'Capitana Marvel': una superheroína para un nuevo tiempo

Brie Larson se mete en la piel de la Capitana Marvel.

La primera entrega cinematográfica del icono femenino de Marvel asume con naturalidad su reivindicación feminista y se entrega con humor a la nostalgia de los 90

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

'Wonder Woman' demostró hace dos años que una superheroína también podía protagonizar un 'blockbuster'. Lejos de la épica de otros iconos de DC Comics, la directora Patti Jenkins apostó por la ligereza sin avergonzarse de capturar el espíritu de un tebeo. Solo era cuestión de tiempo que Marvel reclutara para la gran pantalla a su personaje femenino más carismático. La editorial-estudio propiedad de Disney también acierta a rebajar la trascendencia del inequívoco discurso feminista de una cinta que se estrena el 8-M.

Entrevista a Brie Larson

Por fortuna, ya no llama la atención que la protagonista no mantenga ninguna relación romántica a lo largo del metraje. Bastante ocupada está tratando de recobrar su propia identidad, el gran tema de la cinta dirigida por los desconocidos Anna Boden y Ryan Fleck. ¿Cómo pasa la protagonista (Brie Larson) de ser una piloto de pruebas a una superheroína con poderes inmersa en una guerra galáctica entre dos razas alienígenas?

Los flashbacks nos muestran a una niña apasionada por la velocidad y la acción, que siempre desobedeció a su padre cuando le decía que algo no se podía hacer. Su mejor amiga en el Ejército será otra mujer fuerte, madre soltera (Lashana Lynch). La otra persona clave en su vida también es mujer: la científica que desarrolla una fuente de energía codiciada por los Skrull (Annette Bening). Los dos únicos hombres presentes son su mentor y comandante de la Starforce Kree, que le saldrá rana (Jude Law), y Nick Fury antes de ser Nick Fury, es decir, un rejuvenecido Samuel L. Jackson que no lucía parche cuando era un agente del Gobierno encargado de investigar presencias extraterrestres en nuestro planeta.

Orígenes del cómic

'Capitana Marvel' adquiere así la condición de precuela y bucea en los orígenes de un personaje que sufre esa dualidad de humana y superheroína. El logo de la Marvel con el que arranca el filme incluye las apariciones del llorado Stan Lee en otras películas, convirtiéndose en un homenaje al creador de personajes como Spider-Man, Hulk y IronMan, fallecido el pasado 12 de noviembre. Lee también tiene un cameo en 'Capitana Marvel' y aparece en el metro de Los Ángeles leyendo el guion de 'Mallrats'.

¿'Mallrats'? Sí. La gran baza de la cinta es que, tras una aparatoso inicio con la batalla entre los Skrull y los Kree, la acción –por fortuna– se traslada a 1995, el año en el que se estrenó la película de Kevin Smith, en la que aparecía Stan Lee. La Capitana Marvel aterriza en un Blockbuster de Los Ángeles, la desaparecida cadena de videoclubes. La extrañeza con la que contempla las cajas de vídeo es la misma que deben experimentar hoy los chavales que consumen Netflix.

Nick Fury, comparsa cómica

Es uno de los mejores gags de un guion rebosante de humor, que en las andazas de la protagonista por un mundo anclado en los 90 hace pensar en títulos como 'Terminator', 'Alien Nation' y 'Regreso al futuro'. Los guiños prosiguen con la presencia de REM y Nirvana en la banda sonora, además de varios chistes a cuenta de una tecnología informática que hoy nos parece antediluviana. El personaje de Samuel L. Jackson adquiere la condición de comparsa cómica, con réplicas llamadas a provocar la carcajada en el patio de butacas. Hasta el maquillaje de los Skrull canta a careta de látex y les proporciona un aspecto demodé que brinda encanto 'vintage' al espectáctulo.

La protagonista aterriza en Los Ángeles en 1995.
La protagonista aterriza en Los Ángeles en 1995.

«'Capitana Marvel' es una película de misterio, de autodescubrimiento, que va a sorprender a todo el mundo», presume la directora Anna Boden. «Lo que queremos por encima de todo es que supere todas las expectativas de los espectadores, que van a conocer una parte nueva e importante del Universo Cinematográfico Marvel. Un nuevo personaje que no se parece a ninguno de los anteriores».

Sin ser para tanto, el resultado es un digno entretenimiento que no decae en sus dos horas largas de metraje y que, por suerte, se aleja de la trascedencia habitual en un género, el cine de superhéroes, convertido en la apuesta más segura de Hollywood para reventar las taquillas. 700 pantallas españolas se cuadran desde hoy a la Capitana Marvel.