'After', «una relación complicada, no tóxica»

La escritora Anna Todd, junto a los actores Hero Fiennes-Tiffin y Josephine Langford. / Europa Press

«Si solo pudiéramos contar historias bonitas sobre parejas perfectas, la ficción no buscaría acercarse a la realidad», afirma la autora | La tetralogía de novelas escrita por Anna Todd llega al cine protagonizada por Josephine Langford y Hero Fiennes-Tiffin

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Hay un instante en 'After' que resulta sintomático y describe la tóxica relación que viven sus protagonistas. Después de muchos tiras y aflojas, de poses y malditismo desmedidos, enamorado hasta las trancas y con la pulsión sexual por las nubes, Hardin le dice a Tessa que aún no puede creerse que sea suya. Sorprende porque la frase huele a rancio y a caduco. Pero es la tónica habitual en una película llena de clichés que llega este viernes a la cartelera y que adapta a la gran pantalla una relación que ha vendido ya millones de libros en todo el mundo y se ha convertido en un auténtico fenómeno fan. Su autora niega la mayor. «Yo creo que es más bien una relación complicada y no tanto tóxica», explica Anna Todd (Dayton, Ohio, 1989). «Si solo pudiéramos contar historias bonitas sobre parejas no sería real. Es verdad que me critican por ello pero al mismo tiempo es algo de lo que estoy orgullosa. La gente no es perfecta y sus vidas tampoco», razona la joven de treinta años durante su visita a Madrid para promocionar la película.

Flanquean a la escritora Hero Fiennes-Tiffin, que da vida al oscuro y misterioso Hardin Scott, y Josephine Langford, que encarna a la conservadora y ennoviada Tessa Young. Porque sí, en el argumento de 'After' se perpetúa un estereotipo que ya creíamos superado, el del chico experto en la materia -sexual, se entiende-, introvertido y malote, y la chica disciplinada que no ha roto un plato en su vida. Y uno ve destellos de 'Grease', de 'Crepúsculo', de '50 sombras de Grey' y de todas aquellas películas en las que ella se queda prendado de él y lo exterioriza y él se lo calla. «Yo creo que eso es una simplificación», dice Langford. «¿Qué hace que sea un chico malo? ¿Que tenga tatuajes? Y ella, ¿por qué es conservadora? ¿Por su forma de vestir?», se pregunta. Todd también da su opinión: «Solo porque una chica no haya tenido relaciones sexuales, no significa que sea una buena chica. Tessa es mucho más que eso».

Algo de razón tiene. Ni Hardin, hijo del decano de la universidad, ni Tessa, que cursa ahora su primer año de facultad -sale por primera vez de su hogar y comienza una relación a distancia con su novio de toda la vida, aún en el instituto-, son unos personajes tan planos, pero casi. Al adolescente le atormenta el pasado alcohólico de su padre y a ella le puede su imagen de chica responsable, que jamás se ha salido del camino. Cuando sus destinos se cruzan, saltan las chispas y a Tessa se le rompen todos los esquemas.

La gran contradicción entre este tratamiento que Todd define como «realista» llega cuando el sexo irrumpe en el libro. El espectador, atónito, descubre que Tessa no sólo es virgen sino que nunca la han tocado, pese a llevar años en una relación. Y en este caso, a diferencia de la «complicada relación», la autora sí que cree que la imagen «puede servir de ejemplo a la juventud». Todd no solo habla del arco argumental del personaje sino también de la aparición del preservativo. «En el libro nunca tienen sexo desprotegido. No me sentiría cómoda escribiendo escenas de sexo que no sean consensuadas y seguras. Desafortunadamente no es algo que ocurra en todas partes y sacar un condón no es la cosa más sexi, pero es muy importante».

Menos tópica que la cinta es la sorprendente carrera editorial de Todd. Cabe recordar que la escritora comenzó a diseñar esta historia como una 'fanfiction' -aquellos relatos que escriben los fans sobre una serie o una película- sobre Harry Styles, uno de los miembros de la 'boyband' One Direction. Han transcurrido cinco años desde que lanzó su primera novela y reconoce que no ha tenido mucho tiempo para asimilar el éxito. «La firma de libros de ayer fue una locura, en el buen sentido de la palabra. En esos momentos me doy cuenta de que mi vida es un torbellino. Lo he procesado y lo he aceptado, pero no al cien por cien». Y pese al paso de los años, asegura que nada de lo que hay en esas páginas le avergüenza. «Ahora soy más consciente de lo que significa ser mujer y haría algunas cosas menos directas. Quitaría o suavizaría elementos pero cuando lo escribí lo hice para mí misma, no estaba dirigiéndome a mujeres o adolescentes», explica.

Con estos mimbres, ¿qué diferencia a 'After' de cualquier otra obra juvenil de descubrimiento? «Hay un millón de cosas y también muchos parecidos», dice. «Aunque me encanta el género romántico, siempre tengo la sensación de leer la misma historia. 'After' es un poco más complejo y realista pero no sé cuál es el secreto de su éxito». En opinión de Fiennes-Tiffin, «es una historia de amor eterna, que nunca envejece, pero que también es realista y aborda otros temas que no aparecen en otras películas». Evidentemente, la adaptación a celuloide de la novela ha obligado a eliminar buena parte de los arcos argumentales que configuran la obra, pero Todd espera desarrollar más estos personajes que se han quedado «un poco fuera» en las secuelas. Precisamente, dice el actor que da vida a Harvin que la autora «ha hecho una decisión consciente que es que los personajes sean diversos para que todo el mundo se pueda identificar con alguien más allá de los protagonistas principales».

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