Más frescos y cómodos: los trajes de txupinera y pregonera de Aste Nagusia, a punto para la fiesta

Pilar Matías atiende a Bea Sever en una de las pruebas de su traje. /E. C.
Pilar Matías atiende a Bea Sever en una de las pruebas de su traje. / E. C.

Este sábado Bea Sever e Itsasne Nuñez lucirán sus mejores galas en el balcón del Teatro Arriaga frente a una plaza repleta con ganas de pasarlo bien

Sarai Vázquez
SARAI VÁZQUEZ

Con el arranque de Aste Nagusia a la vuelta de la esquina y la revolución que esto supone en la villa, la ciudad muestra sus mejores estampas: barracas en el Parque Etxebarria, las txosnas al lado de la ría… y los bilbaínos de tiros largos con el tradicional traje de arrantzal (falda o pantalón azul, camisa blanca y en el cuello, el pañuelo de cuadros) para recibir a Marijaia. En la ciudad ya se respira fiesta por los cuatro costados.

Lo saben muy bien dos mujeres que ya preparan con ansia sus representativos atuendos por el protagonismo que adquieren estos días. Son Bea Sever e Itsasne Nuñez, la pregonera y la txupinera. Se los pondrán por primera vez en público este sábado para dar el pistoletazo de salida a la jarana en una Plaza del Arriaga a rebosar y los lucirán durante los ocho días siguientes, en donde se las espera en numerosos actos.

Confeccionar el atuendo de estos dos personajes tan de Bilbao tiene su miga pese a que hay cosas que no cambian: la txupinera viste siempre con chaqueta en rojo sangre y la pregonera, en amarillo mostaza. No hay necesidad de innovar. El truco está en otros asuntos. «Las telas se tintan específicamente para la elaboración de estos trajes», desvela Arantza Matías, responsable de Tejidos Rafael Matías y encargada de elaborar este vestuario desde hace más de diez años. La vestimenta se completa con una txapela roja en el caso de la txupinera y un tricornio para la pregonera, que también lleva unos elegantes guantes blancos. Estos gorros son elaborados por Sombrerería Gorostiaga, en el Casco Viejo.

En general, en cuanto a patronaje se respetan los modelos originales, aunque se pueden hacer pequeñas variaciones según los gustos de las elegidas cada año: «A algunas les gusta más ir más ceñidas, a otras con la manga más larga», explica Matías. Aunque eso sí, con los años, los trajes han evolucionado notablemente. Han ganado en comodidad y libertad de movimiento gracias a la inclusión de telas como el crepé con licra, el poliéster y la tela natural de viscosa.

También se ha logrado que sean más frescos, algo interesante cuando hablamos de unas prendas que se ponen en agosto y en actos en la calle a pleno sol. «Tienen que ser llevables y soportables», subraya Matías, que también ejerce como representante de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo. Poco recuerdan a aquellos antiguos trajes que se hacían con el pesado y caluroso fieltro. Ahora se apuesta por telas naturales a partir de tejidos celulósicos, junto con otros más técnicos como la licra.

En un mes

Los nombres de la txupinera y la pregonera no se conocen hasta principios de julio. Y es partir de que se hacen públicos cuando se empiezan a tomar las medidas para que el uniforme les quede como un guante. Para ello se las cita en Tejidos Rafael Matías, ubicada en la calle Correos, en el Casco Viejo. Más tarde, se cortan los tejidos, se cosen y se realiza una primera prueba.

«En general, no se necesita hacer ninguna prueba más, si están cómodas y conformes ya se pueden llevar a casa el traje. Aunque modificamos lo que haga falta si es necesario», apunta la empresaria bilbaína. El proceso se realiza con mimo, pero a su vez, de forma dinámica para que todo esté listo en menos de un mes. Y este año no ha sido menos: «Bea Sever e Itsasne Nuñez han facilitado mucho el proceso, han sido encantadoras», reconoce Matías. Ahora, esos trajes cuelgan impolutos en sus armarios. Aunque en unas horas se asomaran al balcón del Teatro Arriaga para declarar oficialmente que Bilbao es una fiesta.