Las Nocheviejas de Martes y Trece

Millán Salcedo y Josema Yuste, más conocidos como Martes y Trece. /
Millán Salcedo y Josema Yuste, más conocidos como Martes y Trece.

Incombustibles en los años 90, la pareja de cómicos animó varias veces el fin de año. Unas veladas que hoy se recuerdan con nostalgia

YOLANDA VEIGA

Las cadenas no han desvelado todavía el menú de Nochevieja, que desde hace años es más bien insípido. Galas con cantantes que a veces se hacen omnipresentes y hacen playback a la vez en Telecino y Antena 3, después de unas uvas sin sorpresas. La Nochevieja televisiva ha ido perdiendo encanto y muchos nostálgicos añoran aquellos programas de Martes y Trece que tenían un éxito enorme y consagraron a los humoristas en los años 90.

Echamos un vistazo a la tele de hace veintitantos años, a la noche de fin de año de 1991, por ejemplo. La fecha está escogida al azar y lo que se cuenta en los periódicos al día siguiente es realmente sorprendente. Resulta que TVE ha descubierto por la experiencia del año anterior que con Martes y Trece se vuelven imbatibles, así que encargan a la pareja una nueva entrega. El éxito es mayúsculo y la parodia de Isabel Pantoja huyendo de vacaciones con Encarna Sánchez es comentadísima. A la forma que se comentaba antes, claro, cuando no existían las redes sociales. Los cómicos también imitan en su show a Carrascal con cierta condescendencia y a Emilio Aragón con muy mala leche. De Aragón destacan su capacidad para estar todo el día en la tele, en Telecinco. Pero en realidad no es tanto humor, sino un dardo.

El dúo humorístico en una de sus imitaciones.
El dúo humorístico en una de sus imitaciones. / Archivo

Certero, al corazón de Telecinco, que acaba de llegar y entra como un elefante en una cacharrería. La cadena se pone ese año a repartir coches en su programa de fin de año y traspasa la línea cuando les dice a los espectadores que les vean a ellos y no a los cómicos de TVE porque el programa de humor de Martes y Trece lo pueden ver al día siguiente repetido. En TVE no le ven la gracia al comentario (no la tiene) y leen incluso en el telediario un comunicado en el que acusan de juego sucio a la cadena de las Mamachicho. La pública gana la batalla, con el público y la crítica de su parte.

Elegimos otro año, también al azar, la Nochevieja de 1995, hace exactamente veinte años. Y ahí siguen Martes y Trece, incombustibles con sus imitaciones. Ese año atizan a Isabel Preysler, a la que disfrazan de Pocahontas, una gracieta arriesgada porque el último anuncio del año en TVE (antes sí había anuncios y se pagaban espectacularmente bien) es precisamente un spot de la Preysler anunciando azulejos. Martes y Trece también hacen guasa con Enrique Iglesias, Rociíto y con la infanta Elena. Mientras, en la competencia, Telecinco se ha quedado sin dinero para repartir coches y apuesta por una opción pobre con un programa sobre los Guinness Records y un batiburrillo con lo mejor de ¡Qué me dices! solo apto para fanáticos de la cosa rosa. Los críticos de televisión de entonces destacan el acierto de Antena 3, que emiten una gala de Lluvia de estrellas', el programa pionero en esto de los concursos de gente que canta.