Así es Jara Rodríguez, la candidata por Bizkaia a Miss Mundo España 2019

La candidata por Bizkaia a Miss World Spain 2019, Jara Rodríguez./
La candidata por Bizkaia a Miss World Spain 2019, Jara Rodríguez.

Esta joven de 25 años, que trabaja como técnico de laboratorio, es una apasionada de la fotografía, la naturaleza y los animales. En agosto aspira a convertirse en la más guapa del país: «Tengo ganas, ilusión y bastante experiencia»

Virginia Melchor
VIRGINIA MELCHOR

Con tan solo dos años su madre le apuntó a una agencia de modelos porque percibió un don innato en ella. «No sé qué me vería, pero acertó de pleno, es un mundo que me encanta», cuenta Jara Rodríguez, la candidata por Bizkaia al certamen Miss Mundo España 2019, que se celebrará el próximo mes de agosto en Melilla. Su primera oportunidad le llegó con ocho años, cuando por su corta edad le tocó ser la hija pequeña de una familia para un catálogo de la firma automovilística Ford. Hoy disfruta de su gran pasión por el modelaje en sus ratos libres. Porque esta joven de 25 años y con dos grados superiores de técnico de laboratorio trabaja realizando el control de calidad en una empresa de Irún que fabrica polvo metálico. «Las misses no estamos guapas por fuera y vacías por dentro, tenemos inquietudes, estudios, objetivos... somos más que una simple belleza».

Por eso no dudó en presentarse a Miss World Spain, un certamen en el que no es suficiente con tener una cara bonita. La organización ha sustituido el desfile en bikini por una prueba deportiva y, además, las candidatas deberán demostrar que tienen algún talento y que colaboran con un proyecto solidario. Dice que su habilidad «aún está por definir», pero es posible que se prepare una coreografía para sorprender al jurado. Y en cuanto al voluntariado, coopera con la ONG Zaporeak, que recoge alimentos para los refugiados de Grecia.

A Jara le gusta viajar e inmortalizar cada momento. «Soy una loca de las fotos, intento capturar todo: una comida, un paisaje, una puesta de sol...». La playa es uno de los lugares favoritos de esta amante de los animales y de la naturaleza. Pero, sobre todo, lo que más valora es «la unión familiar», pasar tiempo con los suyos. En especial, con sus dos sobrinos, Ekain y Udane, de dos años y diez meses respectivamente, con los que se le «cae la baba».

Con la edad ha ido ganando confianza en sí misma, pero reconoce que es bastante insegura. «Pienso que la gente tiene algo mejor que yo y siempre me dicen que le tengo que echar más morro y creérmelo más, pero es que soy muy normal y no me siento superior a nadie». Entre sus cualidades, destaca que es una mujer «alegre, responsable y perseverante», que nunca cesa en su empeño de conseguir aquello que desea. De ahí que quiera poner «todas sus ganas» para sustituir a la navarra Amaia Izar como la mujer más guapa del país y con ello pasar al certamen de Miss Mundo. Se lo toma como «un último intento» para alcanzar su sueño. «Puede sonar raro, pero en el mundo de la moda con 25 años ya estamos en las últimas. Así que quiero aprovechar para dar todo de mí y quién sabe si después tengo un trampolín y me puedo dedicar a esto».

David Montañana

Se ha preparado a conciencia estos meses para llevarse la corona. Siempre ha cuidado su alimentación, pero de cara al concurso se está privando de «los caprichitos del fin de semana», como salir a cenar con su novio o con sus amigas. Lo que sí hace es ir a correr casi todos los días y realiza una tabla de ejercicios que le ha puesto un amigo suyo, que es entrenador personal. Cualquier esfuerzo es poco y más este año, en el que «hay bastante nivel». «He cotilleado al resto de candidatas en las redes sociales y son una buena competencia, así que habrá que luchar».

David Montañana

Sus orgullosos abuelos y su tío, que le acompañarán en Melilla, le darán desde fuera el empujón que necesita para hacerse con el título a la más guapa del país. Porque las ganas, la ilusión y la experiencia hace tiempo que van con ella.

- ¿Qué cambiarías si pudieses del mundo de la moda?

-Las medidas. Hoy en día se está avanzando en este sentido, pero siguen siendo demasiado estrictas. Y que, como en este certamen, en los concursos de belleza se valore también nuestro interior.

El suyo procura cultivarlo cada día. Si gana el próximo 18 de agosto, cumplirá su sueño. Y si no logra la corona, seguirá «formando vida» junto a su chico, con el que lleva diez años, y con su trabajo como técnico de laboratorio.