de misterio y terror contenido en una historia de suspense y terror de ambiente victoriano, con muchos guiños a las producciones de la Hammer británica.

'La residencia'.
'La residencia'.

Se ambienta a finales del siglo XIX en una mansión alejada de la civilización que sirve como internado para chicas jóvenes con un pasado dudoso o con problemas familiares. Regentada por Madame Fourneau (Lilli Palmer), esta residencia se gobierna con métodos carcelarios y castigos corporales. El ambiente opresivo que se respira entre sus lóbregas paredes se hace insoportable para alguna de las internas que, tratando de huir, encuentran la muerte. La llegada de Teresa (Cristina Galbó), una nueva interna se vive con expectación entre los muros de la mansión donde la espera la cruel Madame Fourneau.

Para evitar la acción de la censura cinematográfica el director optó por eludir la exposición directa, jugando más a sugerir y a permitir que sea el espectador el que deduzca o interprete. No obstante la censura prohibió toda insinuación de sadomasoquismo y cortó las escenas del castigo que se inflige a una joven y rebelde alumna al comienzo del metraje, e impuso que en la escena de las duchas las muchachas llevasen un camisón transparente. Pese a todo 'La residencia' contiene los dos primeros asesinatos explícitos filmados en cámara lenta de la historia del cine español.

¿Quién puede matar a un niño? (1976)

Escrita por el propio Ibáñez Serrador, de nuevo como Luis Peñafiel, a partir de la novela 'El juego de los niños', de Juan José Plans, la película la protagonizaron Lewis Fiander, Prunella Ransome, Antonio Iranzo, Marisa Porcel, Miguel Narros, María Luisa Arias, Juan Cazalilla o Luis Ciges. Originalmente, Chicho quería a Anthony Hopkins para el papel de Tom, y no quedó muy satisfecho con la interpretación de Lewis Fiander, aunque sí con el trabajo de Prunella Randsome. Una historia de terror, llena de sobresaltos, que incluyen también su banda sonora.

'¿Quién puede matar a un niño?'.
'¿Quién puede matar a un niño?'.

Tom (Lewis Fiander) y Evelyn (Prunella Randsome) son una pareja de turistas anglosajones que llegan a la región española de Benavis con el objetivo de al día siguiente navegar hasta la isla cercana de Almanzora para pasar unos días de vacaciones. Evelyn se encuentra embarazada de siete meses de su tercer hijo y vienen dispuestos a relajarse al máximo en la isla, en la que Tom pasó una temporada cuando era pequeño. Sin embargo, nada más llegar a Almanzora, empiezan a notar cosas extrañas. Solamente ven niños y no hay ni rastro de los adultos. No han tenido ocasión de leer las noticias que habían llegado a la costa, de varios cadáveres que iban llegando al continente arrastrados por el agua. Descansan de su viaje a la isla en el bar, donde encuentran todo como si la gente se hubiera marchado a toda prisa, dejando incluso los pollos dentro del horno, ya carbonizados. Al no encontrar a nadie, marcha a la tienda, también vacía, aprovisionándose de comida. Allí, reciben una llamada telefónica. Al otro lado del teléfono, una muchacha habla en un idioma extranjero con un tono de voz angustiado, cortándose la comunicación poco después. En el hotel tampoco hay ningún mayor de edad, aunque descubren que hay turistas suecos registrados, un matrimonio y su hija, y al subir a las habitaciones en busca de la familia sueca, encuentra los cadáveres del matrimonio, pero ni rastro de la chica. En el hotel encuentran a un habitante adulto del pueblo, un pescador en estado de shock que les cuenta lo que ocurrió en los días anteriores: todos los niños han contraído una especie de locura y se han dedicado a asesinar a todos los adultos del pueblo, mientras estos fueron incapaces de hacer nada, ya que nadie tuvo valor de atacarles: en palabras del pescador, «¿quién puede matar a un niño?».

Pese a basarse en el libro de Plans, la película contiene elementos de la película 'El pueblo de los malditos' (1960), hay diferentes homenajes a diversas películas de Alfred Hitchcock y, en una de las primeras escenas de la película, sus protagonistas hablan sobre 'La dolce vita' (1960) de Federico Fellini.