Bizkaia Dmoda

¡Misterio resuelto! Un vecino de Neguri diseñó las joyas de Pilar Rubio y Sergio Ramos en su boda

¡Misterio resuelto! Un vecino de Neguri diseñó las joyas de Pilar Rubio y Sergio Ramos en su boda

Hablamos con José Sangil, CEO de la prestigiosa casa joyera Pedro Rodríguez y diseñador de las exclusivas piezas que llevaron la presentadora y el futbolista en su día más especial

María Calvo
MARÍA CALVO

El pasado fin de semana, el mundo entero estudiaba al milímetro el hipnótico vestido de novia de Pilar Rubio. La madrileña se casaba con el futbolista Sergio Ramos en la Catedral de Sevilla, en una ceremonia que, junto con la fiesta posterior, ha sido catalogada por muchos como la 'boda del año'. Aunque hayan pasado siete días, este evento sigue dando que hablar, no solo porque algunos de los estilismos que lucieron los invitados hayan conseguido arrasar en ventas o porque finalmente Naty Abascal haya dado una lección de estilo con su tocado bilbaíno, sino porque faltaban por resolver ciertas incógnitas sobre el look nupcial de la presentadora.

Uno de los interrogantes era el tema de las joyas. ¿De dónde procedían sus imponentes pendientes y ese brazalete de oro blanco que la convertían en una novia única? Fue la pregunta que quedó en el aire y nadie se atrevió a confirmar… hasta hoy. Según ha podido descifrar Bizkaia Dmoda, las lujosas piezas que tanto Pilar Rubio como Sergio Ramos lucieron en este día tan especial, llevaban el sello de Pedro Rodríguez, una prestigiosa casa de joyería cuya dirección creativa y empresarial asume desde hace 28 años un vecino de Neguri.

Se llama José Sangil, madrileño de origen y getxotarra de adopción. Pertenece a una reconocida estirpe joyeros y relojeros de la capital en la que él representa a la tercera generación. «Mi trabajo es pasional. Vender ilusiones es muy bonito», reconoce. Ahora, cuenta con dos tiendas en la calle Mayor de Gandía. Dicen que el amor es el motor que mueve el mundo y, en su caso, es la poderosa razón que le llevó a instalarse en este tranquilo barrio. Está casado con la bilbaína Mónica Martínez con quien, curiosamente, comparte hasta profesión, y es que ella trabaja en la joyería Dámaso Martínez, un afamado nombre de sobra conocido en la villa con medio siglo de trayectoria a sus espaldas. Sin embargo, el vertiginoso ritmo de su profesión, hace que tenga que repartir su tiempo en distintos puntos del mapa, por lo que, según admite, no puede pasar más de tres o cuatro días a la semana en casa.

Su contacto con Pilar Rubio y Sergio Ramos no ha sido algo puntual. «Somos amigos. Nos conocemos desde hace mucho tiempo y confían en nosotros. Trabajamos con mucha dedicación y, muchas veces, hacemos encargos personales para ellos», reconoce. De hecho, él y su mujer fueron dos de los asistentes que engrosaron la larga lista de su boda, en la que no faltaron las figuras más relevantes del 'star-system' futbolístico. Estrellas que, por otro lado, figuran entre sus fieles clientes. Jugadores del Real Madrid, del Athletic de Bilbao, del Bayern de Munich o de la Juventus de Turín, son solo algunos ejemplos. «¿Se podría decir que eres el joyero oficial de los futbolistas?», preguntamos, y él ríe, respetando la confidencialidad de sus compradores. «En Europa nos movemos por muchos países, pero la discreción es muy importante», resuelve.

Las joyas, al detalle

La firma Pedro Rodríguez, cuyo origen se remonta a 1931, apuesta por amoldarse a los tiempos y a las tendencias sin perder su esencia sibarita. «Queremos apostar por joyas frescas, ponibles y de fácil acceso para mucha gente», comenta José. Por eso, aparte de su gama alta, también ofrecen al cliente la línea 'Basic', algo más económica y con diseños originales y modernos. Sin embargo, las piezas que lució la presentadora se hicieron ex profeso para ella. «Pilar buscaba algo fresco. Quería unos pendientes totalmente diferentes y acordes con el vestido», nos cuenta. Tal y como nos detalla este experto joyero, estaban elaborados en oro blanco de primera ley, de 18 quilates, con diamantes talla brillante, tanto en los faroles de arriba como en los colgantes de abajo, en las calidades más importantes y con una pureza VVS1. Además, reconoce que al tener el pelo oscuro los pendientes hacían más contraste. Aparte, llevó en su muñeca derecha un bonito brazalete formado por tres pulseras, con una separación de 9 milímetros entre una y otra. Tal y como nos confirma Sangil, también estaba elaborado en oro blanco con brillantes talla brillante.

Cortesía Pedro Rodríguez

El novio, aunque menos llamativo, también tuvo la oportunidad de llevar pequeños tesoros de Pedro Rodríguez, como un reloj bicolor de acero y oro de la prestigiosa casa Patek Philippe y unos gemelos de oro rosa con zafiros azules. Además, completaron el combo final con sus respectivas alianzas. Un símbolo de unión eterna que la pareja quiso personalizar con una simbólica frase. «Cada una llevaba una piedra de un color distinto y, además, quisieron grabarla en su interior con un mensaje muy especial para ellos desde que eran novios. Es una frase que aún sigue teniendo significado en muchos ámbitos de su vida y la siguen manteniendo con buen criterio. Lo aplaudo», desvela Sangil.

El idilio de Sergio Ramos y Pilar Rubio con esta casa joyera viene de lejos y ha estado muy presente en su historia de amor, ya que también diseñaron su anillo de pedida: una pieza con un diamante central talla brillante y contorno de diamantes, también en talla brillante. José, el CEO de la firma, también los ha tenido presentes, no solo con su apoyo y amistad, sino con el tatuaje de unicornio que durante varios días ni él ni su mujer consiguieron borrar de su muñeca, admite entre risas.

En su opinión, la boda 'fue un espectáculo tras otro', lo cual podemos corroborar gracias al vídeo-resumen que ha publicado recientemente Pilar Rubio en su perfil de Instagram. Además, asegura que el menú del chef Dani García fue algo fuera de serie. «Una de las cosas que más me llamó la atención fue el servicio constante, no solo durante el convite sino a lo largo de toda la velada», afirma. «Todo iba sucediendo de forma natural y eso fue lo que hizo perfecta la fiesta. Y más como son ellos, dadivosos y siempre con una sonrisa en la boca», remata.