'El Gordo y el Flaco': Una pareja legendaria

John C.Reilly y Steve Coogan en la piel de Stan Laurel y Oliver Hardy.

Steve Coogan y John C. Reilly dan vida a Stan Laurel y Oliver Hardy en un amable acercamiento a la biografía de dos cómicos que vivían para hacer reír a los demás

BORJA CRESPO

Alivia ver a John C. Reilly de nuevo en la cartelera tras el fiasco de 'Holmes & Watson'. A la espera del estreno, poco probable en salas, del excelente western 'The Sisters Brothers', donde también da muestra de su talento, encarna a Oliver Hardy en 'El Gordo y el Flaco' junto al también cómico Steve Coogan, en la piel de Stan Laurel, el otro 50 % de una de las parejas de humoristas más reconocidas de la historia del séptimo arte, especialmente en sus comienzos. Stan & Ollie, el gordo y el flaco por estos pagos, protagonizaron más de 107 apariciones cinematográficas entre 1927 y 1950: 32 cortometrajes mudos, 40 cortos sonoros, 23 largometrajes, 12 cameos…

Su éxito apuntaló el concepto de dueto humorístico. A diferencia de otros artistas coetáneos, lograron sobrevivir en la era sonora del celuloide, engrandeciendo la leyenda de la archiconocida pareja, cuya química era el principal ingrediente de su tirón entre el público. En este biopic dirigido por Jon S. Baird ('Filth, el sucio'), que emana cariño hacia ambas figuras, el dúo artístico emprende su gira de despedida a mediados de los años 50 por varias salas del Reino Unido. La excusa perfecta para retratar su entrañable amistad, no exenta de conflictos. Eran dos fuerza creativas que se adoraban y vivían para hacer reír a los demás.

Stan Laurel (Steve Coogan), Oliver Hardy (John C. Reilly) y Hal Roach (Danny Huston).
Stan Laurel (Steve Coogan), Oliver Hardy (John C. Reilly) y Hal Roach (Danny Huston).

Siete nominaciones a los Independent British Film Awards, y una nominación al Globo de Oro al Mejor Actor Protagonista en Película Musical o Comedia para John C. Reilly, avalan un filme amable que sabe adentrarse con educación y elegancia en los entresijos de una relación creativa, laboral y afectiva cuya descripción, desternillante y nostálgica, es capaz de conmover al espectador sin pasarse de la raya. Las parejas de Laurel y Hardy, Lucille (Shirley Henderson) e Ida (Nina Arianda), juegan un papel importante en la descripción de la historia, completando un reparto principal de campanillas.