Diez cosas que debes evitar a la hora de organizar tu boda

La boda de ensueño de la 'instagramer' bilbaína Innes Llach./DANI GONZÁLEZ
La boda de ensueño de la 'instagramer' bilbaína Innes Llach. / DANI GONZÁLEZ

Que vuestro gran día resulte un éxito depende de muchos factores. Aquí algunos detalles a tener en cuenta si queréis que todo salga como habíais soñado

VANESSA ABASCAL

Para que una boda salga perfecta, hay que tener en cuenta cada detalle. Organizar un evento de estas características para una pareja requiere un gran esfuerzo y emplear mucho tiempo. Estrés, agobios, nervios... Como Wedding Planner, persigo que cada detalle esté cuidado y medido al milímetro para que los novios podáis relajaros y disfrutar de vuestro gran día. Para lograrlo, aporto algunos consejos que, desde mi experiencia, son importantes para que la boda salga como siempre habíais soñado.

La primera regla de oro es la puntualidad en la ceremonia. La creencia generalizada de que la novia debe o puede llegar tarde, no es cierta y es una falta de educación y de respeto enorme hacia sus invitados. Como anfitriones, los novios deben cumplir siempre con el horario que indicaron en la invitación.

Aquí algunas claves imprescindibles a tener en cuenta a la hora de organizar tu boda. ¡Atención!

1

«Entramos a comer tardísimo»

Entrar a comer a partir de las 15.30 horas es un gran error y suele estar causado por dos motivos:

-El cóctel ha sido muy largo, cosa que os recomiendo evitar a mediodía.

-Habéis llegado muy tarde tras la ceremonia. Tenéis que contemplar no alargar estos tiempos.

2

«Me reservo para la comida»

Es habitual escuchar algo así como «estuve evitando comer mucho en el cóctel porque quería reservarme para la comida y resulta que me quedé con hambre». A mediodía, no es nada recomendable poner un cóctel largo y menú de dos platos. Esta opción es perfecta para la cena, nunca para la comida.

3

«Comí tanto durante el cóctel que luego no pude con la comida»

Un cóctel a mediodía de una hora u hora y quince minutos es ideal y con un máximo de ocho canapés y dos estaciones, seguido de un menú en mesa de tres platos y postre.

Un cóctel de tarde de una hora y media o dos horas es perfecto para hasta doce canapés y hasta tres o cuatro estaciones, seguido de un menú en mesa de dos platos y postre.

4

«La comida estaba fría»

En la cocina se trabaja por tiempos: de cocinado, de empleado, etcétera. Que la comida esté fría o no esté en su punto suele ser debido a la mala gestión de los tiempos. Si la cocina está preparada para que el cóctel empiece a las 14.00 horas y la comida a las 15.30 horas y retrasáis todo media hora o más, la comida ya no va a estar en su punto, y no es responsabilidad de la cocina.

5

«No me gustó la comida»

No es lo mismo escuchar «no me gustó la comida» a «estaba mala la comida». Tenéis que diferenciar bien estos conceptos porque nuevamente «matáis al cocinero». Que un menú no sea de vuestro agrado porque no os gusta algún plato, no tiene nada que ver con que un plato esté en mal estado o mal cocinado. Si el menú no os ha gustado ha sido elección de los novios, hasta la cantidad es responsabilidad de los novios, ya que hacen una prueba de menú a la que dan el 'ok'.

Si por el contrario, el menú estaba en mal estado o mal cocinado es responsabilidad del cocinero.

6

«Se nos hizo muy pesado el tiempo que pasamos sentados en el comedor»

Esas bodas en las que los novios pasan más tiempo levantados que sentados son eternas. Cuando os quejáis del tiempo entre plato y plato, mirad siempre la mesa presidencial. Si en la mesa presidencial falta alguien, sobre todo los novios, los camareros no pueden servir la comida. La primera mesa que se sirve es la presidencial y seguido el resto, pero si los protagonistas no están, que son los anfitriones, el resto de mesas no se puede servir. «Volvemos a matar al cocinero», que tampoco en este caso es responsable de esta mala gestión.

7

«Muchos detalles de los novios y un vídeo larguísimo, ¡qué pesadilla!»

Desde hace unos años, se han puesto de moda los vídeos y los detalles especiales a los invitados. En mi opinión, dar detalles personalizados a ocho personas y tener mirando al resto de vuestros invitados no es acertado, a unos sí y a otros no... Existen formas de tener un detalle especial sin dar tanto protagonismo ni tener al resto mirando.

Y, por supuesto, no se os ocurra empezar a dar detalles o hacer juegos o cosas del estilo entre platos. Nunca debéis interrumpir el ritmo de la cocina, esto es un grandísimo error. Con el vídeo pasa algo parecido, sobre todo, cuando un vídeo excede de 3 minutos, a partir de 4 minutos es un error. Por suerte para todos, el vídeo junto con los pallets y las pacas de pana han pasado a la historia.

8

«La gente no para sentada, había más gente fuera que dentro»

Esto suele ocurrir porque, como os he comentado en el punto seis, los novios son fumadores y se levantan en cada plato a fumar e invitan a los fumadores a hacer lo mismo. El resto de los invitados están sentados esperando y se les hace eterno.

9

«Los novios se perdieron el cóctel»

Aquí suele ser responsabilidad de los novios y del fotógrafo, algunos son muy pesados. Si la ceremonia empieza tarde, después os tiráis haciendo fotos en la iglesia media hora más de lo apropiado y encima os hacéis un reportaje de pareja de más de media hora, os habéis perdido el cóctel. Hablar esto bien con vuestro fotógrafo y responsable de vídeo antes del día de la boda. Marcar las fotos que queréis en el altar tras la ceremonia, y el tiempo del reportaje de pareja que no exceda de media hora. El cóctel es un momento perfecto para empezar a relajaros y mezclaros con los invitados.

10

«Menudo dolor de cabeza se me levantó durante la comida o cena»

Si os paráis a pensar en qué boda os pasó esto y preguntáis a quien os comenta algo así, ¿había música de fondo mientras comíais? Seguro que la respuesta es sí. Algunos novios se empeñan en poner música de fondo durante la comida del banquete y es un gran error. Poner música invita a elevar la voz aún más y en un número tan elevado de personas esto acaba siendo desagradable.

Controlar los tiempos puede resultar difícil, pero es muy importante para que vuestro gran día sea tan especial como siempre soñasteis. Si tenéis en cuenta los consejos anteriores y le añadís una gran dosis de amor seguro que vuestra boda es un éxito. ¡Suerte!