Victoria´s Secret desembarca en España golpeada por los escándalos

Victoria´s Secret desembarca en España golpeada por los escándalos

La icónica firma de lencería, famosa por sus sujetadores, trata de sacudirse el rechazo social al no apostar por la diversidad. Tras la supresión de su espectacular desfile, la imagen de la compañía está bajo mínimos por las polémicas que salpican a varios de sus ejecutivos

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

No atraviesa, ni de lejos, su mejor momento mediático, pero los escándalos en absoluto condicionan sus ambiciosos planes de expansión. Victoria's Secret inaugura mañana su primera tienda en España azotada por todo tipo de polémicas. Les Wexner, fundador y consejero delegado de L Brands –matriz de marcas como Victoria's Secret y Bath & Body Works–, rompió relaciones con Jeffrey Epstein, el magnate que se ahorcó el pasado 10 de agosto en una celda de Nueva York tras ser imputado por explotar y abusar de decenas de adolescentes en una trama piramidal. Además, uno de sus principales directivos dimitió tras la contratación de la modelo transexual brasileña Valentina Sampaio.

La marca vive también una convulsión económica, Los 'ángeles' lenceros andan de capa caída tras perder en 2018 un 50% de su valor. A todo esto hay que sumar la supresión de su famoso desfile anual, que congregaba a algunas de las modelos más espectaculares del mundo. Su último show, en diciembre del año pasado, logró los peores registros televisivos de la historia: sólo 3,3 millones de espectadores. La audiencia huyó en masa como respuesta a la negativa de la compañía a subir a la pasarela a modelos transgénero y de tallas grandes.

Pese a todos estos avatares, las marca líder mundial en lencería, surgida en 1977 y famosa por haber lanzado al estrellato a tops como Candice Swanepoel, Barbara Palvin, Taylor Hill y Sara Sampaio, abre boutique en Madrid. El establecimiento contará con una amplia oferta de sujetadores, camisones, pijamas... Victoria's Secret no ha escatimado en gastos y oferta. Pondrá a la venta todas las colecciones de lencería: Luxe Lingerie, Very Sexy, Modern Romantic, Dream Angels, Luxe Essentials y Lounge and Casual.

39 tallas de sujetadores

La marca fabrica 39 tallas de sujetadores, desde la 65B hasta la 90G, con diferentes opciones de relleno (sin relleno, con relleno ligero y push-up). También despachará las colecciones completas de fragancias –como Victoria's Secret Bombshell, Victoria's Secret Tease y Victoria's SecretLove–, así como sus productos de cuidado personal. Pero, si por algo se ha ganado una gran fama, es por sus sostenes. Las clientas dispondrán de un servicio de asesoría personalizada y recibirán el apoyo de expertos para ayudarles a encontrar el modelo y talla perfecto.

El desembarco en Madrid ha pillado a la compañía estadounidense con el pie cambiado. En plena era 'Me Too', atraviesa una profunda crisis de identidad relacionada con la falta de diversidad y los movimientos feministas. Ha padecido el rechazo social al apostar sin disimulo por los cuerpos esbeltos y esculturales. «¿Deberíamos incluir a modelos trans en el show? No, no lo creo, porque el show es una fantasía», zanjó el exdirector de marketing, Ed Razek, contrario a la diversidad sexual. El exejecutivo, de 71 años, no se mordió la lengua y sentenció que él nunca contrataría a maniquíes trans. En otra salida de tono, le empeoró aún más al advertir que el público «no tiene interés» en la inclusión de modelos de talla grande.

Rechazo social

Declaraciones de este calibre han deteriorado hasta extremos preocupantes la imagen de la marca a nivel global y ha llevado a que el precio de la ropa interior alcanzara un mínimo histórico. El mercado le ha hecho pagar estas meteduras de pata con el cierre de varias tiendas. En medio de esta inestabilidad, Les Wexner acaparó todos los focos al acusar a Jeffrey Epstein, al que contrató para que le administrara sus finanzas personales y familiares, de malversar el dinero de su familia. Reconoció sentir «vergüenza» tras ser «engañado» por el magnate estadounidense, con el que mantuvo una relación profesional durante 17 años.

Acusado de crear una red de tráfico sexual para abusar de niñas en sus mansiones de Nueva York y Florida, a Victoria'S Secret se le ha caído el mundo encima de la noche de la mañana. Se duda sobre si llegará a remontar el vuelo o alcanzar la velocidad de crucero cuando atraía audiencias de hasta 10 millones de espectadores, o cuando la modelo Adriana Lima desplegaba sus alas y lograba que todo el mundo hablara del desfile. Pese a todas estas incertidumbres, Wexner evita caer en el desánimo: «La moda es un negocio de cambio. Debemos evolucionar y cambiar para crecer», defiende.

Mientras, Madrid se prepara para dar la bienvenida y dedicarse a lo mejor que sabe hacer Victoria's: vender los sujetadores más famosos del planeta.