La moda africana y vasca se fusionan en el barrio de San Francisco

Una joven posa con una 'bomber' de la firma./
Una joven posa con una 'bomber' de la firma.

Mari Makeda es una firma textil impulsada por Askabide, una asociación que ayuda a mujeres en riesgo de exclusión social y económica. Sus prendas y accesorios únicos desprenden originalidad y esperanza

Sarai Vázquez
SARAI VÁZQUEZ

Bridget es una mujer de Angola que llegó a Bilbao hace más de diez años con un propósito claro: trabajar como costurera, un oficio al que siempre quiso dedicarse. «Le dije a mi madre que venía a cumplir mi sueño», cuenta. Pero la vida que le esperaba en nuestro país fue bastante más dura de lo que pensaba y no empezó a trabajar como modista hasta el año pasado. Así se convirtió en la encargada de producción de las primeras prendas de la firma de moda Mari Makeda, un proyecto de inserción laboral que surgía el pasado octubre dentro de la asociación Askabide, que trabaja desde hace tres décadas en la zona de San Francisco en apoyo de mujeres en situación de exclusión social y del ámbito de la prostitución. Su objetivo no es otro que facilitar la inserción laboral del mayor número posible de mujeres.

La primera aproximación de Bridget con el mundillo textil tuvo lugar en el taller de corte y confección, dentro del programa del centro formativo de la Asociación Lanberri, colaboradora de Askabide. «Lo hemos conseguido nosotras», aclamaba emocionada a otra compañera del proyecto tras el desfile en Indautxu en el que presentaron los primeros artículos de la firma, antes de la apertura de la tienda en la calle Cortes del barrio bilbaíno de San Francisco.

Uno de los pilares fundamentales del proyecto es la fusión entre la característica moda africana y el diseño local bilbaíno. Las telas wax, procedentes de Senegal, toman un protagonismo inigualable en las prendas de Mari Makeda con unos estampados divertidos y repletos de color. Además, algunos de los mejores diseñadores vizcaínos han echado una mano de forma desinteresada cediendo sus patrones a estas mujeres para que los puedan utilizar para confeccionar sus diseños. Es el caso de creadores como Mercedes de Miguel, J+G, Rebeca García, Eduardo Loreto o Marcos Villafruela, que tampoco han dudado en enseñarlas a coser. «Han creado relaciones muy bonitas entre ellos, es todo una lección de la ruptura de estereotipos sobre personas que se encuentran en peligro de exclusión», cuenta Amaia Senante, coordinadora del proyecto. Este tipo de iniciativas, que en este caso cuenta con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao, la BBK y la Fundación Gondra, marcan el camino para un mundo mejor. El nombre de la firma, además, hace alusión a esta vinculación cultural entre ambos enclaves. 'Mari' proviene de la mujer vasca y 'Makeda' en África es la Reina de Saba, la mujer más importante y poderosa.

En su establecimiento, se confeccionan a mano cada uno de los diseños que ofrece la firma para mujeres, hombres y niños: desde vestidos largos y cortos, sudaderas, camisetas o camisas, hasta diferentes accesorios como cintas de pelo o mochilas de tela. Eso sí, cada uno de ellos se confeccionan con telas de gran calidad. Lo que ha sorprendido a los integrantes de la firma es que desde que se introdujera la camisa de hombre se ha convertido en la pieza más vendida. «La chaqueta 'bomber' también ha pegado muy fuerte», declara Amaia. Los precios de los artículos oscilan entre los 10 euros de las diademas hasta los 90 de los vestidos largos.

Además, la firma ofrece otro tipo de servicios, como la posibilidad de personalizar las prendas. Los amantes de la ropa customizada pueden seleccionar aquel artículo que desean, el estampado a su gusto, y en menos de una semana ya se lo han hecho. Los clientes de Mari Makeda son de un perfil muy diferente. Algunas personas llegan atraídas por sus originales diseños y otras para apoyar su proyecto solidario.

El método de producción de las prendas en Mari Makeda no funciona como en la mayoría de otras empresas del sector textil. Aquí no existen colecciones como tal, se va lanzando artículo por artículo. En un principio, porque la capacidad de producción es mucho menor y, en segundo lugar, porque cada tela wax sirve para como mucho confeccionar diez piezas. Cuando se termina un estampado, es imposible conseguir uno igual. Se elaborarán otras prendas con el mismo patrón, pero con un tejido diferente, por lo que cada pieza es única. El equipo de trabajo también es atípico. El departamento de producción está formado por cuatro mujeres con contratos temporales que trabajan en el proyecto durante unos meses.

En los próximos diseños, que se ofrecerán a partir de septiembre, incorporarán nuevos tejidos a sus telas wax. «En las nuevas colaboraciones hemos propuesto a los diseñadores que hagan diferentes customizaciones», desvela Amaia. De esta manera, los coloridos estampados se mezclarán con tonos neutros, creando diferentes líneas de producto orientadas a la temporada otoño-invierno. De esta manera, buscan simplificar el trabajo de las mujeres que confeccionan las prendas para que puedan producir más. Asímismo, después del verano esperan crear una tienda online. «Es una herramienta muy importante para darnos a conocer», reconoce la coordinadora del proyecto. En la organización, sueñan con potenciar el plan y poder firmar contratos de jornada completa, para que mujeres como Bridget puedan tener un futuro esperanzador. Por el momento, los diseñadores locales ya han confirmado que seguirán colaborando con el proyecto para ir confeccionando entre todos un mundo mejor.

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Bilbao, Moda