Pesadillas antes de Navidad

Una secuencia de 'Navidades negras'./
Una secuencia de 'Navidades negras'.

'Krampus - Maldita Navidad' recuerda que, más allá de los 'Gremlins', existe una extensa y sanguinolenta filmografía consagrada al asesinato al compás de jingles y villancicos mortales

JOSU EGUREN

Llega la Navidad, y con ella los sorteos de lotería, los belenes de plástico, las cenas familiares y las calles adornadas con tiras de luces LED. Un tiempo de paz, telefilmes, cuñados, bochornosos especiales televisivos y postales Hallmark, inevitablemente asociado a la voz de Jesús Puente. Finjamos felicidad, por los niños, aunque todos sepamos que la esencia de las fiestas navideñas está en el drama de la puñalada a los postres Más allá de '¡Qué bello es vivir!', 'Los fantasmas atacan al jefe' y los 'Gremlins' existe una extensa y sanguinolenta filmografía consagrada al asesinato al compás de jingles y villancicos mortales. De hecho, 'Krampus - Maldita Navidad', recientemente estrenada, es uno de los últimos ejemplos. Son películas en las que los niños que se han portado mal durante el año reciben como premio un hachazo de gracia en la cabeza.

«Era la noche de Navidad, un poco antes de las doce,

A la hora en que todo está en calma, hasta los ratones.

Habíamos colgado nuestras medias en la chimenea,

Para que San Nicolás las encontrara cuando llegara.

Acurrucados y abrigados bajo las sábanas,

Los niños, juiciosos, estaban durmiéndose...»

'Una visita de San Nicolás', Clement Clarke Moore (1823)

Si a Clement Clarke Moore se le atribuye el poema anónimo que contribuyó a asentar en el imaginario de los ciudadanos del nuevo mundo el ritual navideño por excelencia, es de justicia reconocer a Bob Clark como el artífice de una de las tradiciones más celebradas por los aficionados al cine de terror cuando se cumplen cuatro décadas del estreno de 'Navidades negras'. El slasher de Clark, estrenado un año más tarde que 'Noche silenciosa, noche sangrienta' (1973), de Theodore Gershuny, puede presumir de ser uno de los títulos imprescindibles en la video playlist de los cinéfilos que se auto recetan una triple dosis de horror y mutilaciones gore que sirven como antídoto contra la ñoñez de estas fechas. Con un toque extra de depravación textual e imágenes subidas de tono, y la mirada subjetiva del asesino que John Carpenter hizo suya en 'Halloween' cuatro años después, Clark firma un modesto clásico (que sufrió un remake en 2006 a manos de Glen Morgan) redondeado por el choque entre una desatada y sensual Margot Kidder y la imagen virginal de Olivia Hussey. Quedan para el recuerdo las obscenas llamadas telefónicas del asesino, y su parentesco con 'The New York Ripper' (Lucio Fulci, 1982).

Tengo dudas de si reconocer a 'Navidades infernales', de Lewis Jackson, como la precursora del fértil subgénero protagonizado por serial killers disfrazados de Santa Claus (el año de su estreno compite con la olvidable 'Feliz Nochebuena', de David Hess) toda vez que el primer Papa Noel asesino puede rastrearse en las imágenes 'Y por toda la casa' (1972), de Freddie Francis, un relato adaptado a la televisión a partir de una historia originalmente publicada por William Gaines en 'Tales from The Crypt', de EC Comics, que fue recuperado y ampliado por Robert Zemeckis y Fred Dekker con motivo del estreno de la serie 'Historias de la cripta', en 1989 (ambas piezas cortas son imprescindibles, pero la protagonizada por Mary Ellen Trainor merece todos los honores). En cualquier caso, a 'Navidades infernales' le cabe el mérito de haber sido bautizada por John Waters como la mejor película navideña de todos los tiempos, un título honorífico, merecido, que se comprende mejor si se accede al tercer y último largometraje de Lewis Jackson sin ningún tipo de referencia.

No será hasta cuatro años después cuando haga su debut el personaje que marcará a fuego el subgénero embebido de los Santa Claus homicidas merced al estreno de 'Noche de Paz, Noche de Muerte' (Charles E. Sellier Jr., 1984), el protagonista de la primera entrega de una larga serie de cinco películas que desafiando la lógica de las secuelas exploit más chabacanas fue rebotando de mesa en mesa hasta caer en las manos de Brian Yuzna y Monte Hellman. Cualquier parecido entre la original de Charles Sellier Jr. (un slasher cómico con un punto de crítica social violento y atroz) y los 'Ritos satánicos', de Brian Yuzna (que explora con visceralidad la temática expuesta en 'Society') es mera coincidencia. Su influencia podría compararse con la de 'Viernes 13', si no fuese porque la obra de Sellier (que en 2012 fue objeto de una cruda revisitación a cargo de Steven C. Miller) es artísticamente muy limitada y le debe todo su carisma a la ingenuidad con la que ilustra el trauma psicológico que desata la furia de un asesino con cara de ángel.

Por el camino han caído obras menores como 'No abrir hasta Navidad' (1984), de Edmund Purdom, y obras mayores (véase '¿Quién mató a tía Roo?', de Curtis Harrington), en beneficio de joyas psicodelicas como 'Elves' (1989), de Jeffrey Mandel, un cocktail de ideas alocadas que funde en una misma línea temporal a una camada de elfos programados genéticamente, un exdetective alcohólico vestido de Santa Claus y una conspiración neonazi para dominar el mundo, el refrigerio de vísceras que marida a la perfección con 'Game Over: se acabó el juego', de René Manzor. Adelantándose un año al megataquillazo de Chris Columbus, Manzor escenifica la lucha a muerte entre un niño solo en casa y un psicópata vestido de Santa Claus. Pequeña, pero con todo el sabor concentrado del mejor y más puro cine ochentero.

Sin obviar la extraordinaria 'Pesadilla antes de Navidad', fruto de la colaboración de tres genios -Tim Burton, Danny Elfman y Henry Selick-, quizá sea oportuno extraviar la mirada hacia un título que causaría bochorno entre los más puristas, pero que en su burda y desigual colección de imágenes acumula un sensacional chute de diversión; hablo de 'Jack Frost', pero no de la charada familiar protagonizada por Michael Keaton, si no de la celebración del trash perpetrada por Michael Cooney en 1997. Una película que fue lanzada directa al vídeo (el lugar al que pertenece) de donde es rescatada periódicamente por los fans que añoran a un psycho killer transformado en muñeco de nieve con el instinto maniaco de un depredador sexual. En el año 2000 fue motivo de una secuela infra low cost, también a cargo de Michael Cooney ('Jack Frost 2: Revenge of the Mutant Killer Snowman'), aunque el resultado de esta última solo puede calificarse de lamentable.

Listado de clásicos navideños alternativos

Tales from the Crypt: And All Through the House / Historias de la cripta: Y por toda la casa (1989) (TV), de Robert Zemeckis.

Navidades negras / Black Christmas (1974), de Bob Clark - Canadá

Christmas Evil / Navidades infernales (1980), de Lewis Jackson.

Silent Night, Deadly Night / Noche de Paz, Noche de Muerte (1984), de Charles E. Sellier Jr..

Initiation: Silent Night, Deadly Night 4 / Ritos satánicos (Noche de Paz, Noche de Muerte IV) (1990) (V), de Brian Yuzna.

Elves (1989), de Jeffrey Mandel.

Game Over: se acabó el juego / 3615 code Père Noël (1989), de René Manzor.

The Nightmare Before Christmas / Pesadilla antes de Navidad (1993), de Henry Selick.

El día de la bestia (1995), de Álex de la Iglesia.

Jack Frost (1997) (V), de Michael Cooney.

Dead End (2003), de Jean-Baptiste Andrea, Fabrice Canepa.

The Children (2008), de Tom Shankland.

Black Mirror: White Christmas (2014), de Charlie Brooker

Ya entrados en el 2000 sea acumulan las películas de terror ambientadas en la época navideña (por encima de todas destaca la muy meritoria 'Dead End', de los franceses Jean-Baptiste Andrea y Fabrice Canepa), pero si hay que acudir a un título de entrada para el neófito lo aconsejable es probar con 'El verdadero Santa', de David Steiman (2005), horror y humor (en la línea descarada del 'Bad Santa', de Terry Zwigoff) con una evidente querencia nostálgica por el cine de los años 80.

Para saborear el terror más puro aconsejo 'The Children', de Tom Shankland (2008) -o el shock que provoca descubrir los indicios del mal cuando miras atentamente a un niño a los ojos-, y para recuperar el mix de terror y tramas detectivescas de las que Dick Maas ha hecho su marca de agua, la holandesa 'Saint' (2010), un slasher que atraviesa la frontera con el género fantástico para narrar en clave de horror la historia de un San Nicolás vengativo con constantes referencias a la mitología y la tradición neerlandesas.

Llegados a este punto es obligatorio referirse a 'Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad', del finlandés Jalmari Helander, un director que en su ópera prima dilata la singular idea de partida de 'Rare Exports Inc.', cortometraje de cabecera para los aficionados al género. Menos sugerente y sorprendente que su versión mini, 'Rare Exports' nace de una indagación en la mitología del país nórdico (en una frecuencia similar a la de 'The Troll Hunter', del noruego André Øvredal) para acabar fundiéndose con la mitología y la gramática spielbergianas.

Una escena de 'Krampus - Maldita Navidad'.
Una escena de 'Krampus - Maldita Navidad'.

Y desde 'Rare Exports' saltamos hasta 'Krampus - Maldita Navidad' (2015) -pasando por encima de 'Krampus: The Christmas Devil', de Jason Hull- para vitorear ese chorreo de emociones y sensaciones calculadas que proyecta el primer largometraje de Michael Dougherty que hace de sus títulos de crédito una excepcional carta de presentación. La película no defraudará al espectador que quiera encontrar en ella una apasionada lectura diferida del cine de los 80. Dougherty no maneja con precisión o entusiasmo los códigos del cine de terror, sino que prefiere mirarse en el espejo de Joe Dante y Chris Columbus para facturar una obra deudora de la estética y la estética precisa del clásico, pero sin deslumbrar con imágenes de genuina inspiración propia.

Para los completistas, queda pendiente la inmersión en una colección de títulos infinita (la mayor parte de ellos prescindibles) que ha crecido en fechas recientes con el estreno americano de 'All Through the House', de Todd Nunes, 'Dismembering Christmas', de Austin Bosley, y 'A Christmas Horror Story', de Grant Harvey, Steven Hoban, Brett Sullivan; o el descubrimiento del 'Cuento de Navidad' que firmaron Paco Plaza y Luis Berdejo en 2005 dentro de la serie 'Películas para no dormir'.